Bobtail, el Viejo Pastor Inglés de rabo corto

Si existen en el mundo perros bonachones esos son los Bobtail, una raza que comenzó en el siglo XIX para ayudar en tareas ganaderas y que en la actualidad son unos grandes perros familiares, especialmente cuidadosos con los niños, de ahí que en Gran Bretaña se les conozca como “Nanny-dog”. El único problema es que su gran vitalidad no se lleva muy bien con los espacios reducidos.

BOBTAIL

Para encontrar los orígenes del afable y bonachón Bobtail, también conocido como Viejo Pastor Inglés, hay que remontarse a mediados del siglo XIX, cuando en las zonas rurales del oeste de Gran Bretaña comenzaron a criarse estos perros con el fin de que ayudaran en el control del ganado, aunque hay expertos que apoyan la tesis de que el Bobtail procede de los perros traídos hasta Inglaterra por los romanos.

De una u otra forma estos perros desarrollaron una particular capacidad para trabajar en cualquier actividad que tuviera que ver con la ganadería, para lo cual aportaban, además de inteligencia, buenas dosis de agilidad y resistencia, aunque no sería hasta 1880 cuando los Bobtail se presentarían oficialmente como raza canina, siendo reconocidos sus estándares a partir de ese momento por el Kennel Club.

El Bobtail es un perro que puede considerarse grande, con una altura que oscila entre 50 y 70 centímetros y un peso que puede alcanzar los 35 kg. Una de sus características principales es que se trata de perros muy peludos, con un pelaje lanoso, sin brillo, largo y ondulado, que generalmente presenta dos tonalidades de color, blanco básicamente y con manchas secundarias negras o grises.

La cabeza de un Bobtail es grande, de forma cuadrada y con unos ojos ocultos tras un abundante pelo que no nos deja apreciar su color marrón y en muchos casos azul. Incluso son frecuentes los ejemplares que presentan heterocromía, es decir, con un ojo de cada color, un rasgo muy común en esta raza.

Al mismo tiempo la densidad de su pelaje nos impide apreciar que el Bobtail es un perro musculoso, esbelto, con una estructura física fuerte, con largas extremidades y a los que tradicionalmente se les amputaba la cola, de ahí su nombre (Bobtail significa “rabo corto” en inglés), aunque el paso del tiempo ha permitido que existan ejemplares que por cuestiones genéticas nacen sin cola.

A pesar de su tamaño el Bobtail es un perro de un carácter apacible y al que le encanta sentirse parte de la familia, aunque su exceso de vitalidad es un obstáculo a la hora de que pueda vivir con nosotros en espacios reducidos, dado que precisa tener mucha libertad de movimientos para un desarrollo saludable. En Gran Bretaña, su tierra natal, los Bobtail son conocidos como “Nanny-dog”, por su cualidad de ser unos grandes cuidadores de niños.

El Bobtail es un perro muy resistente a las enfermedades, aunque su abundante pelaje exige una rigurosa desparasitación, para evitar pulgas y garrapatas, y un cepillado diario para mantenerlo en perfecto estado.

Por otro lado, tratándose de una raza con una especial vitalidad que requiere de un adecuado aporte calórico, la dieta no debe descender de las 1.400 calorías/día para asegurar que su musculatura se mantenga en óptimas condiciones.

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