Consejos para que nuestra mascota viaje con seguridad en la bodega de un avión

El caso de Piny, la perra que recientemente se escapó en el Aeropuerto de Madrid-Barajas, ha puesto de manifiesto que en algunas ocasiones las mascotas que viajan en la bodega de un avión no siempre lo hacen en las condiciones más adecuadas. ¿Qué podemos hacer para prevenir los riesgos?

Mascotas en la bodega de un avión.

Aunque la filosofía “pet-friendly” se impone en muchas actividades cotidianas el hecho de que nuestras mascotas viajen en la bodega de un avión puede convertirse en muchas ocasiones en una auténtica lotería, porque son frecuentes los casos en que los animales llegan a sufrir daños derivados de una incorrecta estiba y manipulación de los transportines durante las operaciones de carga y descarga de los equipajes.

En Estados Unidos, donde las compañías aéreas tienen la obligación de publicar el número de animales que anualmente han sufrido daños en sus vuelos, ya son varias las que han decidido prohibir sencillamente que los perros puedan viajar a bordo de sus aviones, mientras que en otros casos no se aceptan mascotas en aquellas épocas del año con temperaturas extremas.

Consejos para las mascotas que viajan en la bodega de un avión

Para prevenir cualquier mala experiencia con las mascotas que viajan en las bodegas de los aviones desde Human Society nos dan una serie de consejos que nunca estará de más que tengamos en cuenta:

  • Previamente consultar con nuestro veterinario el uso de tranquilizantes y realizar un chequeo preventivo a nuestra mascota antes de iniciar el viaje. En vuelos internacionales habrá que tener en cuenta la documentación que exigirán a nuestra mascota en el país de destino.
  • Preferentemente viajar en vuelos directos y utilizar transportines de dimensiones adecuadas para el animal, homologados por la IATA, con buena ventilación y que no puedan abrirse involuntariamente.
  • Siempre viajar en el mismo vuelo que nuestra mascota, si es posible controlar como se carga y descarga el transportín y al subir al avión notificar que nuestra mascota viaja en la bodega.
  • Evitar volar en temporada alta y en situaciones con temperaturas extremas, sobre todo en el caso de perros braquicéfalos o con edades avanzadas, y dos semanas antes del vuelo acostumbrar a nuestra mascota a permanecer en el transportín.
  • Comprobar a la llegada cual es el estado de nuestra mascota y en caso de descubrir algún daño denunciarlo ante las autoridades aeroportuarias y posteriormente visitar a un veterinario para evaluar su alcance.

Recordar que la mayoría de las líneas aéreas que operan en nuestro país tienen en vigor restricciones a la hora de embarcar mascotas en sus aviones, principalmente cuando se trata de que ejemplares de razas caninas braquicéfalas viajen en las bodegas, una circunstancia vigente en los vuelos de Iberia desde 2016, dado que estos animales son más propensos a presentar problemas respiratorios y a sufrir golpes de calor.

También en muchos casos las compañías aéreas suelen exigir unos transportines de dimensiones mínimas (45x35x25 cm) para los animales que viajen en las bodegas, que en cualquier caso serán acordes con el tamaño de nuestra mascota. El peso máximo para que un animal pueda viajar en cabina es de 8 kg.

 seguro para perro

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