Champiñón, una seta económica, fácil de cocinar y muy rica en nutrientes

Muchas veces no hay que complicarse la vida con alimentos “gourmet” exclusivos y caros para que nuestra dieta sea sana, saludable y equilibrada. El mejor ejemplo de esto son los populares champiñones, unas setas económicas y fáciles de adquirir y de cocinar, que además están repletas de nutrientes, minerales y vitaminas muy interesantes para nuestro organismo.

champiñones

Tradicionalmente el otoño siempre ha sido tiempo de setas, un alimento natural que contiene gran cantidad de nutrientes, rico en minerales y bajo en calorías, aunque en estos tiempos que corren ya no hay que esperar a la llegada del otoño para poder encontrar muchos tipos de setas en los supermercados y entre ellas hoy vamos a hablar de los populares champiñones.

Se sabe con certeza que romanos y griegos ya consumían setas de temporada, pero el cultivo del champiñón comenzó en Francia en el siglo XVII, de ahí que al champiñón blanco o común se le denomine también “champiñón de París”, aunque para algunos expertos se trata de una mutación que apareció en Pensylvania (Estados Unidos) y cuya expansión se debe a que posee mejores cualidades para su conservación que otras variedades de champiñones.

¿Hongo o seta?

Seguro que hemos escuchado infinidad de veces hablar de hongos y de setas, como si ambos conceptos se asociaran con especies diferentes cuando no es así. El hongo es la parte que se encuentra debajo de la tierra, mientras que la seta es la parte exterior, de forma que podríamos decir que la seta es el fruto visible y comestible del hongo.

champiñón

Aclarada esta cuestión fundamental hay que anotar que los hongos o setas no pueden ser considerados como vegetales, puesto que carecen de clorofila, y porque además contienen quitina, una proteína que curiosamente aparece en los crustáceos pero que no encontraremos en los vegetales por mucho que busquemos.

Así que podemos considerar que los hongos tienen una clasificación biológica propia, lo que los convierte en alimentos con una personalidad gastronómica imposible de encontrar en otros productos.

¡Al rico champiñón!

El champiñón es actualmente la seta más consumida en Europa y Norteamérica, aunque paseando por cualquier supermercado es fácil comprobar que en los lineales existen otras muchas

variedades de hongos que ya forma parte de nuestra dieta, dado que este tipo de alimentos cuentan por sus características nutricionales con una importante presencia en los diferentes programas de adelgazamiento. La principal razón de ello es que su aporte calórico apenas llega a las 35 kcal/100 gramos.

En el caso del champiñón esta seta es muy rica en minerales (selenio, hierro, magnesio, fósforo, yodo, calcio, zinc y potasio) y vitaminas A, muchas del grupo B, C, D y E, además de contener abundante proteína vegetal y fibra.

Con todo ello podemos afirmar que la ingesta razonable de champiñón aporta a nuestro organismo cualidades diuréticas, antioxidantes, antianémicas e inmunoestimulantes, aunque algunos expertos aconsejan no excedernos en su consumo para no provocar problemas con los niveles de ácido úrico.

Beneficios del champiñón

Económico y fácil de cocinar y de conservar el champiñón es una seta de consumo habitual en nuestro país y desde un punto de vista nutricional podemos afirmar que los champiñones son por múltiples motivos un alimento que debe estar presente en nuestra dieta.

Como decíamos anteriormente carecen de grasa y aportan escasos carbohidratos, por lo tanto su ingesta está libre del siempre peligroso colesterol, mientras que la abundancia de minerales ayuda a prevenir las anemias, la osteoporosis y en el caso del yodo contribuye a impedir el el crecimiento de la glándula tiroides.

plato de champiñones

En ese mismo sentido el potasio es un eficiente vasodilatador, virtud que ayuda a facilitar la circulación sanguínea y a mantener en un punto correcto los niveles de presión arterial, mientras que por otro lado los betaglucanos y el ácido linoleico que encontramos en el champiñón son componentes que previenen el cáncer de mama y de próstata.

Algunos nutricionistas no aconsejan el consumo de champiñones en el caso de persona diabéticas, pero parece demostrado que esta seta tienen propiedades químicas que favorecen la descomposición natural del azúcar y del almidón que contienen los alimentos, una propiedad que no impediría su consumo en pacientes de diabetes.

Además, en el champiñón también encontramos ergotioneina, un poderoso antioxidante que protege de los radicales libres y que estimula el desarrollo del sistema inmunitario, junto a antibióticos naturales, similares a la penicilina, que inhiben la expansión de infecciones microbianas.

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Un comentario

  1. En casa, nos encantan las setas y en particular los chmapiñones. No sabía que tuvieran tantos nutrientes.

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