COVID-19: Guía para proteger a los niños y apoyar a los centros escolares

‎La OMS, la FICR y UNICEF han lanzado una guía de orientación que incluye acciones prácticas y listas de control para administradores, ‎maestros, padres e hijos. El objetivo es el de ofrecer la máxima protección posible a los niños ya sea en el hogar o en los centros educativos.

PROTEGER A NIÑOS DEL COVID-19

Ante el avance del virus en el mundo, la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) y UNICEF han publicado unas nuevas directrices con las que ayudar a proteger a los niños y las escuelas contra la transmisión del COVID-19.

En la guía figuran consideraciones fundamentales y listas de control prácticas para mantener las escuelas seguras. Además, se presta asesoramiento a las autoridades nacionales y locales sobre cómo adaptar y aplicar los planes de emergencia en las instalaciones educativas.

En el caso de producirse el cierre de escuelas, tal y como ha sucedido en España en regiones como la Comunidad de Madrid, La Rioja o el País Vasco, la guía incluye recomendaciones para mitigar los posibles efectos negativos del virus sobre el aprendizaje y el bienestar de los niños afectados.

Es necesario, por tanto, contar con planes sólidos para garantizar la continuidad del aprendizaje, como la posibilidad de poner en marcha métodos educativos a distancia a partir de estrategias de educación en línea y emisiones radiales de contenido académico. Un procedimiento que incluiría el acceso a los servicios básicos para todos los niños. Planes que también deberían contar con las medidas necesarias para una reapertura eventual de las escuelas en condiciones de seguridad.

Respecto a los casos en los que las escuelas permanezcan abiertas, la guía solicita que se tomen diferentes medidas para así garantizar que los niños y sus familias estén protegidos e informados. En concreto, se hace referencia a las siguientes recomendaciones:

  • Proporcionar a los niños información sobre cómo protegerse.
  • Promover las mejores prácticas de lavado de manos y de higiene, y proporcionar materiales para la higiene.
  • Limpiar y desinfectar los edificios escolares, especialmente las instalaciones de agua y saneamiento.
  • Aumentar el flujo de aire y la ventilación.

Si bien las recomendaciones se centran en los países donde ya se ha confirmado la transmisión del COVID-19, como es el caso de España, estas siguen siendo pertinente para otros contextos. De hecho, se aconseja que la educación aliente a los estudiantes a convertirse en promotores de la prevención y el control de las enfermedades en el hogar, en la escuela y en su comunidad. Y en definitiva, hablar con otras personas sobre cómo prevenir la propagación de los virus. La guía recuerda que mantener un funcionamiento seguro de las escuelas, o reabrirlas después de su cierre, requiere tener en cuenta muchas cuestiones, pero si se hace de manera adecuada puede promover la salud pública.

ESCOLARIZACIÓN EN CASA

Un ejemplo de ello son las directrices sobre seguridad en las escuelas aplicadas en Guinea, Liberia y Sierra Leona, durante el brote de la enfermedad del virus del Ébola. Las mismas ayudaron a prevenir las transmisiones del virus en los centros escolares desde 2014 hasta 2016.

Por su parte, UNICEF exhorta a las escuelas, – tanto las que se encuentran abiertas como a las que ofrecen ayuda a los estudiantes a través de la enseñanza a distancia -, a proporcionar a sus alumnos un apoyo integral. La organización considera vital que los centros ofrezcan a los niños información vital sobre el lavado de manos y otras medidas para protegerse a sí mismos y a sus familias. Además de facilitar el apoyo a la salud mental, y ayudar a prevenir el estigma y la discriminación alentando a los estudiantes a mostrarse amables entre ellos y evitar estereotipos cuando hablan del coronavirus.

La nueva orientación ofrece también consejos útiles y listas de verificación para los progenitores y los cuidadores, así como para los propios niños y estudiantes. Estas medidas incluyen:

  • Vigilar la salud de los niños y evitar que vayan a la escuela si están enfermos.
  • Alentar a los niños a hacer preguntas y expresar sus preocupaciones.
  • Toser o estornudar sobre un pañuelo de papel o en el codo, y evitar tocarse la cara, los ojos, la boca y la nariz.
seguro médico

Jesús Rengel Ortiz

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