Scamp el Vagabundo, la historia del perro más feo del mundo

El título de perro más feo del mundo ya tiene nuevo propietario. El elegido en esta última edición ha sido un mestizo bautizado como Scamp, rescatado y adoptado poco tiempo antes de ser sacrificado.

SCAMP, EL PERRO MÁS FEO

Estamos de acuerdo en que todos los perros son adorables y se dejan querer. Pero no nos vamos a engañar, algunas razas son más agraciadas que otras y bien demostrado queda cuando vemos aquellos canes que han sido elegidos para concursar por el título de perro más feo del mundo, que se celebra cada año en Estados Unidos.

En esta edición de 2019 el candidato que finalmente se ha llevado tal honor ha sido Scamp, apodado The Tramp“ por su propietaria y que podríamos traducir en castellano como el vagabundo. Una mascota que si bien ha alcanzado la fama gracias a su recién entregado galardón, no ha tenido un camino sencillo en su vida para llegar a ello.

Según explicó en la entrega de premios celebrada en California, Scamp fue rescatado en Los Ángeles en 2014, cuando estuvo a punto de ser sacrificado por su grave estado de salud y condiciones físicas tras haber tenido que sobrevivir en las calles de la ciudad estadounidense. Desde aquel momento y una vez recuperado, el can ha participado de la mano de su mejor amiga humana en diferentes iniciativas y proyectos solidarios e incluso ha ejercido de mascota de terapia para personas ancianas en un centro de la tercera edad y para los más pequeños en escuelas infantiles.

SCAMP Y SU PROPIETARIA

Una labor ejemplar que su dueña humana se ha encargado de organizar y con la que ha querido aprovechar la segunda oportunidad que ha recibido en su vida. De las condiciones físicas, poco le importa a su mejor amiga que Scamp no sea un perro que destaque por su belleza, aunque sí reconoce que su pelaje es “incontrolable“ por mucho acondicionador que use, y es imposible calmar esas greñas que se enredan por su cabeza y prácticamente todo su cuerpo. Tampoco tiene dentadura, lo que no le impide alimentarse como es debido.

Pese a que la primera impresión que nos puede dar este tipo de concurso puede ser negativa y discriminatoria, su intención es todo lo contrario según han comentado en repetidas ocasiones los organizadores del mismo. Estos insisten en que el objetivo no es otro que la inclusión de todas estas mascotas y celebrar su existencia demostrando que las imperfecciones físicas nunca pueden ser una excusa para decidir no adoptar o convivir con un animal doméstico. Como perro ganador, la propietaria de Scamp recibió un cheque de 1.500 dólares además del trofeo por vencer a los otros 18 canes participantes, siendo la mayoría animales rescatados sin familia.

seguro para perro

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *