El gas natural ha llegado al transporte por carretera para quedarse

En el horizonte de 2030 la Unión Europea promueve la “descarbonización del transporte por carretera” y recientemente el Comité de Expertos en Transición Energética ha aconsejado que el gobierno debe elevar la fiscalidad sobre el gasóleo. En este escenario el Gas Natural Vehicular se dibuja como la solución más a mano.

El gas natural ha llegado al transporte por carretera para quedarse

A lo largo de la próxima década Europa Occidental, y con ello la industria y el transporte por carretera, va a sufrir una “transición energética” sin precedentes en el marco de lo que los expertos denominan Revolución Industrial 4.0, un proceso de cambio en el que ya estamos inmersos.

Como ya os adelantamos en Terránea, el Gas Natural se postula como combustible ecológico y barato para el transporte por carretera, y la actual política europea parece seguir ese camino con firmeza. Esta semana la organización que agrupa a las empresas y entidades comprometidas con la distribución y la utilización del gas natural en la movilidad -Gasnam- ha celebrado un 6º Congreso en el que, entre otras cosas, ha quedado claro que en referencia al transporte de mercancías y viajeros por carretera el Gas Natural Vehicular ha llegado para quedarse. Los motivos son dos.

Uno es de carácter medioambiental y tiene que ver con el Cambio Climático y con la estrategia de “descarbonización del transporte” que la Unión Europea promueve y apoya con la vista puesta en el horizonte de 2030 y que obliga a que todos los países comunitarios apoyen y pongan en marcha políticas que permitan la sustitución de los combustibles fósiles derivados del petróleo por otras energías sostenibles y de bajas emisiones.

Por ahora las alternativas de propulsión eléctrica Cero Emisiones se encuentran prácticamente en fase de ensayo y muy limitadas a vehículos ligeros que operan en ámbitos de actuación urbanos, de forma que las soluciones GNC y GNL van a imponerse en el transporte pesado de corto y largo recorrido, dado que su eficiencia energética es muy similar al diésel. El único problema a resolver es que haya puntos de suministro suficientes.

El segundo motivo es de carácter económico. El Comité de Expertos en Transición Energética que nombró el Gobierno acaba de elaborar un informe donde, entre otros puntos, aconseja incrementar la fiscalidad del gasoil en un 28,6% con el objetivo de que el PVP en surtidor contemple también los daños medioambientales que provocan las energías fósiles.

Eso significa que por cuestión de precio en el medio plazo los transportistas no van a poder trabajar con vehículos propulsados por gasóleo y tendrán que hacerlo con aquellos que utilicen gas natural, por ejemplo, un 50% más silenciosos, menos contaminantes y que pueden reducir los costes operativos de las empresas en al menos un 10%, cuestión que se une a la necesidad que tienen los cargadores de reducir sus costes logísticos.

banner comparador seguros motor vehiculos coches camiones y motos

El gas natural ha llegado al transporte por carretera para quedarse

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *