Un estudio profundiza en la salud de la raza del Staffordshire Bull Terrier y desmiente cualquier tipo de estereotipo o reputación creados acerca de sus posibles tendencias agresivas en comparación con otros perros.

El programa VetCompass de Royal Veterinary College (RVC) ha elaborado un estudio mediante el que ha analizado la salud de hasta 1.304 perros de la raza Staffordshire Bull Terrier para compararla con un total de 21.029 ejemplares de otras razas. De dicha comparativa, la investigación extrajo una lista con los 36 trastornos más comunes en ambos grupos, incluyendo enfermedades dentales, infecciones del oído y obesidad, para así saber cuál de los dos era más saludable y descartando para ello condiciones más raras con menor impacto a nivel de población.
Los resultados, según el propio informe, muestran que los perros de raza Staffordshire Bull Terrier presentan un riesgo significativamente mayor de padecer problemas de salud como convulsiones (x 2,1), dermatitis atópica (x 1,9), masas cutáneas (x 1,8) y rigidez (x 1,8). En cambio, presentan menos riesgo de padecer trastornos como impactación fecal (x 0,5), enfermedad dental (x 0,4), soplo cardíaco (x 0,3), retención dental (x 0,2) y luxación de rótula (x 0,2).
Siendo una de las razas más populares en Reino Unido, está habitualmente catalogada como PPP en España por sus características físicas y mordida. Un factor que ha podido llevar a crear un estereotipo o una reputación de tendencia agresiva que no se corresponde con la realidad, como indica esta investigación. Sobre ello, la misma indica que existe evidencia limitada, y aclara que no se indica en ningún momento evidencia de que la salud general del Staffordshire Bull Terrier difiera significativamente de otros perros en general. El único objetivo del estudio es el de aportar a los propietarios una lista de trastornos con mayor riesgo que puedan presentar sus perros, para así ayudar a abordarlos mediante la asistencia veterinaria.
Camilla Pegram, epidemióloga de VetCompass en el RVC y autora del artículo, se refirió a que los perros Staffordshire Bull Terrier «son muy populares en el Reino Unido y, por tanto, los veterinarios los ven comúnmente en sus clínicas. Aunque estos perros puedan percibirse como agresivos, este estudio no revela diferencias significativas en el riesgo de agresión entre los canes de esta raza en comparación con otras». Es por ello que señala que «puede que sea hora de dejar atrás estos estereotipos, aunque más investigaciones podrían ayudar a determinar si este sigue siendo el caso de formas específicas de agresión, como la dirigida a los perros, a los dueños o a los extraños».
Además, Dan O’Neill, profesor titular de epidemiología de animales de compañía en el RVC y coautor del informe, también opinó sobre las conclusiones del mismo añadiendo que «hasta ahora, la mayoría de estudios sobre la salud de las razas de perros se han centrado únicamente en las condiciones a las que están predispuestas las razas, siendo este un enfoque que a menudo ha pintado una imagen sesgada y negativa de la salud de la raza». De ahí que este nuevo estudio muestre un enfoque «mucho más equilibrado para considerar ambas caras de la moneda, es decir, los puntos buenos y malos de la raza».
Por ello, O’Neill reconoce que ahora «podemos decir que no hay evidencia de que los perros de raza Staffordshire Bull Terrier tengan una peor salud que otros perros en general, pero también podemos identificar las áreas clave en las que la salud de la raza aún se puede mejorar».

Periodista | Comunicación corporativa y Marketing Digital en TERRÁNEA



