Guía de consejos para el cuidado de perros mayores

La última etapa de la vida de nuestros animales domésticos, al igual que la nuestra, necesita de mayor atención y cuidados. Como propietarios de mascotas, es fundamental tener claro cuáles son las enfermedades más comunes a esa edad y las mejores medidas preventivas para evitarlas.

MASCOTAS ANCIANAS

La edad es un hándicap para cualquier animal, pero cumplir años y hacerse mayores no debe significar que nuestros perros pierdan calidad de vida. Deberemos estar atentos a los síntomas que vayan apareciendo y a los cambios en el comportamiento de nuestra mascota y siempre en colaboración con el veterinario adecuar dieta y hábitos a las nuevas necesidades y adaptarnos al ritmo que nos vaya marcando nuestro “abuelito” canino.

Si algo es inevitable en esta vida es el imparable transcurso del tiempo y el paso de los años. Nos afecta a todos, humanos y animales. En el caso de las mascotas, llegará un momento en el que nuestro mejor amigo peludo alcance la tercera edad y necesite cuidados especiales o más intensivos que cuando era cachorro o adulto.

Nosotros, como propietarios, a la hora de adoptar un perro mayor debemos asumir esta parte como un proceso natural, del mismo modo que hacemos con nuestros familiares o seres queridos. Como sucede con los seres humanos el proceso de envejecimiento de los perros nunca es igual en todos los casos, aunque podemos considerar que sí existen algunas similitudes a nivel físico y de comportamiento y carácter. Pero aunque sea inevitable, podemos (y debemos) intentar que nuestra mascota viva la última etapa de su vida de la mejor forma posible.

Para ello te ayudamos con una serie de recomendaciones y pautas, compartidas también por la Asociación Madrileña de Veterinarios (AMVAC), sobre cómo debemos tratar y cuidar a nuestros animales de compañía ancianos. Gracias a los cuidados veterinarios y a una correcta alimentación la vida de nuestras mascotas suele ser longeva y saludable en buena parte de los casos, pero a medida que pasa el tiempo iremos descubriendo en nuestro perro algunos síntomas propios de la vejez, como un menor apetito, reducción en la predisposición al ejercicio, una sensación de mayor cansancio y, probablemente, problemas músculo-esqueléticos y la habitual pérdida de agudeza visual y auditiva.

¿A qué edad es un perro anciano?

La AMVAC considera la posibilidad de responder a esta pregunta de manera diferente dependiendo de la mascota en cuestión que tengamos. La asociación hace referencia a que, pese a que se trate de un proceso fisiológico inevitable, los animales cada vez viven durante más tiempo y con una mejor calidad de vida. Esto se debe, principalmente, a los avances médicos e investigación veterinaria, además de la mejora en la calidad de la alimentación y en la toma de medidas preventivas y el cuidado ante posibles enfermedades.

Se trata de circunstancias normales en perros que han entrado en edades avanzadas, lo que no significa que su calidad de vida deba verse mermada por ello, aunque consultando con nuestro veterinario deberemos adoptar comportamientos y dietas adecuadas a cada momento, lo que nos supondrá pequeños cambios en nuestros hábitos de conducta.

Guía de consejos para el cuidado de perros mayores

Lo primero de todo es tener claro si nuestro compañero doméstico ya es anciano, algo que dependerá del tipo de animal que sea y de su tamaño. No obstante, una vez llegan a los 8 años, cualquier animal de compañía debe someterse a pruebas geriátricas.

Son por tanto a estas edades a las que, generalmente, los animales empiezan a considerarse geriátricos, a efectos de aparición de patologías y signos fisiológicos:

Perro de tamaño pequeño: 9 años
Perro de tamaño grande: 7 años
Gatos: 8 años

Los veterinarios madrileños reconocen que estas edades son una aproximación y, como se menciona anteriormente, dependerá de otros factores como la alimentación y los cuidados que ha recibido. Es por ello que no sólo importa el tipo de animal, sino también conocer cuáles son los síntomas que nos mostrarán que un perro ha alcanzado una edad avanzada y qué hacer para mejorar su día a día.

Enfermedades comunes de los perros mayores

Cuando el envejecimiento sea una realidad en nuestro animal doméstico, comenzaremos a notar una serie de efectos a los que debemos prestar atención. Entre los mismos, destacarán la pérdida de brillo en el pelo, el endurecimiento de las almohadillas, el aumento de horas de sueño y de la sensibilidad al frío.

Con el paso de los años es normal que los perros pierdan agilidad de movimientos, de forma que saltar al sofá, a la cama, bajar escaleras o entrar y salir de nuestro automóvil, pueden convertirse en actividades cotidianas que comienzan a entrañar cierta dificultad para nuestras mascotas. Uno de los primeros consejos para convivir con perros de edad avanzada es facilitarles su día a día para que puedan conservar su independencia y autonomía.

PERRO EN LA TERCERA EDAD

Ten en cuenta también que sus hábitos y su carácter cambiarán. Beberán menos agua y se volverán más desconfiados, por lo que es posible que su atención hacia nosotros disminuya cuando les llamemos o les demos instrucciones. Todos estos síntomas no empezarán ni a la vez ni en cuestión de poco tiempo. Sin embargo, es algo que no podemos dejar pasar.

Por otra parte, se recuerda que la predisposición a padecer enfermedades es más alta, tanto infecciosas (será importante mantener la prevención mediante vacunas, con la pauta recomendada por el veterinario) como fisiológicas (endocrinas, renales, etc.) Por ello, debemos prestar atención a cualquier anomalía para que, al mínimo indicio, acudamos rápidamente al veterinario. Las enfermedades más comunes en mascotas de la tercera edad son:

  • Enfermedades dentales y de encías
  • Artritis y menor movilidad
  • Estreñimiento
  • Sistema inmunológico más débil
  • Enfermedades del corazón
  • Disminuye la capacidad pulmonar
  • Fallos y enfermedades renales
  • Incontinencia y ensanchamiento de la próstata
  • Fallos hepáticos
  • Pérdida de audición
  • Pérdida de visión y enfermedades oculares (como esclerosis nuclear o cataratas)

Otro de los problemas que presentan los perros de mayor edad es la aparición de problemas a la hora de regular su temperatura corporal, lo que se traduce en que no deberemos exponerlos a calor y frío intensos, de forma que en verano debemos asegurarnos de que se mantienen bien hidratados en todo momento, mientras que en invierno podemos aportarles vestimenta si fuera necesario y una cama caliente para su descanso.

Consejos para cuidar a un perro mayor y mejorar su calidad de vida

Debemos por tanto ofrecer a nuestro mejor amigo peludo una calidad de vida acorde desde que nace hasta sus últimos días. Ello incluye los mejores cuidados posibles, tanto en el hogar como con respecto a la atención veterinaria que todo animal necesita. De esta forma, retrasaremos lo posible su vejez. No obstante, si notamos ciertos problemas o cambios en nuestra mascota, debemos acudir lo antes posible al profesional veterinario para que nos informe sobre cómo debemos proceder.

Es por ello que no debemos olvidarnos del ejercicio, fundamental en cualquier etapa de la vida. Hay que mantener los paseos, siempre siguiendo el ritmo del animal, porque ello le mantendrá los músculos activos y contribuiremos a evitar problemas de obesidad, ansiedad y falta de apetito. Como siempre en cada estación del año elegiremos para pasear las horas más adecuadas del día.

MASCOTAS ANCIANAS EN EL VETERINARIO

A nivel dietético es posible que con la edad y para garantizar el necesario nivel de nutrientes haya que aportar algún suplemento o adoptar una alimentación específica, una cuestión que deberá aconsejarnos nuestro veterinario en función de sus necesidades específicas.

Debemos por tanto ofrecer a nuestro mejor amigo peludo una calidad de vida acorde desde que nace hasta sus últimos días. Ello incluye los mejores cuidados posibles, tanto en el hogar como con respecto a la atención veterinaria que todo animal necesita. De esta forma, retrasaremos lo posible su vejez. No obstante, si notamos ciertos problemas o cambios en nuestra mascota, debemos acudir lo antes posible al profesional veterinario para que nos informe sobre cómo debemos proceder.

Medidas preventivas en veterinaria geriátrica

La AMVAC insiste en que la mejor prevención es que, desde siempre, nuestro animal doméstico lleve una vida sana y una correcta alimentación. Esto no quita que, una vez alcancen los 8 años o a la tercera edad, los animales deben someterse a chequeos médicos geriátricos para ayudar a prevenir que la mascota pueda sufrir y facilitar su día a día.

Estos chequeos constan, normalmente, de analíticas completas, un análisis cardíaco y un diagnóstico por imagen. Lo más recomendable es llevar a cabo un chequeo anual, independientemente de la vacunación. De esta forma, se detectarán las enfermedades antes de que se manifiesten los síntomas, mejorando así el pronóstico. Anticiparse a una enfermedad, en muchas ocasiones, es la mejor forma de enfrentarse a ella. Gracias a estos análisis, los veterinarios podrán mejorar esta etapa final de nuestras queridas mascotas.

Y es que aunque nos sea imposible impedir que nuestro animal envejezca, sí que podemos evitar que llegue a esta etapa con dolor y con sufrimiento. Por ello, es importante que los perros mayores lleven una vida saludable desde que son unos cachorros. Por otra parte, es evidente que la necesidad de acudir de manera recurrente al veterinario en esta época aumentará para que así lo haga su calidad de vida.

Con todos estos consejos puedes hacerte de una idea básica sobre los cuidados que conlleva un animal de avanzada edad. Sin embargo no queremos dejar de aprovechar la ocasión para recalcar que un perro anciano es una estupenda opción si quieres ampliar tu familia. Piensa que los perros mayores son animales ya socializados y educados. Con camino recorrido, sí, pero con muchísimo amor que dar.

seguro veterinario para perro

Jesús Rengel Ortiz

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *