Andalucía será la región con más personas dependientes en 2030

El último informe publicado por el Instituto Santalucía y Analistas Financieros Internacionales (AFI) estima que la comunidad autónoma andaluza supere en la próxima década el medio millón de personas dependientes.

paciente de residencia Sanitas con su cuidadora

En Andalucía, el número de personas dependientes de Grado III no dejará de crecer. Esa es la principal conclusión del informe más reciente elaborado por el Instituto Santalucía y Analistas Financieros Internacional (AFI), en el que se estima que se superará el medio millón en 2030. Se trata de la cifra más severa en España, al significar el 1,1% del total de la población del país. De las mismas, el 70% serán mujeres según indica el informe.

Será la región andaluza la que experimente un mayor crecimiento, con más de 110.000 personas en esta situación para esa fecha, seguida por Cataluña, Comunidad Valenciana, Galicia y Madrid.

El informe detalla además, el coste económico de la dependencia de Grado III: entorno a unos 20.000 euros anuales por persona, “una cifra que no puede cubrirse únicamente con la cuantía de la pensión de jubilación”, según argumenta el estudio.

Tal y como se recoge, la probabilidad de sufrir dependencia de Grado III es mayor cuanto más elevada sea la edad de la persona. Mientras el riesgo apenas llega al 1% en el caso de las personas de 55 años, crece hasta casi el 14% en las de 90 años. Este también es más elevado entre las mujeres y la brecha de género aumenta a medida que lo hace la edad. De esta forma, entre las personas de 80 años, la probabilidad de ser dependiente de Grado III es de un 6% entre las mujeres, mientras que disminuye hasta apenas un 4% en el caso de los hombres.

¿Cuál es el coste de la dependencia de Grado III?

A la hora de calcular el coste económico que supone la dependencia de Grado III, el informe ha tenido en cuenta el tiempo que necesitan estos pacientes a una tercera persona durante ocho horas diarias para encargarse de sus cuidados de larga duración. -el resto del tiempo se entiende que los cuidados provendrían de cuidadores no profesionales, generalmente, de familiares-.

Se estima, por tanto, que la cantidad necesaria para afrontar los costes que conlleva este tipo de dependencia es de unos 20.000 euros anuales. Es decir, 1,6 veces el importe medio de la pensión pública por jubilación entre aquellas personas de 80 y 84 años, y 1,8 veces entre la población mayor de 85 años.

Productos y servicios aseguradores

José Manuel Jiménez, director del Insituto Santalucía, destacó del informe el hecho de que señala “una insuficiencia de ingresos por parte de aquellas personas que sufren esta contingencia, puesto que la pensión pública de jubilación suele ser la principal fuente de renta de los dependientes de Grado III”.

Razón por la que Jiménez argumenta la necesidad de “seguir potenciando la educación financiera de los ciudadanos, facilitándoles los conocimientos necesarios para tomar decisiones financieras responsables y planificar su futuro”. Además, recuerda que no se trata de ofrecer productos, “sino opciones para una jubilación tranquila en términos financieros”.

El estudio destaca que la industria aseguradora despliega productos y servicios como las rentas vitalicias o las hipotecas inversas, además de los planes de pensiones, los PIAS o PALP. Recientemente, en el mercado también se ofrecen otros productos. como los seguros de dependencia, con cobertura para el riesgo derivado de la materialización de esta contingencia.

Pero sobre el desarrollo de los mismos, valora Jiménez que “no ha sido el esperado debido, entre otros motivos, a la ineficiencia de los incentivos fiscales para impulsar el ahorro a largo plazo o el desconocimiento de los ciudadanos de los productos financieros y actuariales”.

seguro médico

Jesús Rengel Ortiz

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