Los caballos de las marismas protagonistas de un documental

Todos los caballos americanos descienden de los ejemplares que los conquistadores llevaron hasta el Nuevo Mundo, entre ellos un buen número de caballos mesteños, una raza equina autóctona de las marismas del Guadalquivir que se ha convertido en protagonista de un documental de Antonio Márquez.

CABALLOS CORREN EN LAS MARISMAS

Cámara especializado en rodajes subacuáticos, responsable de Oceánidas, una asociación sin ánimo de lucro que está dedicada al estudio y defensa del medio marino y miembro de la Red de Vigilantes Marinos, encargada de cuidar y limpiar los mares, el polifacético Antonio Márquez es el director del documental “Mesteño, el caballo de las marismas que conquistó América”.

Lo cierto es que esta historia alrededor de los caballos que habitan las zonas inundadas de Doñana comenzó realmente en Estados Unidos, cuando Discovery Match le encargó a Antonio Márquez que realizara un documental sobre los caballos salvajes -Mustang- que protegidos por la administración norteamericana viven en los santuarios de los verdes valles de Oregón.

Sangre mesteña en USA

Indagando sobre el origen de los Mustang, Márquez descubrió que todos los caballos que existen actualmente en América descienden de los equinos que desde 1492 los españoles llevaron al Nuevo Mundo durante el proceso de colonización, muchos de los cuales eran casualmente los mismos caballos mesteños que tradicionalmente han sido una especie animal más en el especial hábitat marismeño que se conforma en la desembocadura del río Guadalquivir.

De esta forma lo que comenzó siendo un documental que debería haber tenido a los Mustang como primeros actores, ha terminado siendo un documental cuyos protagonistas principales son los caballos mesteños, una raza equina prácticamente desconocida fuera de nuestro país y que en la actualidad cuenta con aproximadamente 2.500 ejemplares que se mueven y viven en libertad en todo el área de Doñana y su periferia.

Caballos en libertad

Antiguamente, los caballos mesteños disfrutaban de una vida de semilibertad, circunstancia que queda reflejada en el documental filmado por Antonio Márquez, ya que los habitantes de la zona de las marismas los solían utilizar en determinadas épocas del año para ayudar en algunas labores agrícolas, como la trilla, o para cortarles y aprovechar las crines, para después devolverlos a su hábitat natural y de esta forma ahorrarse los costes derivados de su cuidado y alimentación.

CABALLOS DE LAS MARISMAS EN LIBERTAD

A España la industrialización llegó más tarde que a otros países, pero paulatinamente con la aparición de la maquinaria agrícola los caballos mesteños perdieron su papel de necesarios colaboradores en las labores del campo, convirtiéndose a partir de ese momento en animales totalmente salvajes cuya supervivencia no estaba asegurada.

En Estados Unidos fue todavía peor, porque sustituidos por la industria y los modernos medios de transporte, los miles de Mustang que habitaban el país se convirtieron en un problema para los ganaderos, ya que les disputaban los pastos a sus vacas, lo que provocó que miles de caballos salvajes terminaran convirtiéndose en comida para mascotas.

Afortunadamente, en la década de los sesenta un movimiento iniciado por escolares norteamericanos consiguió que el Gobierno creara santuarios para los Mustang en distintos estados del país y por eso estos caballos deberían haber sido las estrellas del documental de Antonio Márquez, al menos antes de que los mesteños se cruzaran en su camino.

De la mezcla a la pureza

El film nos muestra que a lo largo del tiempo los habitantes de las marismas de Doñana mezclaron los originarios caballos mesteños, de aspecto rústico y de pequeño tamaño, con otras razas de equinos españoles e ingleses con el fin de conseguir ejemplares de mayor altura y belleza, aunque algunos ejemplares, aproximadamente unos doscientos, se internaron en lo que hoy es la Reserva Biológica de Doñana preservando su sangre de cualquier cruce y dando lugar a los que se conocen como los Caballos de Retuertas.

CABALLOS EN LAS MARISMAS

En la actualidad en la zona de Almonte (Huelva) hay que hablar también de los caballos marismeños, que suponen un intento por retornar a los originales caballos mesteños, para lo cual se están cruzando yeguas de las marismas con sementales de Retuertas. Precisamente, estos caballos marismeños son los que protagonizan la tradicional fiesta de la Saca de las Yeguas.

El documental de Antonio Márquez defiende, entre otras cosas, que para una correcta biodiversidad es fundamental que en los países desarrollados puedan existir caballos salvajes, para lo cual son necesarios santuarios y áreas protegidas donde estos animales puedan vivir en libertad.

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