300.000 km sin paradas: El récord mundial de Citroën en los 30

En el periodo de entreguerras los vehículos de Citroën eran sinónimo de resistencia y fiabilidad. Durante esos años la marca francesa atravesó el desierto del Sahara, realizó distintas expediciones por tierras africanas y entre el 15 de marzo y el 27 de julio de 1933 protagonizó el reto de recorrer 300.000 kilómetros “non stop”, tan solo parando para repostar, cambiar de piloto y sustituir los elementos que hubieran sufrido desgaste.

Récord Citroën 300.000 km años 30 con un 8 cv

Para muchos aficionados al automóvil hablar de fiabilidad, pruebas exigentes o récords históricos, les transporta a marcas de gran prestigio como Bentley, Mercedes-Benz o Auto Union, en especial si hablamos del periodo de entreguerras. Pero pocos saben que en esa época hablar de vehículos resistentes y fiables era lo mismo que hablar de Citroën.

La marca francesa era consciente de que competir en circuitos de velocidad era algo que estaba fuera de su alcance y por ello buscó las pruebas de resistencia, protagonizando gestas que aún en la actualidad pocos vehículos han logrado igualar.

De esta manera Citroën logró atravesar el desierto del Sáhara y realizar distintas expediciones a través de tierras africanas con los Kegresse B2, unos semiorugas fabricados por la marca francesa durante los años 20. En total los vehículos de Citroën batieron 297 récord.

No contenta con estas epopeyas Citroën decidió abordar un reto único en el mundo de la automoción: recorrer 300.000 km sin paradas. Esta gesta se realizó durante más de cuatro meses del año 1933 y la velocidad media conseguida fue de 93,5 Km/h.

Récord Citroën 300.000 km años 30 con un 8 cv

El reto del Petite Rosalie

Toda historia épica debe tener un protagonista y en este caso fue el Citroën 8CV, bautizado con el nombre de “Petite Rosalie”. La gesta se llevó a cabo en el circuito de Montlhéry entre el 15 de marzo y el 27 de julio de 1933 y en la misma participaron cinco pilotos que se turnaban día y noche para conducir en intervalos de cinco horas.

Durante la prueba era posible realizar paradas técnicas para repostar, cambiar de piloto y sustituir aquellos elementos que hubieran sufrido desgaste, pero en ningún caso se podían realizar reparaciones mecánicas.

Tras superar esta exigente prueba el propio André Citroën afirmó en plan retador, que aquella marca que lograse igualar al “Petite Rosalie” recibiría como premio tres millones de francos. El único requisito que puso el “boss” de Citroën era que la prueba tuviera lugar dentro del año 1933. El premio quedó desierto.

Récord Citroën 300.000 km años 30 con un 8 cv

Yacco: El récord precedente

Citroën preparó esta prueba durante dos años, aunque la idea partió de la firma Yacco, que con el objetivo de poner en valor la buena calidad de sus lubricantes organizó en 1931 una demostración en el mismo trazado de Montlhéry.

El precedente de Yacco

En esta prueba los responsables de Yacco utilizaron un Citroën C6F con una carrocería de aluminio diseñada por César Marchand. El reto era recorrer 25.000 kilómetros en once días y como el evento se planificó en la víspera de Santa Rosalía el vehículo recibió el nombre de “Rosalie”.

Tras superar la prueba Marchand propuso un nuevo reto récord de 100.000 kilómetros, para la cual empleó un Citroën C6G al que bautizaron con el nombre de Rosalie II. En esta ocasión Marchand disponía de poco más de un mes, lo que significaba que el Citroën C6G debía circular a una velocidad media de 108 Km/h.

Cuando el Rosalie II concluyó la prueba el encargado de agitar la bandera a cuadros en la línea de meta fue el mismísimo André Citroën, que ya entonces propuso entregar un millón de francos a quién fuera capaz de batir ese récord.

Con esta finalidad se llegaron a construir hasta nueve modelos Rosalie distintos, el último un Traction Avant que en 1936 logró recorrer 100.000 kilómetros por carreteras abiertas a un ritmo de 1.500 kilómetros diarios.

En esta escalada de logros los Citroën Rosalie lograron batir no sólo récords de resistencia y fiabilidad, sino que se enfrentaron incluso a retos de velocidad. De esta forma los  Rosalie VI y Rosalie VII lograron alcanzar velocidades de crucero de 150 Km/h, gracias a una carrocería sport monoplaza y sus motores de seis cilindros.

seguro coche antiguo

TERRÁNEA

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.