Cuarta víctima en Andalucía por el Virus del Nilo, que llega a Cataluña

El Virus del Nilo Occidental se cobra su cuarta víctima en Andalucía y aparece por primera vez en Cataluña, tras dar positivo un caballo. El sector veterinario alerta de la importancia que supone mantener vigilada la enfermedad y evitar que pueda extenderse.

picadura virus del Nilo

Si no teníamos ya suficiente con el COVID-19 en este 2020, el Virus del Nilo Occidental suma una nueva víctima más en Andalucía y aparece por primera vez en un caballo contagiado de Cataluña. En la región andaluza es el cuarto fallecido por esta enfermedad, siendo el último un hombre de 78 años residente en Sevilla que trabajaba como agricultor en la pedanía utrerana de Pinzón. Si bien esta persona había dado positivo y llegó a estar ingresada en el hospital, abandonó el mismo once días antes de fallecer.

La enfermedad del Virus del Nilo ya ha tenido presencia en otras ocasiones en España, con algunos casos registrados entre 2010 y 2016, pero nunca como este verano, en el que se ha producido el primer brote que ha causado cuadros neurológicos graves y ya acumula cuatro víctimas hasta el momento de escribir este artículo. Concretamente, y sin contar este último afectado, han sido dos los fallecidos en la Puebla del Río, de 77 y 85 años, y un hombre de 70 años de Coria del Río.

¿Desaparecerá el virus con el fin el verano?

Este avance preocupante del virus ha provocado la alerta por parte del sector veterinario, que ha trasladado a la ciudadanía la importancia de vigilar y controlar la propagación de esta enfermedad, apuntando la posibilidad de que siga presente a pesar de que el verano deje paso al otoño. Una conclusión a la que ha llegado un estudio completado por investigadoras del Departamento de Salud de la Universidad Complutense de Madrid (UCM).

Esta investigación recuerda que las personas y los caballos son la punta del iceberg, ya que tan sólo un 20% de las personas infectadas presentan síntomas de enfermedad, que suelen ser de tipo leve (fiebre, dolores de cabeza y corporales, náuseas, y, ocasionalmente erupción cutánea). Además, aproximadamente 1 de cada 150 infectados desarrolla encefalitis o meningitis, con rigidez de nuca, desorientación, convulsiones, debilidad muscular y parálisis.

El cuadro grave es más frecuente en los mayores de 50 años y en las personas inmunocomprometidas. De hecho, en el brote de este verano en Andalucía, los fallecidos eran pacientes de edad avanzada. En el caso de los caballos, el estudio incide en que también la mayoría permanecen asintomáticos, mostrando principalmente signos relacionados con la afectación nerviosa: anormalidades en el paso, ataxia, alteraciones del comportamiento, etc. La mortalidad en ellos puede alcanzar hasta un tercio de los animales enfermos.

aves provocan virus del Nilo

Los mosquitos y las aves completarían el iceberg, siendo los caballos y los humanos "hospedadores terminales o en fondo de saco”. Puesto que los mosquitos son fundamentales en la transmisión de la enfermedad del Nilo Occidental, es muy difícil que los caballos y los humanos infectados transmitan el virus a otros congéneres. Tal y como explican las autoras:

"En el caso de los equinos, en Europa hay autorizada una vacuna inactivada que reduce la viremia, así como la gravedad y la duración del proceso en los animales infectados, pero no existe una vacuna para los humanos. El único tratamiento frente a la enfermedad, tanto para las personas como para los caballos, consiste en terapia de apoyo, con la hospitalización de los casos más graves. Así pues, ante este difícil panorama la mejor estrategia para la prevención de esta enfermedad es “matar al mensajero”: eliminar a los mosquitos transmisores de la enfermedad, o al menos, evitar exponerse a su picadura. Es fundamental evitar los lugares húmedos, especialmente en las horas de más actividad de los mosquitos. Además, es conveniente realizar una vigilancia activa de las aves, los reservorios del virus, para detectar posibles mortalidades entre las poblaciones silvestres que servirían como centinelas de la posible presencia del virus en una zona".

ciclo del virus del Nilo

El estudio concluye por tanto que, pese a que los mosquitos desaparecen en el otoño para reaparecer en primavera, se ha demostrado que el virus está presente de forma endémica en las aves ibéricas, es decir, aquellas que no son migratorias sino residentes en la Península Ibérica. Por lo que las futuras generaciones de mosquitos continuarán picando a las aves infectadas y transmitiendo el virus a otros animales. De esta forma, aunque podamos tener la falsa sensación de que la enfermedad desaparece, no debemos engañarnos, ya que los brotes pueden repetirse anualmente si no ponemos las medidas adecuadas.

Cataluña registra el primer positivo detectado en un caballo

De hecho, ya se ha detectado el primer positivo del Virus del Nilo en un caballo en Cataluña, en el municipio de Amposta. El potro, sin síntoma alguno de la enfermedad, se le diagnosticó la presencia de anticuerpos frente al virus y se confirmó que no había sido vacunado del mismo. El hecho de que no se moviera del territorio confirmaría que la infección se produjo en la zona de Montsià.

caballo infectado en Cataluña

Nuria Busquets, investigadora del grupo de investigación de arbovirus y artrópodos vectores del Centro de Investigación en Sanidad Animal (CReSa) del Instituto de Investigación y Tecnología Alimentaria (IRTA), explicó sobre el positivo del equino en Cataluña que "el hecho de detectar anticuerpos indica que la circulación del virus es relativamente reciente, es decir, que tuvo lugar el último mes o máximo dos meses". Los análisis, realizados en el IRTA-CReSA, se confirmaron posteriormente por el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete y notificado por la Red de Alerta Sanitaria Veterinaria (RASVE) del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Cabe destacar que el caso del potro contagiado en Amposta fue detectado gracias al método de vigilancia activa del programa de vigilancia, gracias a la participación de los veterinarios clínicos de équidos que colaboran. Un proceso que conlleva tomar muestras a équidos sin síntomas y mediante vigilancia pasiva a los que padecen signos sospechosos.

Los veterinarios avisan: la vigilancia debe continuar

Este primer foco del virus en équidos ha provocado la puesta en marcha del Programa de alerta, prevención y control del virus del Nilo Occidental en Cataluña en huéspedes animales, con el fin de reforzar la vigilancia en zonas cercanas del foco mediante un diseño de muestreo que ha sido elaborado por el epidemiólogo Sebastian Napp, del IRTA-CReSA. De igual forma se ha llevado a cabo la activación del programa de vigilancia de arbovirus en mosquitos, coordinado por el Departamento de Salud para completar inspecciones entomológicas en la zona y control vectorial.

El Servicio de Prevención en Salud Animal del DARP ya avisó mediante comunicado a las personas relacionadas con équidos, como veterinarios clínicos o propietarios y centros de hípica, acerca de la necesidad de mantener la vigilancia del virus controlando a sus animales y avisando de cualquier caso de sospecha.

Transmitido generalmente por picaduras de mosquitos del género Culex, que afecta principalmente a las aves. La transmisión siempre será de ave a animal o de ave a persona, no de équidos a personas ni entre personas. Por ello es necesario controlar las poblaciones de mosquitos, que son potencialmente transmisores del virus.

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Jesús Rengel Ortiz

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