Egger-Lohner C2 Phaeton: El primer vehículo eléctrico de Porsche

Desde el Egger-Lohner C2 Phaeton diseñado por Ferdinand Porsche en 1898, hasta llegar al actual Taycan, un Porsche eléctrico de última generación, pasando por el Lohner-Porsche de 1900 con motores eléctricos en cada una de las ruedas, la movilidad eléctrica siempre ha estado en el ADN de esta prestigiosa marca. Hoy hacemos un repaso a la historia de la electrificación de Porsche.

lohner porsche 1900
Lohner Porsche 1900

El compromiso con la movilidad eléctrica forma parte del ADN de Porsche desde 1898. En la actualidad la compañía británica se ha propuesto que a partir de 2025 más de la mitad de los vehículos que se entreguen estén propulsados por electricidad y  con este objetivo uno de los primeros pasos ha sido comenzar la comercialización del Taycan.

Pero a estas alturas de la historia de la automoción pocos conocen que a finales del siglo XIX Ferdinand Porsche ya había diseñado dos vehículos eléctricos antes de fundar la compañía, concretamente elEgger-Lohner C.2 Phaeton, más conocido como P1, y elLohner-Porsche.

Ninguno de aquellos dos modelos triunfó dada su escasa autonomía, los largos tiempos de recarga y la ausencia de puntos de suministro, pero ambos modelos forman parte del legado histórico de Porsche.

egger lohner imagen de época

1898: Egger-Lohner C.2 Phaeton

En 1898 Ferdinand Porsche presentó su primer diseño de un automóvil. Se trataba de un vehículo eléctrico al que bautizó como Egger-Lohner C.2 Phaeton, aunque pasaría a ser conocido como el “P1”. Este nombre no oficial viene dado porque todos sus elementos clave se grabaron con este código, en referencia al primer Porsche.

El P1 fue uno de los primeros coches matriculados en Austria y empezó a recorrer las calles de Viena el 26 de junio de 1898. Sus carrocerías alternas hacían que pudiera ser utilizado tanto en verano como en invierno, pero no fue hasta 1899 cuando se mostró al gran público en la Exhibición Internacional de Berlín.

El sistema de propulsión eléctrica del P1 pesaba tan solo 130 kg y le otorgaba una potencia de 3 CV, que podía aumentarse hasta los 5 CV en modo de sobrecarga durante periodos de tiempo no muy prolongados, permitiendo que este coche pudiera alcanzar una velocidad máxima de 35 Km/h.

El Egger-Lohner C.2 Phaeton equipaba también un cambio de doce velocidades y su autonomíaapenas alcanzaba los 80 kilómetros, una distancia que puede parecer escasa desde una óptica actual pero que era muy a tener en cuenta en la época.

egger lohner 1898 de Porsche
Egger-Lohner C.2 Phaeton

A finales del siglo XIX la competencia por encontrar sistemas alternativos de propulsión era muy importante y para poner a prueba el rendimiento de los prototipos se organizó una carrera de coches eléctricos.

Esta carrera se celebró el 20 de septiembre de 1899 y consistió en cubrir una distancia de 40 kilómetros en el menor tiempo posible. Más de la mitad de los participantes no consiguieron terminar la prueba, pero el “P1” de Ferdinand Porsche con tres pasajeros a bordo cruzó la línea de meta en primer lugar con dieciocho minutos de ventaja con respecto al segundo clasificado.

Además, Porsche también ganó la prueba de eficiencia dado que el P1 registró el menor consumo de energía.

1900: Lohner-Porsche

El Lohner-Porsche fue el segundo coche eléctrico desarrollado por Ferdinand Porsche. Este modelo se presentó el 15 de abril de 1900 en la Feria Mundial de París, que bajo el lema de “Los logros del siglo” concentró a más de 75.000 expositores.

lohner porsche 1900 vista lateral

Con un aspecto de carruaje el Lohner-Porsche presentaba una tecnología que a día de hoy continúa siendo revolucionaria, porque cada rueda delantera montaba un motor eléctrico que pesaba 115 kg y que aportaban una potencia de 2,5 CV en cada caso. En total 5 CV.

El rotor y las ruedas giraban en el sentido de la marcha por lo que no fue necesario incorporar pesadas transmisiones ni complejos engranajes, una solución que permitía lograr una eficiencia del 83%, algo casi inaudito a comienzos del siglo XX.

Ambos motores estaban alimentados por baterías de plomo de cuarenta y cuatro celdas con 300 amperios y 80 voltios, lo que permitía al Lohner-Porsche alcanzar una autonomía de 50 kilómetros y una velocidad máxima de 37 Km/h, que podía llegar a ser de 50 Km/h durante un periodo de al menos veinte minutos.

Semejantes prestaciones hicieron que los organizadores de la Feria parisina otorgaran al Lohner-Porsche los títulos de “novedad más distintiva” y de “innovación de la época”, convirtiéndose en ejemplo de la movilidad del futuro.

Ese mismo año Ferdinand Porsche prepararía una versión especial del Lohner-Porsche para E.W. Hart, un noble inglés aficionado a las carreras de coches. El 6 de noviembre de 1900 este nuevo modelo tomaría la salida en una prueba celebrada en Chislehurst, una localidad británica situada al sur de Londres.

Esta nueva versión equipaba dos motores eléctricos más en el eje trasero, además de los dos situados en las ruedas delanteras, lo que le hizo convertirse en el primer automóvil con tracción total. El peso de coche aumentó hasta los 1.800 kg y fue necesario limitar su velocidad máxima a 60 Km/h. Su precio oscilaba entre las 10.000 y las 35.000 coronas austriacas en función del equipamiento, el equivalente en la actualidad a una cifra de seis dígitos.

Lohner Porsche el primer híbrido de la historia
Porsche, el gran pionero del mundo del motor

Por esta razón el Lohner-Porsche fue comercializado en exclusiva para un pequeño y selecto número de clientes, entre los que se encontraban el magnate vienés Julius Meinl, la compañía automovilística Panhard-Levassor, el Príncipe Egon von Fürstenberg, el empresario y pionero cinematográfico Ludwig Stollweck, el banquero Nathan Rothschild y el Príncipe Maz Egon de Thurn.

Además, la brigada de bomberos de Viena también adquiriría cuarenta unidades basadas en el sistema Lohner-Porsche, mientras que algunos taxis de la capital alemana también decidieron apostar por esta tecnología. Un año más tarde, concretamente en 1901, Ferdinand Porsche presentaría su primer vehículo híbrido como solución a la escasa autonomía que presentaban los coches eléctricos de la época.

seguro coche antiguo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *