Endulzantes: La trampa de los falsos alimentos sin azúcar

Llegan otra vez las fiestas navideñas y cientos de productos  típicos de estas fechas pasan a ocupar un hueco en las estanterías de los supermercados con el etiquetado de “light”, con poco azúcar añadido o directamente sin azúcar, cosa que puede no ser del todo cierta. Los expertos en nutrición alertan que la legislación permite la proliferación de los “falsos alimentos libres de azúcar”, que utilizan en su elaboración endulzantes industriales que les permiten enmascarar la palabra “azúcar” en los etiquetados.

Endulzantes: La trampa de los falsos alimentos sin azúcar

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) en la dieta diaria de una persona la cantidad recomendada de azúcar no debe superar los 50 gramos (unas doce cucharillas de café), pero la realidad es que en Europa Occidental duplicamos dicha cantidad.

Por otro lado, los expertos de la OMS aconsejan que en personas adultas el porcentaje de azúcar ingerida no sea superior al 10% de los requerimientos nutricionales, que aproximadamente pueden concretarse en 2.000 calorías/día.

Con la llegada de las Navidades se dispara la aparición de cientos de productos con un alto contenido calórico y azucarado, elevando de forma importante el consumo y la acumulación de azúcares en el organismo. Estos excesos pueden desembocar en la aparición de enfermedades, como la diabetes, obesidad, hígado graso, cáncer de páncreas, enfermedades cardiovasculares y dentales, entre otras.

Atención al etiquetado

Para que nuestro cuerpo no sufra los efectos adversos derivados del excesivo consumo de azúcar, debemos prestar especial atención al etiquetado de los productos que compremos, sobre todo con los denominados bajos en azúcar, sin azúcar o sin azúcares añadidos, porque en ocasiones pueden llevar a engaño a los consumidores.

En algunos casos esos productos pueden contener azúcar a través de los diferentes componentes utilizados para su elaboración y que enmascaran la presencia de la misma. La presencia de zumos, jarabes de remolacha o pasta de dátiles, por ejemplo, provoca que la afirmación “sin azúcar añadido” sea cierta, pero ni por asomo el producto está libre de azúcar.

Endulzantes: La trampa de los falsos alimentos sin azúcar

Y es que lamentablemente existe un “hueco legal” en nuestra legislación, que permite que las empresas alimentarias puedan hacer trucos para añadir este producto sin tener que escribir la palabra “azúcar” en la lista de ingredientes.

Cómo sabemos que un producto no contiene azúcares

Como ya hemos indicado la presencia de endulzantes en los alimentos se puede enmascarar de diversas maneras, ya que en la industria alimentaria existen muchas alternativas para endulzar sin necesidad de utilizar azúcar.

Estamos hablando de aditivos como sacarosa, fructosa, jarabe de fructosa, jarabe de maíz, jarabe de ágave, siropes, caramelo, dextrosa, melaza, almíbar, miel, etc. Este tipo de azúcares, llamados azúcares industriales o naturales, son asimilados fácilmente por nuestro organismo y se encuentran habitualmente en todo tipo de productos megaprocesados.

Para no caer en este tipo de engaño debemos prestar mucha atención a la tabla nutricional de los alimentos, lugar donde los fabricantes de los mismos están obligados a declarar la cantidad exacta de azúcar que contienen.

Para los expertos en nutrición un problema que se presenta con los “falsos productos libres de azúcar”, es que transmiten a los consumidores la falsa impresión de que se trata de alimentos saludables, lo que nos puede llevar a un consumo excesivo de los mismos.

Dónde encontramos el azúcar oculto

Todos nos preocupamos últimamente por el contenido de azúcar que ingerimos, pero como ya hemos comentado en ocasiones lo tomamos sin darnos cuenta.

Endulzantes: La trampa de los falsos alimentos sin azúcar

Estos son algunos alimentos habituales en nuestra dieta y que contienen azúcar sin que seamos conscientes de ello:

  • Snacks: En este tipo de productos encontramos derivados del maíz que contienen azúcares añadidos.
  • Zumos envasados: Además del azúcar natural (fructosa) que contienen los zumos, la industria le añade grandes cantidades de sacarosa o jarabe de maíz como conservante.
  • Pan de molde: Se añade azúcar para potenciar los gases de la fermentación, por lo que puede quedar una carga glucémica residual. Hay algunos panes que llegan a una concentración de hasta 8 gramos de azúcar por cada 100 gramos de producto (dos rebanadas), por lo que un simple sandwich nos aporta más del 30% de la cantidad diaria recomendada de azúcar.
  • Barritas: Son principalmente golosinas disfrazadas de alimentos saludables. Compuestas principalmente por jarabe de glucosa y otros azúcares, además de grasas trans en muchos casos.
  • Galletas saladas: Aportan una gran cantidad de sal y unos 7 gramos de azúcar por cada 100 gramos de producto.-Salsas y aderezos: Gran cantidad de ellas contienen azúcar como conservante y como inhibidor de microorganismos.
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