Pegaso Z-601, el camión eléctrico español

A mediados del siglo pasado, como consecuencia del desabastecimiento de combustibles fósiles, muchas empresas españolas apostaron por la investigación de sistemas de propulsión alternativos. Una de ellas fue la Empresa Nacional de Autocamiones (ENASA), que en 1952 presentaba el prototipo Pegaso Z-601, un camión eléctrico pionero construido sobre la base técnica de un Pegaso II “Mofletes”.

Pegaso Z-601

La Guerra Civil y la posterior Segunda Guerra Mundial provocaron una destrucción del tejido industrial tanto español como europeo. Nuestro país, además, sufrió una situación particular de aislamiento y simultáneamente se produjo un desabastecimiento de combustible de ámbito global.

Fue esta escasez de combustibles fósiles la que llevó a empresas de todo el mundo a buscar sistemas de propulsión alternativos. En este aspecto España, pese a una política económica basada en la autosuficiencia, fue uno de los países más innovadores en este sentido.

Los siempre imaginativos técnicos españoles crearon sistemas propulsados porgasógenoy hasta algunos vehículos eléctricos. Un ejemplo de ello fue el Pegaso Z-601, un camión eléctrico fabricado por ENASA.

Así se fraguó el Pegaso Eléctrico

Para conocer el origen del Pegaso Z-601 debemos remontarnos a la creación de ENASA. En 1946 el Instituto Nacional de Industria (INI) decide crear la Empresa Nacional de Autocamiones (ENASA). Esto fue posible, en parte, tras la compra de la fábrica de La Sagra a Hispano-Suiza y sus licencias de fabricación.

Pegaso Z-601 camión eléctrico

El objetivo de esta nueva empresa era el de fabricar vehículos de transporte pesado. Este objetivo lo conseguiría con la producción de su primer modelo, el Hispano 66G, que más adelante y con la marca comercial Pegaso ya creada, se convertiría en el Pegaso I.

Sin embargo, el primer camión propio de ENASA se presentó en 1947 y fue bautizado como Pegaso II, aunque popularmente sería conocido como “Pegaso Mofletes” por su cabina achatada. En un principio el Pegaso II se comercializó con motor de gasolina, para menos de un año después ofrecerse también en versión diésel.

Posteriormente, y motivado por los problemas de abastecimiento de combustible, los ingenieros de ENASA decidieron buscar soluciones de movilidad eléctrica utilizando la base del “Mofletes”.

Un pionero de la movilidad eléctrica

En 1952 ENASA presentó la primera y única unidad del Pegaso Z-601, un vehículo fabricado en España y que incorporaba un sistema de acumuladores fabricado por la  empresa francesa Societé de Vehículos Eléctriques Industriels (SOVEL).

Pegaso Z-601 camión

Poco tiempo después este sistema se sustituiría por un conjunto eléctrico fabricado en nuestro país y que se montaría en un segundo prototipo, el Pegaso Z-602. En el modelo eléctrico las baterías estabanubicadasentre los ejes e incrementaban el peso del camión más de 9.000 kg. Esta circunstancia reducía su capacidad de carga en dos toneladas en comparación con el modelo diésel, que podía cargar hasta ocho toneladas.

Este peso extra también era un hándicap para la velocidad, pues el Pegaso Z-601 cargado solo podía alcanzar los 28 Km/h frente a los 72 Km/h del Pegaso Diésel. Este factor, junto a una autonomía de apenas 75 kilómetros, limitaba su uso a un entorno urbano exclusivamente.

La potencia también era menos en el Pegaso Eléctrico si se compara con los motores de propulsión tradicionales. El Z-601 tenía una potencia de 14 CV frente a los 110 CV del modelo de gasolina o los 125 CV del modelo diésel.

Así era el Pegaso Z-601

En el proceso de desarrollo y diseño del Pegaso Z-601 destacó Guillermo Menéndez de Aulestia, un ingeniero militar que había participado en la creación de los camiones eléctricos para la compañía Autarquía.

El Pegaso Eléctrico era, según los documentos publicitarios de ENASA, un vehículo ideal para el entramado urbano. Entre sus cualidades la empresa destacaba su gran aceleración, su velocidad adecuada para desplazarse por la ciudad, su arranque inmediato, su ahorro en las paradas y la desaparición de ruidos y olores.

El modelo Z-601 medía 7,07 metros de largo y tenía una distancia entre ejes de 3,80 metros. Además del motor eléctrico y las baterías este camión equipaba un cambio de cinco velocidades con punto muerto e inversor y unos frenos que se accionaban por aire comprimido.

Estéticamente era similar al Mofletes en su versión diésel, incorporando molduras cromadas con forma de rayo que sustituían a la parrilla. Además, en el lado izquierdo del frontal se podía leer la inscripción “Eléctrico”.

Tanto el primer modelo de camión eléctrico de ENASA, el Pegaso Z-601, como el segundo, el Pegaso Z-602, nunca se comercializaron. Ambos fueron solo prototipos que influirían posteriormente en la producción de los trolebuses y el deportivo eléctrico Pegaso Z-102.

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