La bici y el cine: 17 películas con bicicleta para enamorados del ciclismo

Para muchos de nosotros la bicicleta es una forma de vida que representa mucho más que momentos de evasión, actividad física o transporte. Si además, tenemos al cine como nuestro medio preferido (quizá junto con la lectura) para sentir e imaginarnos otros incontables mundos y realidades, ¿qué mejor que buscar la unión de ambas pasiones y disfrutar sin límites?

Las mejores películas con bicicleta.

Imágenes históricas de las grandes vueltas ciclistas nos han deleitado y han quedado guardadas en nuestra memoria para ser recordadas con una sonrisa de satisfacción, la de ser testigos de algo único. Y si hablamos de momentos memorables vividos a través de una pantalla, el cine es el mejor propulsor de los mismos. El séptimo arte no ha faltado nunca a su cita con el ciclismo y nos ha regalado películas en las que la bicicleta es la auténtica protagonista. Y el ciclista, un actor ‘de reparto’ al que nos hemos unido como espectadores en una aventura tras otra.

Si como nosotros, eres un enamorado tanto de la bici como del cine, suponemos que te encantará contar con la lista de las mejores películas en las que la bicicleta es el centro principal de la historia. Sigue leyendo y no dejes de apuntar aquellos films que aún tienes pendientes, o de regalarte un nuevo visionado más a esa cinta que tanto quieres y que te embaucó la primera vez que la descubriste. Obras cinematográficas que triunfaron en taquilla, otras de género más independiente y algún que otro clásico completan esta lista de películas con las que vivir la magia de los pedales.

Ladrón de bicicletas: Prohibido rendirse en tiempos difíciles

Póster de la película Ladrón de bicicletas.

Vittorio De Sica sorprendió al mundo cuatro años después del final de la Segunda Guerra Mundial con una de las mejores historias para reflejar las condiciones y la situación generalizada de penurias y desolación provocadas por la posguerra.

Ladrón de bicicletas (1949) cautivó como una cinta amarga y que se lanzaba directa al corazón del espectador, que trata de encajar y asimilar la búsqueda incesante del inolvidable Antonio Ricci, un obrero desempleado interpretado por un enorme Lamberto Maggiorani, al que le han robado uno de sus bienes más preciados, su bicicleta.

En una Roma que ha vivido todavía muy de cerca el conflicto bélico, Ricci pega carteles para poder comprarse un vehículo de dos ruedas con el que desplazarse, pero en su primer día de empleo sufre el hurto del mismo. Es entonces cuando se une junto a su hijo Bruno para recuperar su querida bicicleta.

Escena de la película Ladrón de Bicicletas.

La película italiana fue una sorpresa tras su estreno en 1949 y obtuvo una nominación al mejor guión en los Premios Óscar de la Academia, además de conseguir el Premio Especial a Mejor Película Extranjera, el Globo de Oro a mejor film de habla no inglesa y el BAFTA a Mejor Película. Los galardones fueron un reconocimiento que ya hacía presagiar que, con el paso del tiempo, esta obra maestra se convertiría en lo que es hoy, una cinta de culto y una de las mejores películas italianas de la historia del celuloide.

La gran aventura de Pee-Wee: la primera de Tim Burton

Y de una bici perdida nos vamos a otra. La del singular y divertido Pee-Wee (Paul Reubens), un hombre que bien podría decirse que en realidad lleva un niño en su interior, tal y como se comporta. Al igual que le sucedía a Antonio en la cinta italiana, el protagonista de esta película se desvive prácticamente por su bicicleta roja, y emprende una búsqueda urgente tras sufrir el hurto de la misma. A partir de ahí, y como bien refleja el título, Pee-Wee vivirá una increíble aventura llena de momentos cómicos y casi surrealistas para recuperar su ansiado vehículo.

Paul Reubens en La gran aventura de Pee-Wee.

Tras el éxito del corto de Frankenweenie, Tim Burton dirigió en 1985 la que fue su primera película en solitario. Una comedia de aventuras en la que comenzó a mostrar los primeros detalles de un estilo innovador y particular con el que más tarde triunfaría en obras de renombre como BitelchúsBatman, Eduardo Manostijeras o Big Fish, entre otras.

Las bicicletas son para el verano: del teatro al cine

Imagen de la película Las bicicletas son para el verano.

Si antes señalábamos a Ladrón de bicicletas como una de las grandes obras que reflejaba la pobreza y miseria de la época de la posguerra, Las bicicletas son para el verano (1984) representa un gran ejemplo de cómo una familia madrileña convive y sobrevive en plena ebullición de la Guerra Civil en 1936.

La película española, dirigida por Jaime Chávarri y basada en la obra de teatro creada por el inolvidable Fernando Fernán-Gómez, tiene como protagonista a un niño con un deseo, el de disfrutar del verano acompañado de una bicicleta que aún no tiene. Una situación que quiere cambiar y para la que se apoya en su padre, al que insta para que le compre algún vehículo de dos ruedas. Pero la situación en la que está inmersa su familia y el país en general, han provocado que el deseo del joven no termine de realizarse.

Sin frenos: Una carrera a toda velocidad por la entrega

Del siglo XX viajamos de golpe al 2012 para el estreno de Sin frenos, una película en la que la bici se une al ciclista como el verdadero centro de atención en el que se apoya el guión. Dirigida por David Koepp y protagonizada por el bueno de Joseph Gordon-Levitt, recibió críticas dispares al ser valorada como un entretenimiento directo y frenético, pero quizá con un argumento que puede pecar de simple.

Wilee se gana la vida trabajando como mensajero, un empleo para el que requiere el uso de su bicicleta como medio de transporte necesario. Cuando es enviado a realizar una entrega con urgencia, un policía corrupto -interpretado por un siempre cumplidor Michael Shannon-, se interpone entre él y su objetivo, lo que le obliga a alcanzar una velocidad a la que nunca antes había llegado con su bici.

Muerte de un ciclista: un clásico del cine español

Póster de la película española Muerte de un ciclista.

Si antes alabábamos la complejidad de la historia y la emotividad que con ella desprende Las bicicletas son para el verano, ahora toca elevar a los altares una de las obras consideradas maestras que el cine español nos ha regalado. Nos referimos por supuesto a Muerte de un ciclista (1955), la película dirigida y con guión de un Juan Antonio Bardem que nos metió de lleno en la encrucijada que sufre esa pareja de amantes, que atropellan a un ciclista y se dan a la fuga para evitar que el ‘pastel’ del adulterio quede al descubierto.

Con un montaje dotado de suma elegancia visual, y lleno de tintes del suspense con el que nos deslumbraba también por aquel entonces el maestro Alfred Hitchcock, Bardem nos regala un thriller de atmósfera con una crítica mirada a la situación política española que imperaba aquellos años. El film supuso la cima en carrera del director, junto con el estreno un año después de Calle Mayor. Las interpretaciones complementan a la perfección la dirección de una obra que cautivó en el Festival de Cannes el año de su estreno, recibiendo el Premio de la Crítica Internacional.

A modo de curiosidad, la reconocida y premiada serie de televisión Black Mirror cuenta con un episodio (Cocodrilo) con un argumento similar al de la película española, que forma parte de la cuarta temporada de la exitosa ficción creada por Charlie Brooker.

La bicicleta verde: el sueño de Wadjda

El cine ha sido empleado como medio de denuncia política y social en innumerables ocasiones a lo largo de la historia. La bicicleta verde (2012) es un nuevo ejemplo agridulce e impactante que nos muestra la dura y amarga realidad de una chica nacida en Arabia Saudí que, con tan sólo 10 años, no puede disfrutar de su pasión al convivir en una sociedad demasiado retrógrada y tradicional. Hasta el punto de que montar en bici es una actividad prohibida para las mujeres. Ello no le impide a Wadjda, la protagonista de la historia, enfrentarse a la negativa de su madre y al asfixiante sistema e intentar, con cada paso, lograr un cambio en su vida que le permita progresar y lograr su sueño, el de competir en una carrera ciclista con su amigo Abdullah.

Wadjda en La bicicleta verde.

La primera película dirigida por una mujer en la historia de Arabia Saudí causó sensación entre la crítica y el público tras su estreno y recibió diferentes nominaciones a los premios cinematográficos del año, destacando la de los BAFTA a Mejor película de habla no inglesa. Además, consiguió el galardón a la libertad de expresión que otorga el National Board of Review (NBR).

El prado de las estrellas: superarse como reto

La afición al ciclismo y la búsqueda de nuevas oportunidades son los pilares de la trama de El prado de las estrellas (2007), una película española dirigida y con guión de Mario Camus que busca llegar al corazón del espectador con una emotiva historia de amistad y superación. En ella, Álvaro de Luna encarna a Alfonso, un jubilado que entabla amistad con Martín, una joven promesa del ciclismo que interpreta Óscar Abad. Ambos protagonistas se unen para lograr el objetivo de triunfar en este deporte a pesar de las dificultades que les rodean.

Escena de la película El prado de las estrellas.

Sus interpretaciones les valieron sendas nominaciones a los Premios Goya a Mejor Actor y a Actor Revelación, para Álvaro de Luna y Óscar Abad respectivamente.

Quicksilver, la pista rápida del éxito

Póster de la película Quicksilver.

Tras el éxito de Footloose, Kevin Bacon regresaba dos años después a la gran pantalla con el estreno de Quicksilver (1986).

Una película dirigida por Tom Donnelly en la que el actor de Filadelfia interpreta a un corredor de bolsa al que su agitada rutina diaria le obliga a dejar su puesto de trabajo. Es entonces cuando comienza un nuevo empleo como mensajero, para el que recorre las calles de Nueva York con una bicicleta como medio de transporte, por lo que el vehículo de dos ruedas es también un elemento fundamental en este largometraje.

Una cinta quizás de las menos conocidas de la extensa filmografía de Bacon, y en la que también podemos ver en un papel más secundario a Laurence Fishburne, conocido por interpretar a Morfeo en Matrix.

Los bicivoladores: los 80, bicicletas BMX y Nicole Kidman

En la década de los 80, en pleno auge de las bicicletas BMX, vio su estreno la película australiana BMX Bandits, que llegó a España con el título de Los bicivoladores (1983). A la dirección de Brian Trenchard-Smith se une el trío de actores protagonistas compuesto por David Argue, John Ley y una jovencísima Nicole Kidman que tan sólo se encontraba en el inicio de lo que sería su exitosa carrera.

Nicole Kidman es Los bicivoladores.

El argumento de la cinta centra su peso en la amistad de los tres adolescentes amantes del bicicross y de las bicicletas BMX, que se ven envueltos en una trama turbia cuando encuentran un misterioso paquete.

El paso de los años no ha hecho que el film alcance mayor popularidad, aunque dos años más tarde de su lanzamiento, en Estados Unidos vería la luz un producto con una trama similar que en España conocimos como Los bicivoladores 2, aunque su título original es Rad (1986).

Bienvenidos a Belleville: el rescate del joven ciclista

Una de esos casos singulares en el cine de animación. Si bien Bienvenidos a Belleville (Les triplettes de Belleville) está considerada como una obra importante en el género y en lo que respecta al cine francés, a nivel internacional la cinta no ha tenido la repercusión tras su estreno en 2003 que sí tuvieron otras películas animadas. Sin ir más lejos, compitió en los Óscar con Buscando a Nemo, a la que no pudo vencer. Ya sea por el poderío de las productoras o por otros motivos ajenos, lo cierto es que, aunque una parte importante de la crítica se rindiera a ella, el hecho de no ser un producto comercial se ha notado de cara al público no francés a posteriori (como suele pasar con muchas obras de calidad que son prácticamente desconocidas).

Lo cierto es que la película francesa con dirección y guión de Sylvain Chomet recibió nominaciones a multitud de premios el año de su estreno, destacando las dos al Óscar (Mejor película de animación y canción original), una al BAFTA y tres al César, de las que consiguió el premio a Mejor Banda Sonora. La frescura y originalidad de unos dibujos diferentes y el toque de humor negro que impregna la obra (con apenas diálogos) fueron alabados por la crítica.

La historia tiene como protagonista a Champion, un joven ciclista entrenado por su abuela para participar en el Tour de Francia, y que acaba sufriendo un secuestro durante la prueba. Madame Souza, abuela de Champion, iniciará una búsqueda junto a su perro Bruno para recuperar a su nieto, lo que les llevará a la gran ciudad de Belleville, lugar en el que conoceremos a las famosas “trillizas“.

The Flying Scotsman, el biopic de Graeme Obree

Póster de la película The Flying Scotsman.

La historia real del famoso ciclista Graeme Obree salta a escena en esta película en la que bicicleta y ciclista forman de nuevo el dúo protagonista de la obra. El argumento se centra básicamente en la vida de Obree, y en su etapa como deportista, en la que tuvo que superar diferentes adversidades para alcanzar su sueño.

El ciclista británico, que conquistó dos medallas de oro en los campeonatos mundiales de 1993 y 1995 en la categoría de Persecución Individual, sufrió problemas emocionales y depresivos durante su vida que se empeñó en superar con un espíritu de lucha innato, gracias al cual pudo volver a saborear la gloria del triunfo.

La dirección de la cinta está a cargo de Douglas Mackinnon, mientras que encabeza el reparto Jonny Lee Miller, en la piel de Graeme Obree.

La bici de Ghislain Lambert, y cómo vivir el ciclismo

Un ciclista empeñado en triunfar pese a no poseer las suficientes condiciones y dotes para lograrlo protagoniza esta comedia dramática franco belga que tuvo un recibimiento aceptable en su país tras su estreno en 2001, y recibió el premio a Mejor guión en el Festival de Cine de San Sebastián, en el que también fue nominada a la Concha de Oro a la Mejor Película.

Benoît Poelvoorde interpreta a Ghislain Lambert, un ciclista que sueña con superar a Eddy Merckx, que triunfaba de forma imparable sin apenas oposición en la década de los 70.

Póster de la película La bici de Ghislain Lambert.

La película dirigida por Philippe Harel se centra en la vida deportiva de Lambert y en sus intentos por lograr superar (además de a sí mismo) todas las barreras que se interpongan en su camino, fichando por un equipo profesional de menor prestigio, en el que poco a poco va adquiriendo los conocimientos sobre el mundo del ciclismo profesional.

Una simpática y al mismo tiempo agridulce muestra del interior de este deporte en aquellos años, desde el punto de vista de alguien que no está acostumbrado a ganar. Incluso se atreve a tocar en clave de humor temas peliagudos (dopaje, patrocinadores, conciliación familiar, retirada) que conciernen al ciclista y a su vida pública. Y en definitiva, como ya predice el título de la cinta, a su bici.

El ciclista: un desafío que supera todos los límites

Bicycleran o The Cyclist es una película de origen iraní estrenada en 1987 y dirigida por Mohsen Makhmalbaf en la que la conexión y unión entre el ciclista y la bicicleta va más allá de lo que el físico humano puede permitir.

Nassim en bicicleta en El ciclista.

No estamos exagerando cuando nos referimos a una cinta que cuenta con un protagonista, interpretado por Moharram Zaynalzadeh, que acepta el reto de soportar nada más y nada menos que siete días montado en una bici y recorrer en círculo una zona concreta, para así obtener el dinero que le ha prometido un agente de negocios, y que Nassim (Zaynalzadeh) necesita para salvar a su esposa y pagar las facturas médicas. El impensable (e inhumano) desafío al que se somete Nassim provoca la sonora atención de todo el público que presencia su actuación, con la que además se generan apuestas ante la extrema dificultad de lo que tienen ante sí.

De esta forma, El ciclista saca a relucir cuestiones sobre el poder del espectáculo incluso cuando la integridad humana está en juego. Del mismo modo que evidencia el poder de superación de una persona para conseguir lo que más desea, para lo que incluso es capaz de enfrentarse a lo nunca visto. Da que pensar…

La bicicleta de Pekín: una bici para dos 

Del cine iraní nos vamos al chino con La bicicleta de Pekín (2001). La película con dirección y guión de Wang Xiaoshuai fue una sensación en el país asiático tras su estreno a comienzos de siglo, e incluso llegó a ser incluida con cuatro nominaciones (entre ellas la del Oso de Oro a Mejor película) en el Festival de Berlín, de las que se alzó con tres premios.

La bicicleta de Pekín, una de las películas con una bicicleta como protagonista.

La cinta nos acerca la historia de Guei, un joven de 16 años que consigue un trabajo de repartidor, en el que le proporcionan una mountain bike que deberá pagar con una parte acordada de su sueldo. Pero cuando casi ha reunido el dinero, roban su bicicleta. Guei comenzará entonces una búsqueda por todo Pekín para encontrarla, pero cuando consigue dar con su objetivo, descubre que la bici es propiedad de Jian, un joven que la ha adquirido en el rastro. Ambos deberán por tanto aprender a compartirla, puesto que los dos la consideran suya.

El niño de la bicicleta: Cyril, Samantha y sus paseos en bici

La obra de origen belga y dirigida por los hermanos Dardenne sorprendió tras ver la luz en 2011. Si bien sería con Dos días, una noche con la que llegaría la nominación al Óscar (para la actriz Marion Cotillard), esta película anterior obtuvo una gran recepción de críticas positivas y aseguró su presencia en algunos de los premios más importantes del cine, sobre todo europeo. A destacar, las nominaciones en el Festival de Cannes (logrando el Gran Premio del Jurado), en los César (nominada a Mejor película extranjera) y en el Festival del Cine Europeo, donde obtuvo el premio a Mejor Guión. Incluso también fue candidata a la mejor cinta de habla no inglesa en los Globos de Oro. No en vano, la crítica la calificó como un producto lleno de fuerza y ritmo carente de sentimentalismo lacrimógeno, pero sí con toques de emotividad con los que cautivar al espectador.

Cyril y Samantha en bicicleta en una escena de la película.

En El niño de la bicicleta, el protagonismo vuelve a ser de nuevo para un joven en busca de lo que más anhela. Cyril, de once años, que destaca por poseer un carácter hosco y no demasiado agradable, escapa del hogar de acogida en el que su padre le dejó e inicia un camino en el que espera reencontrarse con su progenitor. Un recorrido en el que vivirá experiencias de todo tipo, lidiará con situaciones comprometidas y en el que conocerá a la bella Samantha, una peluquera que le ofrece hospitalidad en su casa durante los fines de semana. El nexo que se crea entre ambos personajes principales es lo que soporta el peso de la película, y su relación sobria y a la vez emocional otorga mayor realismo y sentido a toda la obra.

American Flyers: Kevin Costner y La carrera de la vida

Estrenada en 1985, American Flyers nos trae una carrera en bicicleta por las Rocky Mountains que tiene como motivo de disputa la unión de dos hermanos distanciados desde hace años. Será Marcus, aficionado al deporte e interpretado por el gran Kevin Costner en una de sus películas menos famosas, quien se encargue de convencer a su hermano David para que participe junto a él en la carrera por la montaña. Las verdaderas intenciones de Marcus residen en su idea de que el entrenamiento y la preparación beneficiarán al carácter poco estable de su hermano. Además, Marcus padece un tumor cerebral, noticia de la que David no es consciente, y por la que el personaje que interpreta Costner pretende mejorar la maltrecha relación con su hermano.

Kevin Costner y Marshall Grant en la película American Flyers.

El entrenamiento para la gran prueba unirá de nuevo a ambos parientes y reavivará la llama de la ilusión de David para conseguir una victoria que anhela, al mismo tiempo que pondrá a prueba las limitaciones físicas de Marcus, y le otorgará la que podría ser su última oportunidad para recuperar su amistad con su hermano y disfrutar del ciclismo. Una carrera por la vida en todos los sentidos la que distingue a esta interesante película de bicicletas.

Este drama poco conocido fue dirigido por John Badham (Fiebre del sábado noche), y es una de las primeras películas de la filmografía de Kevin Costner, que dos años más tarde alcanzaría la fama con su papel protagonista en la memorable Los intocables de Eliot Ness. Sería en 1990 cuando su carrera cinematográfica, posteriormente llena de destacados largos, lograra su máximo apogeo en cuanto a premios se refiere, con el apoyo unánime de la crítica en Bailando con lobos, con la que levantó 7 Óscar, entre ellos los de Mejor Película y Mejor director. Por su parte, David Marshall Grant fue el encargado de ponerse en la piel de David, el hermano de Marcus.

El relevo: guión de altura para una obra poco recordada

Póster de la película El Relevo.

Y terminamos nuestra lista de películas de ciclismo más destacadas con una cinta que si bien no ha obtenido con el tiempo la popularidad que quizá merecía, sí fue elogiada y correspondida con la crítica tras su estreno en las salas en 1979, que no precisamente destacó por ser un mal año para el cine (Kramer contra Kramer, Apocalypse Now, Manhattan). Reconocida nada menos que con un Óscar al Mejor guión original (superando incluso al texto de Woody Allen) y con otras 4 nominaciones entre las que se incluían las de Mejor película, director (Peter Yates), actriz de reparto (Bárbara Barrie) y canción original de la BSO. Y eso sólo por parte de los premios de la Academia, ya que también fue premiada en los Globos de Oro (mejor película de comedia y 3 nominaciones). Razones de peso más que suficientes para añadirla a nuestra lista de películas con bicicleta que tengamos pendientes si todavía no hemos tenido oportunidad de ofrecerle un visionado.

Su argumento ya nos indica de que estamos ante un largo que trata y eleva valores como la amistad y el compañerismo en la época querida y a la vez difícil como es el fin de la adolescencia y el paso a una edad adulta. Etapa en la que se requiere tomar decisiones comprometidas que afectarán a nuestro futuro. En esta tesitura se encuentran Cyril, Moocher, Mike y Dave, los cuatro amigos y protagonistas de esta modesta pero reflexiva e inspiradora comedia, interpretados por Dennis Christopher, Dennis Quaid, Daniel Stern y Jackie Earle Haley. La pasión de Dave por el ciclismo y las bicicletas (además de todo lo relacionado con Italia) hará que el resto le siga en una carrera que cambiará por completo sus vidas.

Hasta aquí nuestra lista de películas con bicicleta que todo amante del ciclismo debe ver. ¿Te ha parecido interesante este artículo? ¿Te falta alguna? Déjanos adivinar… Echas de menos a E.T. en esta lista. Pero su ausencia tiene una explicación, y es que consideramos que el clásico de Spielberg merece estar en la lista de escenas míticas del cine en las que las bicicletas son un personaje más de la pantalla. Al igual que sucede con otras legendarias obras del celuloide como Dos hombres y un destino, Cinema Paradiso o La vida es bella. No dejes de leer nuestro blog y pronto podrás tener mano este otro recopilatorio que merece exclusividad y distinción.

Te animamos a que nos dejes tu opinión en los comentarios y que nos cuentes si recuerdas otra película con la bicicleta como protagonista que debemos incluir en nuestra lista.

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La bici y el cine: 17 películas con bicicleta para enamorados del ciclismo
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