Al menos una vez al año, el 85% de los clientes de la compañía utiliza su seguro de salud, siendo los servicios más demandados diagnóstico por imagen, análisis clínicos y urgencias hospitalarias.

La pandemia y sus secuelas han aumentado considerablemente las preocupaciones de los ciudadanos por el cuidado de su salud. Prueba de ello es que los asegurados de MAPFRE, como así lo asegura la compañía, utilizan como mínimo una vez al año los servicios de su seguro de salud, y prácticamente la mitad de los clientes realiza al menos una prueba de diagnóstico por imagen.
Las pruebas a las que más recurren los clientes, como paso previo a una consulta clínica, son las radiografías, ecografías, resonancias y TAC, utilizadas por prácticamente el 40% de pacientes. De éstas, las más consultadas son las ecografías y radiografías, empleadas por cerca de 400.000 pacientes.
También son demandados los análisis clínicos, de los que han hecho uso el 36% de las personas que tienen contratado el seguro de salud, y los servicios de urgencia hospitalaria, por más del 30%. Estos datos han sido recopilados en un estudio realizado por la aseguradora sobre su propia cartera de seguros de salud, formada por más de 860.000 clientes.
Por especialidades médicas, son la odontoestomatología, la obstetricia y la ginecología las más utilizadas por los pacientes. En 2019, un 24% de asegurados emplearon servicios de odontoestomatología, mientras que cerca del 42% de las mujeres acudieron al ginecólogo en alguna ocasión. Por su parte, el 48% de los menores de 14 años realizaron consultas de pediatría.
Además, el 11% de los asegurados también se interesa por sesiones de fisioterapia, rehabilitación u osteopatía, con una media de 17 sesiones por paciente al año entre las 3 especialidades. Otras especialidades médicas a las que recurren los pacientes son las correspondientes a dermatología, oftalmología y medicina general.
Y es que contar con un seguro de salud hoy en día es de suma importancia. Las ventajas que ofrece este tipo de póliza son muy amplias, y van desde la flexibilidad de horarios hasta la posibilidad de elegir el profesional o centro al que acudir. Teniendo en cuenta la situación actual y la presencia del COVID-19 en nuestras vidas, se ha incorporado una digitalización a este tipo de seguros que proporciona una mayor rapidez y facilidad de acceso al cliente. La eficacia y la personalización son potenciales características de este tipo de seguros que podrían estar detrás del crecimiento en la contratación.
Los centros médicos de MAPFRE han continuado su actividad en todo momento, atendiendo durante los primeros meses de confinamiento cerca de 2.300 urgencias de forma presencial y realizando 26.500 servicios de consulta telefónica. La compañía ha apostado de forma decidida por el negocio de salud, y ya en 2019 obtuvo un volumen de primas de más de 577 millones de euros, con un crecimiento del 5% frente al año anterior.

Periodista | Comunicación corporativa y Marketing Digital en TERRÁNEA