Durante la Guerra de Corea, cuando buena parte de las fuerzas armadas ya estaban completamente mecanizadas, una pequeña yegua demostró que en determinados terrenos las capacidades de un animal podían continuar siendo insustituibles.
Su nombre era Reckless y sirvió junto al 5.º Regimiento de Marines de la 1.ª División de Marines transportando munición y suministros hasta posiciones a las que los vehículos no podían acceder.
Su comportamiento durante la batalla de Outpost Vegas, en marzo de 1953, terminó convirtiéndola en una auténtica leyenda del Cuerpo de Marines. Décadas después, su historial militar continuaría siendo reconocido con monumentos y con la concesión póstuma de la PDSA Dickin Medal, una de las principales distinciones destinadas a reconocer a animales que han demostrado un valor excepcional durante conflictos armados.
¿Quién era la yegua Reckless?
Reckless nació aproximadamente en 1948 en Corea del Sur. Las fuentes oficiales de los Marines la describen como una pequeña yegua de raza o tipo mongol, aunque su ascendencia exacta no está completamente documentada.
Antes de incorporarse al ejército era conocida como Ah Chim Hai, nombre coreano traducido habitualmente como «Llama de la mañana».
En octubre de 1952, el teniente Eric Pedersen necesitaba un animal capaz de transportar las pesadas municiones utilizadas por su Recoilless Rifle Platoon, perteneciente a la Compañía Antitanque del 5.º Regimiento de Marines.
Pedersen acudió al hipódromo de Seúl y compró la yegua por 250 dólares. Desde allí fue trasladada hasta la posición de la unidad y comenzó su peculiar carrera militar.
¿Por qué se llamaba Reckless?
El nombre estaba directamente relacionado con la unidad en la que iba a servir.
El pelotón utilizaba cañones sin retroceso de 75 mm, denominados en inglés recoilless rifles. Entre los Marines era habitual jugar con la semejanza fonética entre recoilless y reckless, palabra que puede traducirse como «temerario» o «imprudente».
Aquella pequeña yegua terminó adoptando el nombre Reckless, que con el tiempo resultaría particularmente apropiado para un animal capaz de internarse una y otra vez bajo el fuego enemigo.
El caballo como medio de transporte en una guerra moderna
A mediados del siglo XX los caballos habían perdido buena parte del protagonismo militar que tuvieron durante siglos.
Camiones, vehículos todoterreno y medios mecanizados habían asumido la mayor parte del transporte de hombres, armamento y suministros. Sin embargo, la geografía montañosa de Corea planteaba un problema: había posiciones a las que los vehículos sencillamente no podían llegar.

Aquí encajaba Reckless.
Su principal misión consistía en transportar proyectiles, alimentos y otros suministros hasta las posiciones avanzadas, utilizando caminos estrechos, pendientes pronunciadas y terrenos de difícil acceso.
Cuando regresaba desde el frente podía realizar otra función todavía más importante: evacuar a Marines heridos. La propia historia oficial del 5.º Regimiento recoge que aprendía rápidamente las rutas y que con frecuencia era capaz de recorrerlas sin necesidad de un guía.
Esta historia constituye además un ejemplo muy concreto del papel logístico desempeñado por los caballos de guerra incluso después de la generalización de los vehículos motorizados.
Entrenada para sobrevivir en el campo de batalla
Reckless no solo tuvo que acostumbrarse a llevar grandes cantidades de munición.
Los Marines la entrenaron para desenvolverse dentro de un entorno completamente contrario a los instintos naturales de un caballo: explosiones, disparos, alambradas, vehículos, refugios y fuego de artillería.
Aprendió a evitar obstáculos y cables, a buscar protección cuando comenzaba el fuego enemigo y a mantenerse relativamente tranquila ante las detonaciones.
También memorizaba los recorridos con gran rapidez. Después de realizar una ruta acompañada varias veces podía repetirla sola, una capacidad que acabaría teniendo enorme importancia en combate.
Outpost Vegas: el día que Reckless pasó a la historia
Su actuación más famosa tuvo lugar durante la batalla de Outpost Vegas, en marzo de 1953.
Durante aquellos combates las posiciones estadounidenses estaban sometidas a un intenso fuego y las unidades situadas en primera línea necesitaban recibir continuamente munición.
En un solo día, Reckless realizó 51 viajes desde el punto de suministro hasta las posiciones de tiro. Aproximadamente el 95 % de esos recorridos los efectuó sin guía.
Transportó 386 proyectiles para los cañones sin retroceso, equivalentes a más de 9.000 libras de munición —más de cuatro toneladas—, y recorrió más de 35 millas, unos 56 kilómetros, atravesando arrozales y caminos de montaña bajo fuego enemigo.
Los viajes tampoco eran inútiles en el regreso. Cuando era posible, Reckless transportaba desde las posiciones avanzadas a Marines heridos que necesitaban ser evacuados.
Durante los combates fue alcanzada en dos ocasiones por metralla, pero continuó trabajando.
Su actuación fue reconocida con la promoción al rango de cabo y con dos concesiones del Purple Heart o Corazón Púrpura. La documentación actual del 5.º Regimiento registra el Purple Heart acompañado de una estrella dorada, representativa de una segunda concesión.
De cabo a Staff Sergeant de los Marines
La carrera militar de Reckless no terminó en Corea.
Después de ser promovida a cabo por su actuación en Outpost Vegas, en 1954 ascendió a sergeant.
Años después recibiría su promoción definitiva.

El 31 de agosto de 1959, ya instalada en Camp Pendleton, California, Reckless fue promovida a Staff Sergeant por el general Randolph McCall Pate, entonces comandante del Cuerpo de Marines. Una fotografía oficial conserva precisamente el momento en que se colocan las nuevas insignias sobre la manta de la yegua.
Aquí conviene hacer una precisión: Staff Sergeant no equivale a Sergeant Major. Este último es un rango superior diferente dentro del Cuerpo de Marines. Por tanto, referirse a Reckless como «Sargento Mayor» no es técnicamente correcto.
Su último rango fue Staff Sergeant, correspondiente entonces al grado E-6.
Aquella promoción estuvo acompañada por una ceremonia en Camp Pendleton en la que participaron miembros del 5.º Regimiento y que terminó formando parte de la leyenda de la yegua.
Las condecoraciones de Reckless
Su historial de reconocimientos resulta extraordinario para un animal.
Entre las condecoraciones y distinciones recogidas actualmente por el propio 5.º Regimiento de Marines figuran:
- Purple Heart, con una estrella dorada correspondiente a una segunda concesión.
- Marine Corps Good Conduct Medal.
- Presidential Unit Citation, con estrella de bronce.
- Navy Unit Commendation.
- National Defense Service Medal.
- Korean Service Medal, con tres estrellas de bronce.
- Republic of Korea Presidential Unit Citation.
- United Nations Korea Medal.
Mucho después de su muerte recibió otro reconocimiento especialmente significativo.
El 27 de julio de 2016, la organización veterinaria británica PDSA le concedió a título póstumo la Dickin Medal, conocida habitualmente como la «Cruz Victoria de los animales», por su valor y dedicación al servicio durante la Guerra de Corea. Reckless se convirtió en la 68.ª receptora de esta distinción.
Reckless no ha sido el único caballo que pasó a la historia por su actuación en un conflicto. Warrior y Aliwal también se convirtieron en célebres caballos militares, protagonizando episodios extraordinarios durante la Primera Guerra Mundial.
Una compañera más del pelotón
La relación entre Reckless y los Marines no se limitó al trabajo.
Los testimonios de quienes convivieron con ella describen una yegua sociable, curiosa y con un apetito extraordinario que podía desplazarse libremente por algunas zonas del campamento.
Se hicieron famosas las historias sobre sus peculiares gustos alimenticios. Veteranos y biógrafos recordaron que aceptaba alimentos tan poco propios de un caballo como huevos revueltos, tortitas, café, chocolate o refrescos, además de intentar mordisquear objetos que evidentemente no eran comida.
Incluso existe una fotografía oficial tomada el 10 de noviembre de 1954 en la que Reckless recibe un trozo de la tarta durante una celebración del cumpleaños del Cuerpo de Marines.
Naturalmente, estas anécdotas forman parte de la historia del personaje y no deben interpretarse como una alimentación adecuada para un caballo.
De Corea a Camp Pendleton
Una vez terminada su etapa en Corea, los Marines consiguieron trasladar a Reckless a Estados Unidos.
Llegó a San Francisco el 10 de noviembre de 1954, precisamente el aniversario de la fundación del Cuerpo de Marines, y posteriormente fue trasladada a Camp Pendleton, en California. Allí permaneció vinculada al 5.º Regimiento y se convirtió en una auténtica celebridad dentro de la base.

Reckless fue retirada del servicio activo en 1960 y pasó el resto de su vida en Camp Pendleton.
Murió en 1968 y fue enterrada con honores militares. Su recuerdo continúa presente en las instalaciones de Stepp Stables, donde existe una placa conmemorativa dedicada a la yegua.
Pocos años antes de la Guerra de Corea, otro episodio militar había tenido a los caballos como protagonistas: la Operación Cowboy, el rescate de los caballos y lipizzanos al final de la Segunda Guerra Mundial.
Monumentos a Staff Sergeant Reckless
El recuerdo de Reckless no quedó limitado a quienes combatieron junto a ella.
En 2013 se inauguró una estatua dedicada a la yegua en el National Museum of the Marine Corps, en Virginia. La escultura, obra de Jocelyn Russell, representa a Reckless transportando munición durante la Guerra de Corea.
Posteriormente se instalaron otros monumentos, entre ellos uno en Camp Pendleton en 2016 y otro en el Kentucky Horse Park en 2018.
No son simples homenajes a un caballo famoso. Representan el recuerdo de los animales que, incluso en los conflictos modernos, han desarrollado tareas que permitieron abastecer posiciones, evacuar heridos o acompañar a los soldados en circunstancias extremas.
Preguntas frecuentes sobre Reckless
¿Reckless era realmente un caballo militar?
Sí. Fue adquirida por los Marines en Corea en 1952 y estuvo oficialmente integrada en el 5.º Regimiento, desempeñando tareas de transporte de munición, suministros y evacuación de heridos.
¿Qué hizo Reckless en la Guerra de Corea?
Su actuación más conocida tuvo lugar en Outpost Vegas. En una sola jornada realizó 51 recorridos de abastecimiento, la mayoría sin guía, transportando 386 proyectiles y más de cuatro toneladas de munición.
¿Qué rango militar alcanzó Reckless?
Su último rango fue Staff Sergeant, al que fue promovida en Camp Pendleton el 31 de agosto de 1959. No llegó al rango de Sergeant Major.
¿Fue herida en combate?
Sí. Reckless fue herida dos veces durante la Guerra de Corea y recibió dos Purple Hearts en reconocimiento a esas heridas.
¿Qué es la Medalla Dickin que recibió Reckless?
Es una condecoración creada por la PDSA para reconocer actos excepcionales de valentía y devoción al deber realizados por animales durante conflictos armados. Reckless la recibió póstumamente en julio de 2016.
Una Marine de cuatro patas
Reckless no ganó su fama simplemente por transportar munición.
Lo extraordinario fue hacerlo una y otra vez, bajo fuego enemigo, llegando a memorizar las rutas y recorriéndolas sin guía cuando los Marines necesitaban desesperadamente mantener abastecidas sus posiciones.
Comprada por 250 dólares para resolver un problema logístico, acabó convertida en una de las figuras más recordadas del 5.º Regimiento de Marines.
Su historia explica también por qué los caballos militares continuaron teniendo utilidad incluso cuando los motores habían transformado por completo la guerra: había lugares, circunstancias y misiones en las que las máquinas todavía no podían sustituirlos.
Y pocas historias representan mejor esa realidad que la de Staff Sergeant Reckless.

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