Líquido de frenos: cómo, cuándo y cuánto cuesta cambiarlo

El líquido de frenos es un elemento principal del sistema de frenado de un vehículo. Un buen mantenimiento del mismo se traducirá en una mayor seguridad para el conductor y los ocupantes del vehículo así como para el resto de usuarios de la vía. Sin embargo, ¿cuántos sabemos sobre su mantenimiento? Te contamos todo a continuación.

depósito del líquido de frenos

Un buen mantenimiento de nuestro vehículo ayudará a mejorar nuestra seguridad al volante así como la de los demás usuarios de la vía. Dentro de las operaciones para mantener en buen estado el coche se pueden englobar desde el fácil cambio de las escobillas del limpiaparabrisas hasta el cambio de aceite del motor o los neumáticos. Sin embargo, pocos conocen la importancia de un buen mantenimiento del líquido de frenos.

Este líquido de frenos es un fluido hidráulico que permite transmitir la fuerza ejercida sobre el pedal del freno hasta los cilindros de las ruedas y el resto del sistema de frenado. Gracias a su acción obtendremos una frenada efectiva.

Por tanto, como elemento de seguridad, debemos realizar revisiones de nivel y cambios periódicos de este líquido. En cuanto al nivel, debe mantenerse siempre en la marca indicada, ni por encima ni por debajo.

¿Qué tipos de líquido de freno hay?

En el mercado existen diferentes tipos de líquidos de freno y se distinguen por las letras “DOT” seguidas de un número. De esta manera podemos encontrar DOT 3, DOT 4, DOT 5 y DOT 5.1.

Los líquidos de freno catalogados como DOT 3 se usan principalmente en sistemas de frenado convencionales. Ofrecen un punto de ebullición de 205ºC en seco y 140ºC en húmedo y una viscosidad de 1500 cSt. Además, son los más económicos.

Los DOT 4 tienen un precio más elevado que los anteriores aunque ofrecen más durabilidad y mejores prestaciones. Esto se traduce en un punto de ebullición de 230ºC en seco, 155ºC en húmedo y 1800 cSt de viscosidad. Además, llevan aditivos que ayudan a hacer frente a la absorción de humedad.

Con los líquidos de freno DOT 5 llegan las diferencias. Estos tipos están desarrollados a partir de una base sintética a diferencia de la base mineral de los DOT 3 y 4. Esto supone que nunca podremos usar ni mezclar estos líquidos de freno. Además, los DOT 5 están pensados para vehículos que pasan largos periodos de tiempo sin moverse.

Por último, encontramos los DOT 5.1 que nada tienen que ver con los DOT 5. Los 5.1 ofrecen una prestaciones mucho mejores que cualquiera de los anteriores, principalmente en lo referido a la absorción de la humedad. De hecho, en ocasiones se les denomina DOT 4 Plus o Super DOT 4. Este tipo de líquido de frenos tiene un punto de ebullición de 270ºC en seco, 180ºC en húmedo y una viscosidad de 900 cSt.

Por poner un contra, la baja viscosidad de los DOT 5.1 es su mayor defecto pues aumenta el riesgo de sufrir fugas internas del circuito de frenado.

¿Cada cuánto hay que cambiar el líquido de frenos?

Los expertos en automoción recomiendan que el cambio del líquido de frenos se realice cada 30.000-40.000 kilómetros o, en su defecto, cada dos o tres años como máximo. Sin embargo, este tiempo puede variar en función de muchos factores.

Algunos de los factores que afectan a la duración son el tiempo de uso del vehículo, el punto de ebullición en función del tipo de líquido o la distancia recorrida por el pedal cuando lo pisamos, entre otros.

En cualquier caso, si no recuerdas la última vez que cambiaste el líquido de frenos, existe la forma de comprobar su estado y su nivel.

El estado del líquido de frenos se comprueba analizando su temperatura de ebullición. Dependiendo del tipo que utilice nuestro vehículo existen unos valores mínimos y máximos que se utilizan como referencia. Para llevar a cabo esta operación es necesario un sensor de ebullición.

Por el contrario, para comprobar el nivel la tarea es más fácil. Solo tendremos que abrir el capó de nuestro coche y buscar el depósito correspondiente. Después, comprobaremos que el nivel se encuentra entre los valores mínimo y máximo indicados en el propio depósito.

Si el nivel no se encuentra entre estos dos indicadores deberemos introducir una varilla o un papel blanco absorbente para comprobar su color. Si el líquido presenta un color casi transparente o amarillento quiere decir que su estado es bueno aunque está alto o bajo de nivel. Si por el contrario el color es marrón oscuro, deberemos proceder a la sustitución del líquido de frenos.

Cabe recordar que este líquido es muy corrosivo. Por ello, tanto a la hora de abrir el depósito como cuando introduzcamos la varilla o el papel debemos tener cuidado de que no se derrame por el resto del elementos del vehículo ni en ninguna parte de nuestro cuerpo.

¿Cuánto cuesta el cambio?

El cambio del líquido de frenos es una operación en la que hay una gran diferencia de precios. Por un lado, si sabemos realizar la sustitución por nosotros mismos nos gastaremos alrededor de diez euros.

Sin embargo, la cosa cambia si acudimos a un taller. El precio medio en España del cambio del líquido de frenos en talleres es de sesenta euros pero en algunas ciudades llega hasta los cien euros.

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