El Saab 900, el modelo más icónico de la marca sueca

Tras cumplir 40 años, en España nadie sabe con certeza cuántos vehículos Saab se vendieron, pero lo que sí sabemos es que existe un Club de seguidores de esta marca.

En 1978 Saab lanzaba al mercado su modelo 900. En su momento muchos lo consideraron como una versión moderna del mítico 99, más alargada y con mejores mecánicas, pero sin embargo pronto se dieron cuenta de que el Saab 900 incorporaba muchas más innovaciones que hicieron que la marca sueca se afianzase como un fabricante de coches de lujo y alta calidad.

Aunque Saab nunca fue una de las marcas de coches de importación con gran presencia en España, seguro que a muchos nos viene a la cabeza la silueta del Saab 900, con un diseño heredado de su hermano mayor -Saab 99- que amabas o que odiabas y que el millón de unidades que se comercializaron de este modelo lo hacen inolvidable.

Respecto a su historia hay dos versiones. Una que habla de veinte años seguidos de fabricación (1978-1998) y otra que diferencia dos generaciones de este clásico sueco. La primera generación, la original, correspondería desde 1978 a 1993 y la segunda con la fabricación en manos de General Motors, y tras el éxito en ventas del modelo, iría entre 1994 hasta su final en 1998.

Así era el Saab 900

El Saab 900 fue un modelo rompedor con unas proporciones y un diseño muy peculiares. Pese a una base estructural heredada del Saab 99, los ingenieros le añadieron unos centímetros más en el eje delantero que se traducían en un interior con un espacio más amplio. Se mantuvo la característica de una batalla muy corta para su longitud, lo que le permitía tener un maletero muy espacioso.

El Saab 900 se lanzó con cuatro motores diferentes. Un motor de un carburador y 100 CV, otro de dos carburadores y 108 CV, otro motor de inyección con 118 CV y finalmente una mecánica con turbo. En 1984 esta última motorización pasó a tener cuatro cilindros, dieciséis válvulas y 160 CV.

El parabrisas tenía un aspecto visual muy vertical aunque la realidad fuera muy diferente. Su ángulo de inclinación estaba muy marcado y era panorámico. Este efecto lo consiguieron los ingenieros de Saab al estrechar la cintura del coche, basándose en el diseño de los aviones, donde el piloto tiene un campo de visión muy amplio y una mejor aerodinámica. Además el parabrisas era capaz de soportar todo el peso del vehículo en una caída desde cinco metros.

Dentro del diseño innovador también se encuentran otros pequeños detalles como la forma de apertura del capó, la posición del spoiler trasero justo al terminar la luna o la ausencia de borde inferior al abrir las puertas, lo que facilitaba el acceso al habitáculo.

El Saab 900 incorporó por primera vez en la historia el filtro de aire para el habitáculo. Hasta 1978 ningún fabricante se había preocupado por la calidad del aire que respiraban los ocupantes de sus vehículos.

Pero si algo caracterizaba al Saab 900 fueron los elementos y sistemas de seguridad activa y pasiva que incorporaba. Este modelo fue también pionero en tapizar el techo con un diseño creado para amortiguar los golpes en la cabeza en caso de vuelco y en instalar unas puertas que pudiesen abrirse fácilmente en caso de impacto. Saab también aplicó sus conocimientos en la fabricación de aviones a sus coches. El Saab 900 incorporaba un sistema que soltaba el motor en caso de choque frontal, evitando que este se introdujera en el habitáculo y reduciendo el peso del vehículo en esta situación.

Tal fue la preocupación del fabricante sueco por la seguridad que llegó a estar por delante de los modelos de Volvo en esta materia. Si a esto le sumamos una fácil conducción, su confort e innumerables prestaciones, podemos entender porque el Saab 900 llegó a convertirse en uno de los modelos más vendidos con un millón de unidades comercializadas en todo el mundo.

Otra de las culpables de la popularidad del Saab 900 fue su variedad de carrocerías. En catálogo se podían encontrar versiones de dos, tres, cuatro y cinco puertas, incluyendo el modelo deportivo 900 SPG, e incluso en 1986 llegó la versión Cabrio. De hecho en su primera generación tan solo se le hizo un lavado de cara en 1987, cuando se introdujeron pequeños cambios estéticos como la forma de los parachoques, la parrilla delantera o los faros.

Un dato curioso sobre es que existía una versión creada exclusivamente para diplomáticos o personas de gran nivel adquisitivo. En ella el chasis era más largo y pese a estar hablando de cuarenta años atrás podía incorporar un sistema de telefonía móvil.

Apasionados del Saab 900 en España

No podemos decir con exactitud cuántas unidades del Saab 900 se vendieron en España, pero lo que sí sabemos es que desde hace veinte años existe en nuestro país un Club de Amantes de los Saab. Pese a que su registro oficial como club no se dio hasta 2002, llevan desde 1999 organizando concentraciones y quedadas alrededor de sus vehículos Saab.

Este año, además de su concentración anual estos apasionados de la marca sueca quieren rendirle un homenaje al modelo más icónico y celebrar así su cuarenta cumpleaños. Para ello, el Club Saab España ha organizado una concentración que tendrá lugar los próximos días 15, 16 y 17 de febrero en Riaza (Segovia).

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