Cuarentena: Cómo llevar una dieta sana durante el aislamiento

La declaración del Estado de Alarma con motivo de la emergencia sanitaria provocada por la epidemia de coronavirus, nos ha encerrado en casa durante al menos dos semanas, dejando a muchos sin la posibilidad de realizar una actividad física continuada. Pero hay una buena noticia, ahora que nuestra vida es más tranquila podemos dedicar más atención a una dieta sana y equilibrada, de forma que el periodos de aislamiento no afecte a nuestra salud.

ALIMENTACIÓN DURANTE LA CUARENTENA

Durante el Estado de Alarma y con la restricción de movimientos en vigor, nuestra actividad física desciende (en algunos casos a mínimos históricos) y por ello tenemos que poner especial atención a nuestra alimentación, llevando una dieta sana. El objetivo es no terminar este periodo de cuarentena con algunos kilos de más.

Hay que tener en cuenta que el objetivo es cubrir las necesidades calóricas diarias sin excedernos, de forma que lo aconsejable es plantear una dieta baja en grasas y azúcares que contribuya a pasar estos días sin perjuicios para nuestra salud.

Consejos para llevar una dieta sana en cuarentena

En este sentido debemos seguir las recomendaciones de la OMS si queremos tener una dieta sana durante la cuarentena. En primer lugar intentaremos que nuestro consumo de grasas descienda.

La ingesta de alimentos a la plancha o hervidos siempre ayuda a reducir grasas, de manera que ahora que tenemos tiempo dediquemos un momento a ese guiso de legumbres con verdura (con un poquito de carne , sí). Para seguir los consejos de la OMS las grasas deben suponer menos del 30% de nuestra ingesta calórica total.

La reducción de la cantidad de sal también es algo recomendable durante los días de cuarentena. Muchos de los alimentos que tenemos en la despensa son excepcionales para una larga conservación, un buen ejemplo de ello son las conservas, pero por el contrario el contenido extra de sal empleado en su elaboración puede no ser compatible con unos buenos hábitos alimenticios.

COMER EN LA CUARENTENA

Cuando no podamos consumir alimentos frescos, lo aconsejable es retirar en lo posible el exceso de sal de la comida enlatada.

Las conservas no se limitan solo a pescados y mariscos, tenemos también vegetales como el pimiento, tomates, aceitunas o alcachofas, totalmente recomendables para una dieta sana, aunque recordad la sal.

Estos ingredientes no tienen una duración tan larga como las conservas de pescado, por lo que si vemos que el envase se encuentra hinchado es recomendable no comerlo, ya que se puede haber introducido aire en el interior provocando su fermentación.

Por su parte, los alimentos procesados pueden parecernos una fácil alternativa a cocinar, pero si los analizamos bien con frecuencia están repletos de aditivos, conservantes y aceites de baja calidad. Si la salud es tu objetivo debes descartarlos sin excusas.

Picar entre horas es una de las tentaciones que tendremos durante nuestro aislamiento, aunque si lo llevamos al exceso las consecuencias pueden ser fatales para nuestro peso.

En este sentido la mejor opción es tomar unos frutos secos sin sal o una pieza de fruta, que nos saciarán el hambre al tiempo que nos aportarán un poco de azúcar a nuestro cerebro.

Qué alimentos se conservan mejor

Para tener estos días una dieta sana y equilibrada debemos tomar alimentos preferiblemente frescos, pero es posible que la conservación de algunos de ellos se pueda volver complicada. Por ello te vamos a presentar algunos productos que duran lo suficiente sin refrigerar:

CÓMO ALIMENTARSE DURANTE EL AISLAMIENTO

1. Legumbres

Secas o en conserva nos permitirán disponer de un estupendo alimento rico en fibra con muy baja probabilidad de degradación, así que en ningún momento deben faltar en tu despensa.

2. Arroz y Pasta

Estos alimentos son fuentes de carbohidratos y permiten hacer infinidad de platos de manera que asegúrate tener varios paquetes, además la variedad de salsas y preparaciones harán que no te canses de ellos. Por otro lado, si se trata de productos integrales tendrás mayor cantidad de fibra y si los combinas con legumbres serán una fuente de proteína muy completa.

3. Verduras y hortalizas

No pueden faltar porque son fuentes de vitaminas y fibra. La col, coliflor, lombarda, patatas, zanahorias y cebollas aguantan perfectamente fuera de la nevera y pueden ser la base de multitud de platos. Lechuga, brócoli y tomate son alimentos muy perecederos, de manera que si los tienes en tu despensa o nevera piensa en consumirlos en pocos días. Recuerda que estos productos están disponibles ultracongelados, así garantizamos su conservación por largos periodos de tiempo.

4. Conservas

Ocupan poco, no requieren refrigeración y son siempre un buen recurso para condimentar platos o por sí solas. En el caso de que no queramos salir a comprar pescado fresco, nos pueden aportar los beneficios del pescado azul o el marisco con un sabor magnífico. Lo ideal es que sean bajas en sal y mejor en aceite de oliva o al natural. Ya tenemos una fuente de proteínas duradera.

5. Fruta

Es preferible decantarse por naranjas o mandarinas ya que es más fácil su conservación. Las manzanas también son una buena, opción aunque tienen un tiempo de consumo más limitado. Las frutas como plátano o fresa pueden verse rápidamente deterioradas, por lo que si las adquirimos deben ser rápidamente consumidas. La opción de los frutos secos y deshidratados nos aportará variedad y sabor, pero cuidado con el extra de azúcar.

6. Huevos, carne y lácteos

Estos alimentos se conservan durante largos periodos sin perder propiedades (la carne puede estar congelada durante un año sin problemas), así que asegúrate de tener almacenados.

Por último, recordar que todos podemos salir a comprar alimentos y que no existen problemas de suministro, por lo que no será necesario el acopio. Pensad en los demás y comprad sólo lo necesario. Por lo demás, #yomequedoencasa

seguro médico

TERRÁNEA

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *