Microondas: 7 errores comunes de uso que podemos corregir

Todos lo usamos pero no siempre como es debido. El microondas se ha convertido en un elemento imprescindible en nuestras cocinas por su facilidad de manejo, que a su vez nos permite ganar tiempo que no empleamos en cocinar.

microondas

La exigente vida laboral nos obliga a recurrir en nuestro día a día a otros métodos que nos ofrezcan ayuda para encarar las labores domésticas. Una de ellas es la de cocinar, que como el resto implica tiempo y paciencia para elaborar la comida con la que nos alimentamos ya sea en casa o en el trabajo. Y si hay algo que nos ayuda en esta tarea de manera incuestionable, no es otro objeto que el microondas. Elemento imprescindible en nuestra cocina tanto para descongelar como para recalentar o cocer de manera rápida y sencilla.

Pero ello no implica que lo usemos de forma correcta. De hecho, es habitual que todos cometamos algún que otro error a la hora de utilizar el microondas y que ni siquiera nos percatemos de ello porque no somos conscientes. La compañía aseguradora FIATC ha elaborado un catálogo con 7 de los fallos más comunes que tenemos cuando usamos nuestro microondas. Y a su vez se indican los correspondientes consejos para evitarlos. Porque qué mejor que aprovechar su máximo rendimiento para beneficiarnos como es debido.

1. No variar nunca la potencia de acción

De todas las potencias de cocción que incluye un microondas solemos siempre poner la misma, que además es la máxima, para que la comida se caliente lo antes posible.

microondas integrado

Se trata de un error puesto que no todos los alimentos necesitan la máxima potencia, por ejemplo aquellos que ya están cocidos, que con una cocción mínima es suficiente para que estén preparados. Debemos por tanto adaptar el nivel de cocción a los alimentos que vayamos a comer e ir variando según los mismos.

2. ¿Usas los recipientes adecuados?

De igual forma que no todas las potencias del microondas nos valen para preparar una comida en el mejor estado, sucede lo mismo con los recipientes en los que la guardamos para introducirlos en estos.

recipiente no adecuado para calentar en el microondas

Lo más conveniente es emplear aquellos tuppers o recipientes específicos para comida, siendo los más recomendados los de cristal o porcelana, más que los de plástico y sobre todo nunca de metal. Debemos procurar además que estos recipientes no sean demasiado grandes para que cuando arranque el microondas, puedan girar sin problemas y se caliente de forma correcta.

3. No tapar la comida

Es una regla básica que no siempre cumplimos. De hecho, suele ser en muchos casos una duda que no se termina de resolver.

recipiente adecuado para calentar en el microondas

Para calentar una comida en el microondas, es indispensable que el recipiente en el que la tengamos se encuentre cubierto, o bien con una tapadera o con un plato hondo que la mantenga protegida de las ondas electromagnéticas que emite el aparato. Además, las paredes del mismo acumularán grasa que puede provocar algún error de funcionamiento.

4. No somos muy de remover

Nos ha pasado a todos. Esa sensación nada agradable de calentar una comida y que no se encuentre toda ella a la misma temperatura. Esto sucede porque no se ha removido previamente, lo que provoca que no se caliente de manera uniforme. Lo ideal es incluso calentarla en diferentes periodos e ir removiendo o dando la vuelta en cada parón hasta que nos aseguremos que todo el alimento se encuentra a la misma temperatura por igual.

5. La sal, nunca antes de calentar

Como uno de los ingredientes principales que solemos utilizar para cocinar, la sal siempre está presente en nuestra cocina se emplee más o menos. No serán pocas las personas que hayan preferido salpimentar la comida antes de calentarla en el microondas.

hay que mover la comida después de calentarla en el microondas

Se trata de un error porque este proceso afecta a las características organolépticas de los alimentos, ya que si se sazona la sal antes del proceso de calentamiento, la parte superior quedará más seca al absorber la sal parte del agua que contiene la comida. Y de esa forma, se perderá gran parte del sabor y de la calidad de los ingredientes. No dudes que será mejor decisión añadir la sal una vez calentado el plato.

6. El microondas descongela, pero no como se debe…

Aquellos alimentos que nos sobran y congelamos para otra ocasión deben sufrir un proceso de descongelación que muchos de nosotros probablemente no habremos realizado correctamente alguna que otra vez. En primer lugar, lo recomendable es descongelar o bien en el frigorífico o en agua fría, según recomienda la OMS, en lugar de a temperatura ambiente.

En otros casos, empleamos el microondas para llevar a cabo este proceso, pero de igual forma que pasará si no lo removemos previamente, la comida en ese caso no se calentará posteriormente a la misma temperatura toda ella, quedando partes calientes y otras frías. Esto provocará que se altere la textura de los alimentos, perdiendo estos además sus propiedades.

7. ¿Y la limpieza?

Posiblemente el error en el que menos pensamos y a la vez el más importante. Limpiar el microondas es una tarea fundamental que se recomienda cumplir al menos una vez al mes, y por supuesto de manera adecuada y en profundidad. Para este proceso, se recomienda utilizar un vaso lleno de agua y con rodajas de limón o vinagre blanco, calentarlo hasta que se condense el vapor en la ventana, y ya finalmente limpiar el interior con un paño húmedo.

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