Lluvia: 10 consejos para ganar visibilidad y seguridad al volante

La mala visibilidad, en contraposición a la creencia de que se trata de la pérdida de adherencia, es la principal causa de accidentes de tráfico en días de lluvia. Por su parte, el mal estado del parabrisas y de las escobillas son responsables de una pérdida de visibilidad mayor que la provocada por la acción de los agentes atmosféricos. Por ello, hay os traemos diez consejos para ganar visibilidad con lluvia y con ello evitar accidentes.

los atascos y retenciones causados por la lluvia pueden causar accidentes

Desde los orígenes de la automoción la lluvia siempre ha sido uno de los factores climatológicos que más perjudican a la conducción, aunque afortunadamente para los conductores en 1903 Mary Anderson patentó los primeros limpiaparabrisas.

Pero además de un gran inconveniente, la lluvia también supone un factor que incrementa el riesgo de sufrir un accidente de tráfico. Los estudios al respecto reflejan que en días de lluvia la probabilidad de tener un siniestro aumenta en un 70%. De hecho, y a diferencia de lo que se suele creer, la mayor parte de estos accidentes se producen durante la caída del agua y no posteriormente con el asfalto mojado.

Este hecho se basa en el comportamiento de los conductores. Al ver la carretera con agua tendemos a reducir la velocidad y conducir con más precaución, pero por el contrario durante la lluvia no consideramos la reducción de visibilidad que esta produce, lo que se traduce en que la falta de una visión nítida provoca más accidentes que la menor adherencia de los neumáticos a la carretera.

Cómo afecta la lluvia a la visibilidad

Existen tres factores que influyen directamente en la visibilidad en los días de lluvia. El primero de ellos es la reducción de la luz ambiental a consecuencia de la lluvia y la disminución de la visibilidad horizontal, que se define como el acortamiento de la distancia máxima a la que un conductor puede distinguir un objeto, un hecho que viene producido por las gotas de agua que se encuentran en el aire.

Por otro lado, la lluvia también distorsiona de manera considerable el entorno visual del conductor. El agua filtra la luz de los faros de los vehículos reduciendo las zonas iluminadas y el contraste de los objetos, modifica la percepción visual de algunas superficies, distorsiona la forma en que la luz se reflecta sobre el asfalto y disminuye las cualidades reflectantes de las marcas viales. Lógicamente estos efectos adversos se multiplican durante las horas nocturnas.

la visibilidad al volante se reduce con la lluvia

Por último, hay que contabilizar también el mal estado del parabrisas. Este es el factor que más afecta a la siniestralidad los días de lluvia. Un estudio elaborado en 1993 por Andrey y Knaper determinó que un parabrisas en mal estado afecta en mayor medida a la visibilidad que los propios factores atmosféricos. Esta reducción de la visión se explica por la falta de uniformidad de la capa de agua sobre el cristal que se genera en un parabrisas mal mantenido.

Además, los desperfectos como impactos, grietas o arañazos, junto a las manchas de barro o grasa pueden reducir aún más la visibilidad, provocando que los conductores busquen puntos de referencia más cercanos dando lugar a una reducción de la capacidad de anticipación.

Cómo mejorar la visibilidad en lluvia

Ya hemos hablado de cómo el agua afecta a la visibilidad cuando conducimos y ahora os queremos presentar diez consejos que contribuirán a mejorar la visión de los conductores en días lluviosos:

1.- Cuida el limpiaparabrisas:

Cómo hemos dicho anteriormente el mal estado del parabrisas es la principal causa de reducción de visibilidad en días de lluvia. Por ello es vital mantener este cristal limpio, sin grietas, impactos o manchas. Sin embargo, según Fesvial la mayoría de los conductores no otorgan al parabrisas la importancia que merece. En un estudio se determinó que casi el 60% no comprueba que este cristal les permite una visión perfecta.

2.- Cambia regularmente las escobillas:

Las escobillas son el principal elemento que ayuda a retirar el agua del parabrisas. Por lo tanto, mantenerlas en buen estado es fundamental. Pese a ello, y según el mismo estudio, cerca del 75% de los conductores reconocen haber conducido con las escobillas en mal estado y más del 70% afirma no sustituirlas periódicamente. Hay que recordar que las escobillas no deberían utilizarse durante más de un año.

3.- Limpia el parabrisas por dentro:

La suciedad interior del parabrisas es otro de los factores que más afectan a la reducción de la visibilidad. Con lluvia los cristales se empañan y esta falta de limpieza puede reducir todavía más a la visión y dificultar que los cristales de desempañen. Además, es conveniente limpiar también las ventanillas laterales de modo que no nos quiten o perjudiquen la visibilidad a través de los espejos retrovisores.

4.- Tratamiento antigotas:

Diferentes estudios demuestran que aplicar al parabrisas tratamientos repelentes de agua ayudan a mejorar la visibilidad durante la conducción. Estos productos ayudan a retirar mejor las gotas de lluvia del cristal permitiendo una mayor agudeza visual. Además, veremos multiplicados sus beneficios al conducir de noche.

Los días de lluvia es más peligroso conducir

5.- Más distancia de seguridad:

Con lluvia solemos centrar la vista en referencias más cercanas que reducen nuestra capacidad de reacción. Por ello es conveniente que durante días lluviosos aumentemos la distancia de seguridad con el vehículo que nos precede.

6.- Poner las luces:

En días de lluvia debemos conducir con las luces cortas encendidas. No utilizaremos las largas debido a que su reflejo afecta directamente a la visibilidad. Las luces antiniebla las utilizaremos como recurso en condiciones extremas y deberemos apagarlas en cuanto las condiciones meteorológicas mejoren. Con ello evitaremos una multa y molestias a los demás conductores.

7.- Seguir al coche de delante:

Tomar como referencia al vehículo que llevamos delante nos ayudará a saber por dónde ir y a predecir imprevistos que surjan en la carretera como frenazos bruscos o desperfectos del asfalto.

8.- Conocer el asfalto:

Una de las principales causas de la lluvia es el “aquaplaning”. Se trata de la pérdida de adherencia y derrape del vehículo a consecuencia del agua acumulada en la calzada. Para evitar este efecto es conveniente conocer el asfalto y saber interpretarlo. Si el asfalto es oscuro y no refleja la luz significa que no tiene agua acumulada, sin embargo, si está claro y refleja otros objetos significa que está mojado.

9.- Cuidado con los demás vehículos:

En condiciones de agua hay que prestar mayor atención a los vehículos que nos rodean. Esta alerta debe aumentarse al pasar al lado de camiones y autobuses, ya que pueden expulsar grandes columnas de agua. Si nos vemos sorprendidos por esta cantidad de agua debemos mantener la calma, no perder la trayectoria y no frenar bruscamente.

10.- Detén el vehículo:

Si la lluvia es tan fuerte que imposibilita la conducción entonces lo más recomendable es detener el vehículo. Deberás hacerlo en un lugar seguro, lejos de la posibilidad de sufrir un impacto de otro vehículo.

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