Efecto submarino: Consecuencias de un cinturón mal ajustado

Conducir sin cinturón de seguridad es una conducta temeraria e ilegal que puede tener consecuencias fatales en caso de accidente. Sin embargo, llevar este elemento de seguridad pasiva mal ajustado también puede producir graves lesiones. Esto se debe al efecto submarino, un efecto que hace que nos deslicemos por debajo del cinturón en caso de colisión o fuerte frenada si no nos lo hemos ajustado correctamente.

Desde hace muchos años la Dirección General de Tráfico (DGT) lanza regularmente campañas sobre la importancia del uso del cinturón de seguridad. Este elemento es el sistema de seguridad pasiva que más vidas ha salvado en accidentes de tráfico además de proteger del peligroso “efecto elefante”, del que os hablábamos en un post anterior.

Sin embargo, para que un accidente de tráfico no tenga consecuencias fatales no basta solo con llevar el cinturón abrochado. Recientemente, y aprovechando el anuncio de las fases de la desescalada que permitirán mayor movilidad a los españoles, la DGT lanzaba a través de su cuenta de Twitter un recordatorio sobre la importancia de ajustarse bien el cinturón y llevar una posición correcta al volante para evitar el temido efecto submarino.

¿Qué es el efecto submarino?

Pese a ser bastante desconocido, el efecto submarino es uno de los mayores peligros a los que nos enfrentamos cuando conducimos. Este efecto se produce cuando, en caso de colisión o frenada brusca, el cinturón de seguridad no retiene al pasajero correctamente.

Como consecuencia de la falta de retención, el conductor primero impactará contra el volante. Posteriormente, se deslizará entre el cinturón y el asiento golpeando de nuevo, normalmente con las rodillas, contra la parte inferior del tablero de instrumentos. En el caso del resto de pasajeros tanto el primer como el segundo impacto se producirá contra el salpicadero o los asientos delanteros.

¿Cuáles son las causas del efecto submarino?

Existen muchos motivos por los cuales se puede producir el efecto submarino en una colisión, sin embargo, hay tres que son los más comunes. Por un lado, una de las principales causas de que se produzca este hecho es colocar en el asiento algún tipo de objeto. Los más habituales son las toallas, sobre todo en zonas de playa, los ya pasados de moda asientos de bolas o cojines. Estos elementos harán que tras una colisión escurrirse por debajo del cinturón sea más fácil.

efecto submarino DGT

En segundo lugar encontramos el hecho de conducir con abrigo. Ponerse al volante vistiendo esta ropa hará que el cinturón de seguridad no se ajuste correctamente al cuerpo y, por tanto, no cumplirá correctamente con su función de retención. Además, los abrigos de tejidos impermeables o sintéticos suelen ser especialmente deslizantes. Por lo tanto, es más recomendable hacer uso de la calefacción cuando conducimos en inviernos que coger el volante con el abrigo puesto.

Para terminar, la tercera causa más habitual de que se produzca el efecto submarino es conducir con una postura incorrecta y el cinturón mal ajustado. Por un lado, un respaldo muy inclinado hacia atrás favorecerá el deslizamiento entre el cinturón y el asiento o el estrangulamiento con el mismo. La posición correcta es llevar el asiento en ángulo recto de modo que esté con contacto con toda la espalda. Por otro, un cinturón retorcido u holgado no se ajustará a nuestro cuerpo y, por tanto, no nos retendrá correctamente. Para evitar que este segundo caso suceda existen pretensores, que eliminan las holguras, o la posibilidad de modificar la estructura interior de los asientos.

Consejos para llevar bien ajustado el cinturón de seguridad

Ya hemos visto que llevar el cinturón de seguridad bien abrochado puede salvarte la vida y evitar el temido efecto submarino. Así que, para que todas podamos ajustarnos el cinturón como es debido os dejamos una serie de consejos:

cinturón mal ajustado
  • 1. Desenrolla el cinturón: Antes de abrocharte el cinturón de seguridad debes fijarte bien en que no esté enganchado o enrollado en ningún sitio. En caso de que quede retorcido no sujetará correctamente el cuerpo. Además, es recomendable cerciorarse de lo mismo una vez abrochado.
  • 2. Vigila las bandas: Cuando te coloques el cinturón de seguridad debes comprobar que la banda diagonal discurre entre el hombro y el cuello. Si esta banda la llevamos muy pegada al cuello puede provocar cortes y quemaduras, y si la llevamos por debajo del brazo impedirá retener bien la parte superior del cuerpo. Por su parte, la banda horizontal deberá estar colocada por debajo del abdomen.
  • 3. Elimina las holguras: Con el cinturón abrochado, y una vez hemos comprobado que no está enrollado, tira hacia arriba de la banda diagonal. Con este simple gesto evitaremos holguras.
  • 4. Sustituye el cinturón en caso de accidente: Siempre que sufras un accidente importante es recomendable cambiar el cinturón de seguridad por uno nuevo. Con la tensión ejercida al retener el peso del cuerpo durante la colisión el trenzado del cinturón se debilitará y perderá eficacia. Además, se pueden producir roturas en el sistema de anclaje que lo dejen debilitado para otro siniestro.
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