Quemaduras solares: Un riesgo para nuestra piel en verano

En verano los dermatólogos nos aconsejan tomar medidas preventivas para evitar la acción de los rayos solares, porque en esta época del año el mayor riesgo a corto plazo son las típicas quemaduras que las radiaciones ultravioletas pueden provocar sobre nuestra piel. Más a largo plazo una exposición continuada puede convertirse en causa de envejecimiento prematuro, aparición de manchas y hasta provocar cáncer de piel. 

cuidado con las quemaduras solares

Es cierto que los rayos del sol son fuente de salud por su fundamental contribución a la hora de que nuestro organismo pueda sintetizar correctamente la vitamina D, pero también lo es el hecho de que en verano una exposición prolongada a los rayos ultravioleta (UV) puede llegar a producir las indeseadas quemaduras en la piel

El mayor riesgo es para aquellas epidermis especialmente sensibles a este tipo de radiaciones, como pueden ser pieles blancas o personas rubias y pelirrojas, aunque todos estamos expuestos a sufrir quemaduras solares, incluso las pieles más bronceadas

Todas las pieles se pueden quemar 

Los dermatólogos coinciden en que de algún modo el nivel de bronceado puede servir de elemento de protección frente a los rayos solares, como sucede con las pieles muy morenas o negras, aunque esta circunstancia no es motivo suficiente para evitar la aparición de lesiones cutáneas si sobrepasamos los tiempos de exposición.  

En este sentido los expertos aconsejan no tomar el sol por periodos superiores a 15 minutos entre las 11 y las 16 horas, periodo de máxima acción de los rayos UV. Durante este tiempo treinta minutos de exposición pueden resultar fatales para nuestra piel si no estamos convenientemente protegidos con cremas o lociones antisolares, aunque en estos casos y como medida preventiva los dermatólogos tampoco aconsejan superar los tiempos máximos de exposición. 

Los riesgos del sol 

Por debajo de los seis años y por encima de los sesenta las radiaciones ultravioleta son especialmente dañinas, dado que las pieles se encuentran más sensibilizadas, aunque en este caso depende mucho de donde nos encontremos en cada momento, porque hay que saber que la graduación de la exposición solar aumenta un 4% por cada 300 metros en que se incrementa la altitud, un hecho muy a tener en cuenta en zonas de montaña. 

tomando el sol en bikini

La potencia de la radiación solar también se calcula en función de que estemos ubicados más o menos cerca de la línea del ecuador. Hay que tener en cuenta que entre el sur y el norte de Estados Unidos existe una diferencia de 1,5 en cuanto a radiación solar. 

Por otro lado, una exposición continuada al sol, aún cuando utilicemos cremas protectoras, provoca en los casos más leves envejecimiento prematuro y la aparición de arrugas y de las típicas manchas (lentigos), aunque el mayor riesgo en relación con las exposiciones solares son los cánceres de piel en los casos más graves. 

Quemaduras solares 

Las quemaduras solares pueden ser de primer o segundo grado dependiendo de que estas sean superficiales o de la profundidad que alcancen las lesiones. Por regla general su aparición se produce transcurridas entre 2 y 24 horas desde la exposición. 

Por regla general este tipo de quemaduras, que salvo casos excepcionales no suelen precisar de atención médica o de hospitalización, presentan una sintomalogía  muy común y conocida con la aparición del típico enrojecimiento de la piel, dolor y ligera inflamación en la zona quemada, erupción cutánea y ampollas en los casos más agudos

En el caso de las quemaduras solares evitar la exposición prolongada siempre será el mejor consejo que podemos seguir, porque cuando la lesión en la piel ya se ha producido la única solución que nos queda es el tratamiento de la misma. 

Cómo tratar las quemaduras  

Cuando nuestra piel sufre una quemadura solar el primer tratamiento debe ser un baño-ducha con agua fría y sin frotar o en su defecto la aplicación de compresas de agua fría. El secado debe realizarse mediante suaves toques y la aplicación de hielo directamente sobre la piel no es aconsejable porque el frío excesivo puede resultar contraproducente

En todos los casos habrá que aplicar cremas con vitamina C y Elociones hidratantes (tipo “aftersun”) o gel con aloe vera, sustancias que además de hidratar la piel tienen un efecto calmante que nos aliviará los síntomas dolorosos de la quemadura.  

Antes de su aplicación podemos introducir estas cremas en el frigorífico con el objetivo de incrementar la sensación de confort, un “truco” que en los casos más agudos puede ayudarnos a sobrellevar los efectos de las quemaduras solares. 

Todas las quemaduras producen deshidratación circunstancia por la cual es importante beber líquidos en abundancia y no aplicar remedios caseros no contrastados, ya que dependiendo de cada persona y de la mayor o menor importancia de las lesiones pueden resultar perjudiciales

Finalmente, hay que tener en cuenta que si sentimos dolor de cabeza intenso, escalofríos o confusión, entre otros síntomas, deberemos acudir al médico rápidamente porque es posible que además de las quemaduras solares suframos un golpe de calor. 

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