Comprar sin bajarse del coche: La Ruta 66 y el nacimiento del Drive-Thru

El “Drive-Thru” nació en Estados Unidos en el marco de una sociedad desarrollada en torno a los automóviles, un símbolo del auge y bienestar de la clase media. La moda de comprar sin bajarse del coche se ha utilizado básicamente en restaurantes de comida rápida, pero también algunos bancos optaron en algún momento por este sistema. A continuación hacemos un repaso a su historia, desde el Drive-In de Pig Stand en Texas a los Drive-Thru de las grandes cadenas de restauración.

DRIVE THRU

Estados Unidos es conocido y famoso por algunos de sus más emblemáticos edificios y monumentos, como la Estatua de la Libertad o la Casa Blanca, pero si nos ponemos a pensar hay otro elemento muy característico de este país y que aparece en numerosas películas. Hablamos de los “Drive-Thru”.

Todos tenemos en mente esas imágenes en la que una pareja acude a un autocine a ver una película sin necesidad de bajarse de su coche, pero lo cierto es que la idea de poder hacer todo dentro del auto nace en los restaurantes de carretera.

Drive-In, los precursores del Drive Thru

Después de la Segunda Guerra Mundial la maquinaria industrial norteamericana se puso en marcha a pleno rendimiento y en Estados Unidos se impuso el uso diario del coche. Ser propietario de un vehículo era una muestra del estatus social y la gente empezó a utilizarlos para llevar a cabo todo tipo de tareas, desde hacer la compra hasta comer. De esta manera surge el Drive-In, el precursor del actual Drive-Thru.

Se dice que el concepto Drive-In surgió en 1921 en una cadena de restaurantes de Texas, porque ese año “Pig Stand” inauguró el primer Drive-In en la carretera que une Dallas con Fort Worth.

LOCAL DRIVE THRU

En estos restaurantes, atendidos exclusivamente por mujeres, las camareras tomaban la comanda de los coches que estacionaban y les preparaban los pedidos en bandejas que se enganchaban a las ventanillas laterales del vehículo.

Durante los años cincuenta, para aumentar la productividad de las camareras y reducir los tiempos de espera, se decidió que estas fueran montadas sobre patines. Además, por aquel entonces ya muchos establecimientos contaban con interfonos para que los ocupantes de los vehículos no tuviesen que bajarse a pedir su comida.

El primer Drive-Thru fue en un banco

Puede resultar un tanto extraño que fuese un banco el primer establecimiento en instalar un Drive-Thru, pero la historia así lo atestigua. Fue en los años treinta cuando el Grand National Bank of St Louis (Missouri) instaló en una de sus sucursales una serie de ventanillas desde las que los clientes podían hacer ingresos sin bajarse del coche. Como no había interfonos la comunicación debía hacerse prácticamente cara a cara.

Red’s Giant Hamburg, pionero en la Ruta 66

Después de la Segunda Guerra Mundial Sheldon “Red” Chaney compró junto a su esposa una gasolinera en Springfield (Missouri) y en 1947 abrió junto a ella una pequeña cafetería. Cuando sl matrimonio comprobó que este negocio era más rentable que la venta de combustible, fue cuando decidieron sustituir la gasolinera por un restaurante, Red’s Giant Hamburg, que como su propio nombre indica estaba especializado en hamburguesas.

LOCAL AÑEJO DRIVE THRU

Junto a la fama por la carne de gran calidad, el Red’s Giant Hamburg ganó popularidad por ser el primer restaurante con Drive-Thru de la Ruta 66, una carretera que une la Costa Este con California y por la que anualmente circulan millones de personas, clientes potenciales que se mostraron encantados con el hecho de que pudieran pedir comida sin necesidad de bajarse de sus coches.

In’n’Out perfeccionó el concepto

Pese a que el Red’s Giant Hamburg fue el primer Drive-Thru en el negocio de la restauración, fue In’n’Out quién revolucionó el concepto en 1948.Este pequeño chiringuito de Baldwin Park (California) contaba con un carril circular que permitía a los coches entrar desde la calle.

Otra de las mejoras introducidas por Harry y Esther Snyder, propietarios de In´n´Out fue el interfono, que permitía atender a otros clientes mientras se preparaba el pedido anterior, además de añadir el menú a su lado.

LOCAL DRIVE THRU EN LOS 80

En este establecimiento, de apenas nueve metros cuadrados, cinco cocineros preparaban hamburguesas y patatas fritas a destajo para que los conductores no tuvieran que esperar por su comida. Actualmente, el sistema del Drive-Thru no ha cambiado respecto al implantado en In’n’Out, y tan solo se han incorporado elementos de marketing, como pueden ser los menús con fotos.

El Drive-Thru cambió los coches

Pensar que una creación como el Drive-Thru solo afectó al funcionamiento de la sociedad es un error. La popularización de hacer todo dentro del coche también supuso cabios en el diseño de los automóviles.

Por ejemplo, un elemento que comenzó a incorporarse en los años sesenta a raíz de la popularización del Drive-Thru fueron los portavasos. El primer modelo en incorporar estos elementos fue el Ford Falcon Futura ya equipaba estos elementos, que por cierto no estaban preparados para sujetar los vasos cuando el vehículo se movía.

COMPRAR SIN SALIR DEL COCHE

Hasta los años ochenta los portavasos fueron un extra, pero fue con la llegada del Plymouth Voyager y el Dodge Caravan en 1983 cuando se convirtieron en elementos de serie.

El Drive-Thru en Europa

En el viejo continente los Drive-Thru están prácticamente relegados a los restaurantes “fast-food”. En Alemania y Francia algunos bancos ofrecieron esta opción para operaciones básicas, como ingresos, retirada de efectivo o cobro de cheques.

Por el contrario, los servicios de Drive-In si han triunfado en Europa. Las grandes cadenas de supermercados han optado por esta fórmula para agilizar el proceso de compra de sus clientes. Además, se aprovecha en Drive-In para ofrecer otros servicios como el repostaje de combustible o la recarga para vehículos eléctricos.

seguro coche antiguo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *