¿Por qué los caballos duermen de pie y sueñan tumbados?

Gracias a su “aparato estático pasivo” los caballos pueden dormir profundamente de pie sin perder el equilibrio, pero para poder soñar en la fase de “sueño REM” los animales tienen que estar tumbados o acostados. Para poder descansar adecuadamente un caballo necesita en su establo una superficie de al menos 10 metros cuadrados.

imagen de un caballo tirado en el suelo

¿Cuándo un caballo se acuesta?

Muchos propietarios desconocen que sus caballos pueden dormir profundamente estando de pie, pero que tan sólo son capaces de soñar cuando están tumbados. Durante sus periodos de descanso los caballos tienen entre dos y cuatro ciclos de sueño, despertándose entre cada uno de ellos durante breves espacios de tiempo.

Es en los meses de verano cuando las altas temperaturas provocan que los periodos de descanso ocupen más tiempo en la vida de los caballos, aunque en un animal adulto y que se encuentre en un buen estado de salud el descanso medio suele oscilar entre las 7 y 9 horas diarias, aunque como es lógico en potros y animales jóvenes la necesidad de descanso suele ser mayor.

¿Cómo duermen los caballos? ¿De pie o tumbados?

Pero si mi caballo puede tener sueños profundos permaneciendo de pie cómo es que no se cae? Seguro que se han hecho esta misma pregunta más de una vez.

caballos duermen de pie

Se trata de una curiosa capacidad que se debe al denominado “aparato estático pasivo” que tiene en sus patas traseras y que permite que el animal pueda trabar la rótula sobre la tróclea femoral y con ello bloquear automáticamente el corvejón, lo que por otra parte sirve para aligerar parte de su peso sobre la otra pata. De esta forma el caballo puede permanecer de pie durante horas, en perfecto equilibrio y sin apenas realizar esfuerzo muscular.

¿Cómo tumbar un caballo?

Desde antiguo tumbar a un caballo ha sido el recurso utilizado por muchos especialistas de doma clásica como medida de sumisión. Frente a estas prácticas la ciencia moderna ha puesto de manifiesto que este tipo de entrenamientos pueden llegar a ser perjudiciales para los caballos, al desencadenar en ellos una situación de estrés que puede tener consecuencias negativas a nivel físico y psicológico.

Todos los aficionados al mundo del caballo han visto en algún momento a uno de los llamados “maestros de la doma natural” tumbar a un caballo como signo de la confianza más absoluta hacia el ser humano. Algunos incluso se atreven a tumbarse encima o a montarse y hacerles levantarse, incluso con potros sin domar.ÍNDICE¿Por qué se tumba un caballo?¿Es bueno tumbar un caballo?¿Cómo hacer para tumbar un caballo?¿Cómo entrenar a un caballo para que se acueste?Relacionado

¿Es este comportamiento natural en los caballos? No existe una respuesta definitiva a esta pregunta. Es cierto que los caballos pueden tumbarse y lo hacen en ocasiones, aunque como presa que son lo hacen de forma muy puntual y cuando se encuentran en un ambiente seguro y totalmente tranquilos.

¿Por qué se tumba un caballo?

Uno de los pocos momentos en que los caballos se tumban es durante el sueño profundo. De forma general podemos decir que existen cuatro fases en el sueño de los caballos: Fase 1 o de adormecimiento, Fase 2 o de sueño ligero y las Fases 3 y 4 o de sueño profundo. Es en la fase REM cuando los músculos se relajan y se producen los sueños y es aquí cuando los caballos se tumban.

El sueño profundo de los caballos tiene una duración muy corta, no más de tres horas al día. Esto hace que sea extremadamente raro ver a un caballo tumbado más de una o dos horas seguidas y lo normal es que se levanten de forma inmediata al acercarnos.

¿Es bueno tumbar un caballo?

De nuevo no hay una respuesta clara a esta pregunta, aunque la ciencia poco a poco va desvelando los secretos del cerebro equino. Eso nos permite saber cómo piensan, cómo razonan y porqué se comportan como se comportan los caballos.

En el pasado todos los entrenadores de caballos utilizaron en alguna ocasión la técnica de tumbar a los caballos a la hora de desbravar potros, pero en la actualidad son pocos los entrenadores que fuerzan al caballo a hacerlo y cada vez son más los que enseñan poco a poco al animal a llegar a esa postura, comportamiento que se traduce en un cambio instantáneo y beneficioso en el animal.

tumbar caballo

La mayoría de especialistas de doma natural limitan este ejercicio a aquellos ejemplares con los que no logran avances. Mediante el entrenamiento son capaces de que el caballo responda a una orden y se tumbe aguantando incluso varios minutos en esa posición.

Por otro lado, son cada vez más frecuentes las voces que aseguran que esta técnica puede conllevar un estrés innecesario. Hacer que un caballo se tumbe puede hacer que la mente del animal se rinda, mientras su cuerpo se mantiene en una situación de estrés intenso dada su vulnerabilidad. Es lo que se denomina “indefensión aprendida” y que puede tener consecuencias físicas y psicológicas muy complejas.

¿Cómo hacer para tumbar un caballo?

Una vez más la ciencia se ha propuesto destruir todas las tradiciones basadas en creencias populares sin rigor científico. Lo que se ha descubierto puede explicar ciertos comportamientos que se observan en la naturaleza en los animales considerados presas.

Hasta hace poco se pensaba que frente a una situación de peligro la respuesta de cualquier animal era luchar o huir, pero ahora también existe una tercera posibilidad: rendirse. Se trataría de una evolución cuyo objetivo es aliviar el sufrimiento en un escenario en el que un depredador ha capturado a una presa.

tumbar caballos

Gracias a este comportamiento, que también se denomina “congelación”, el animal se mantiene inmóvil mientras sus constantes vitales disminuyen bajo la regulación de la región media del cerebro (PAG).

La PAG controla el circuito del dolor que va desde el cerebro hasta la médula espinal y la forma de hacerlo es estimulando la liberación de endorfinas, una sustancia del sistema nervioso que tiene un efecto analgésico muy potente, similar a los derivados del opio. Esto podría darse en los caballos que son tumbados, haciendo que su aparente calma se deba a un efecto sedante de su propio cerebro.

¿Cómo entrenar a un caballo para que se acueste?

A pesar de los beneficios que la técnica pueda tener para algunos entrenadores, es importante recalcar que sólo debe realizarse por personas con experiencia, siempre mediante el refuerzo positivo sin forzar al caballo y priorizando el bienestar del animal para evitar sufrimiento innecesario y cambios perjudiciales en su comportamiento.

¿Cuánto tiempo puede estar acostado un caballo?

Estando de pie los caballos disfrutan de fases de sueño profundo que les sirven para recuperarse físicamente, aunque estos periodos de descanso no suelen durar más de un par de minutos consecutivos, ya que durante los mismos se produce un “punto muerto” en la percepción de las impresiones sensoriales lo que supone que durante ese tiempo el animal sea muy vulnerable.

Tan sólo cuando los caballos se sienten realmente seguros es cuando deciden tumbarse para entrar en lo que se denomina “sueño REM” (Rapid Eye Movements), momento durante el cual consiguen recuperarse mentalmente y procesar todas las impresiones recibidas. Aunque cada animal tiene su propio ritmo de sueño-vigilia por regla general los caballos adultos tan sólo se acuestan un par de horas al día, un  comportamiento que suele producirse en algún momento entre las cero y las seis horas.

¿Cuánto y cómo duermen los caballos?

Los caballos necesitan de periodos de sueño más cortos que otros animales, dividiendo el descanso en pequeños espacios de tiempo en los que llegan a alcanzar fases profundas de sueño. En total no suelen superar las tres horas de sueño al día, realizando esta actividad de pie, raramente tumbados, por si detectan un peligro poder salir huyendo.

Pocas veces podemos ver dormir a un caballo. Su instinto de presa le hace ser especialmente desconfiado, por lo que únicamente lo hacen en momentos de tranquilidad y en lugares donde se sienten totalmente seguros. Por esta razón las horas en que solemos visitarles, coincidentes siempre con el momento de más ajetreo, suelen mostrarse alertas en todo momento.

Los caballos duermen muy poco tiempo en comparación con el tiempo que duermen otros perros y gatos, ya que al ser animales depredados no pueden permitirse permanecer mucho tiempo en un estado tan vulnerable. Por esta razón el descanso de los caballos tiene unas características que lo hacen único.

caballo dormido

Los caballos duermen una media de tres horas al día, algo más en el caso de los potros. Este tiempo de descanso no lo hacen seguido, si no que lo dividen en varios períodos de unos cuantos minutos cada uno.

A pesar de tener un descanso tan corto los caballos son capaces de realizar varias fases del sueño, incluídas las más profundas, y con ello lograr un descanso total. Esto es porque requieren apenas unos minutos en fase REM para reponerse.

Lo habitual es que duerman de pie, aunque algunos ejemplares pueden hacerlo tumbados. Esta posición es menos habitual ya que debido a su tamaño y peso las vísceras y los vasos sanguíneos sufren una presión que puede provocarles complicaciones.

Además, la posición de pie les permite huir rápidamente si la situación lo requiere. Este instinto  les hace también repartir el tiempo de descanso entre los miembros de la manada, de forma que siempre hay algunos ejemplares despiertos para detectar posibles peligros.

En aquellos ejemplares que duermen tumbados podemos observar que durante la fase de sueño profundo los animales suelen mover las extremidades de forma inconsciente, algo similar a cuando las personas aceleramos el movimiento de los ojos.

Durante el “sueño REM” la relajación muscular llega a ser total y para ello el caballo debe estar tumbado, ya sea de lado o acostado de pecho. Curiosamente en caso de que exista algún peligro de esta fase los animales pueden despertarse mucho más rápido que de un sueño profundo, lo que explicaría por qué este último descanso lo realizan de pie. En fase REM los ojos de los caballos experimentan movimientos muy rápidos -de ahí su nombre-  e incluso algunos ejemplares llegan a mover las patas como si estuvieran corriendo.

sueño de un caballo

En algunas ocasiones los caballos de avanzada edad o que habitan en espacios reducidos y que por lo tanto tienen dificultades para tumbarse pueden llegar a desplomarse durante el sueño REM por efecto de la relajación muscular, aunque en estos casos concretos hay que consultar con el veterinario para descartar que pueda tratarse de una alteración patológica del sueño o narcolepsia.

Para el correcto descanso de los caballos estabulados es necesario que los animales dispongan para tumbarse de una superficie de aproximadamente 10 metros cuadrados, ya que de otro modo realizarán todos los descansos de pie con los problemas que pueda derivarse de ello en el largo plazo.

Y es entonces cuando habrá que acudir a los expertos que trabajan con las unidades del sueño para caballos, que intervienen en los casos en los que los animales muestren problemas a la hora de realizar correctamente sus fases de sueño. Si no queremos llegar a este punto lo mejor es que las instalaciones donde viven y descansan nuestros caballos tengan una superficie adecuada.

¿Los caballos sueñan?

La respuesta que han dado los científicos es rotunda: si. Los estudios de sueño en los caballos han demostrado que al igual que las personas y otros animales de compañía, los equinos pasan por cuatro fases del sueño.

  • Fase de vigilia. En esta fase el animal está despierto y realiza las actividades de forma consciente. Es la fase más importante de la vida del caballo, ya que durante esta los animales son capaces de huir y buscar alimento.
  • Fase se somnolencia. Esta es la fase más larga aunque apenas dura unos pocos minutos. En la fase de somnolencia veremos como los ojos se entrecierran, la respiración se ralentiza, las orejas se relajan y caen hacia los lados y las articulaciones de las extremidades se bloquean para evitar que se caiga, cargando el peso sobre una de las extremidades traseras.
  • Fase de ondas de sueño lentas. Los electroencefalogramas han demostrado que es la primera fase del sueño verdadero. Durante esta las ondas cerebrales se vuelven regulares y más lentas que cuando están despiertos. Aunque no están conscientes son capaces de mantenerse en equilibrio sin que sus patas se doblen.
  • Fase de sueño REM. Se caracteriza porque la respiración se ralentiza pero el pulso se acelera. Pueden realizarla de pie o tumbados, bien de lado o sobre su vientre, pudiendo doblar las patas o estirarse. En esta fase los animales pueden hacer movimientos involuntarios como patadas, muecas faciales, cambios de posición de sus patas o movimientos de las orejas. Durante un período de 24 horas se dan unos nueve períodos de fase REM, con una duración de unos cinco minutos cada uno.

¿Qué factores intervienen en el sueño de un caballo?

Los potrillos pueden llegar a dormir doce horas al día, mientras que en un caballo adulto el tiempo de descanso puede alcanzar las tres horas. La luz y las altas temperaturas también influyen en el sueño de los caballos.

Es difícil de determinar con exactitud cuántas horas al día duermen los caballos y si lo hacen de pie o tumbados, una cuestión que depende mucho de la edad del animal y de las circunstancias ambientales que le rodean en cada momento concreto. Un factor que afecta de forma fundamental a la vigilia y al sueño de los caballos, como también sucede en los humanos, son las horas de luz y de oscuridad.

Es de sobra conocido por los expertos que los caballos duermen más tiempo en verano cuando la temperatura ambiente es alta, algo que también sucede cuando los animales se encuentran enfermos o son ejemplares ancianos, con la llegada del celo o cuando se trata de hembras preñadas o que se encuentran en periodo de amamantamiento de sus crías.

En circunstancias normales durante sus primeros meses de vida los potrillos suelen descansar unos 30 minutos cada hora, lo que sumaría un total aproximado de unas doce horas diarias. Por su parte, en los ejemplares jóvenes el descanso se reduciría a unos 15 minutos cada hora, lo que suma un descanso total de seis horas, mientras que los caballos adultos apenas concilian el suelo tres horas diarias.

Dado que se trata de animales que pueden ser depredados en el hábitat salvaje del que proceden en sus orígenes, como sucede con cualquier otro herbívoro los caballos deben descansar en estado permanente de alerta y siempre listos para emprender la huida al menor peligro. Por ello los caballos suelen dormir habitualmente de pie, para lo cual en sus patas traseras incorporan lo que se denomina “aparato estático pasivo” y que explicaría por qué un caballo dormido no se cae.

Este sistema lo que hace es trabar la rótula sobre la tróclea femoral bloqueando el corvejón, una solución que también sirve para aligerar de peso las extremidades y que los caballos ponen en funcionamiento incluso cuando se encuentran despiertos con el fin de evitar el cansancio. Hay que pensar que estos animales pasan muchas horas en sus cuadras en una situación más o menos estática y que sin la existencia de este mecanismo sus extremidades acumularían un gran nivel de estrés y cansancio.

Hay que tener en cuenta que mientras permanecen de pie los caballos pueden dormir y descansar pero no pueden soñar, porque para hacerlo necesitan estar tumbados o acostados y entrar en un sueño profundo en lo que se llama fase REM (Rapid Eye Movements). Como indica su nombre en inglés  en esta fase el animal mueve los ojos con rapidez y hasta las patas.

Cuando deciden tumbarse, siempre dispuestos a emprender la huida si fuera necesario, los caballos lo hacen totalmente acostados o sentados apoyando el pecho sobre el suelo con el objetivo de relajar por completo los músculos de su cuerpo.

Durante sus periodos de descanso diario los caballos pueden tener entre dos y cuatro ciclos de sueño discontinuos, despertándose entre estas etapas para mantener activo su estado de alerta. Hay que anotar que no solo los caballos duermen de pie, porque también otros animales como vacas, burros, bisontes, búfalos, ciervos, elefantes, rinocerontes y jirafas, por ejemplo, tienen un comportamiento similar a la hora de descansar.

Finalmente, se cree que los caballos duermen profundamente para poder ahorrar y recuperar energía, fijar un aprendizaje o depurar ciertas sustancias químicas del cerebro, tal y como sucede con otros seres vivos, incluidos los humanos.

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