Las plataformas online de compraventa de vehículos clásicos ofrecen diariamente cientos de anuncios dirigidos a coleccionistas y aficionados que buscan una determinada unidad o, sencillamente, una buena oportunidad de compra.
Internet ha facilitado enormemente la localización de modelos que hace apenas unos años podían tardar meses en aparecer a la venta. Sin embargo, esa misma facilidad también permite que anuncios falsos, identidades inventadas o vehículos que ni siquiera existen lleguen a un número muy elevado de posibles compradores.
En el caso de los clásicos, además, confluyen varios factores que aumentan el riesgo. La escasez de determinadas versiones, unas tasaciones que pueden variar mucho en función del estado y la originalidad del vehículo y la posibilidad de que aparezca una unidad especialmente difícil de encontrar pueden provocar que algunos compradores actúen con demasiada rapidez.
Por ello, quienes se estrenan en este mercado deberían extremar las precauciones y, siempre que sea posible, apoyarse en aficionados con experiencia o especialistas que conozcan bien el modelo que se pretende comprar.
Internet y el mercado de los coches clásicos
El fraude online se ha convertido en un problema creciente y las plataformas de compraventa no son ajenas a él. En este tipo de operaciones los estafadores aprovechan principalmente dos circunstancias: la distancia entre comprador y vendedor y la imposibilidad de comprobar inmediatamente si el vehículo anunciado existe realmente y se encuentra en el estado descrito.
En los coches clásicos se suma otra dificultad. A diferencia de lo que ocurre con muchos vehículos modernos, fijar un precio de mercado no siempre resulta sencillo. Dos unidades del mismo modelo y año pueden tener valores muy diferentes dependiendo de su estado de conservación, de la calidad de una restauración, de su historial, de su originalidad o incluso de que mantengan determinados componentes de fábrica.
Precisamente por eso, cuando aparece un coche aparentemente excepcional a un precio demasiado atractivo conviene contener el entusiasmo y realizar todas las comprobaciones posibles antes de entregar una señal o comprometerse con la compra.
7 consejos para comprar un coche clásico por internet
1. Verificar al vendedor
Antes de interesarnos por el vehículo conviene comprobar quién está detrás del anuncio. En las plataformas de compraventa es útil revisar desde cuándo está registrado el vendedor, qué valoraciones tiene y si ha publicado anteriormente otros vehículos.
Un perfil recién creado no significa necesariamente que exista un fraude, pero sí aconseja actuar con mayor prudencia. También puede ser útil buscar referencias sobre el vendedor en foros, clubes de clásicos o redes sociales, especialmente cuando se trata de un profesional o de alguien que realiza operaciones de este tipo con cierta frecuencia.
Si durante las conversaciones aparecen contradicciones sobre la propiedad del coche, su ubicación o la identidad de quien lo vende, lo más prudente es no continuar hasta haber aclarado todas las dudas.
2. Desconfiar de un precio demasiado bajo
Antes de iniciar cualquier negociación es aconsejable conocer el precio aproximado de mercado del modelo que nos interesa. Para ello habrá que comparar vehículos del mismo año, versión y motorización, teniendo siempre en cuenta que en el mundo de los clásicos el estado de conservación puede alterar mucho el valor final.
Una restauración documentada, la presencia del motor original, la ausencia de corrosión o un historial conocido pueden justificar precios sensiblemente superiores. Del mismo modo, una unidad que necesita una restauración profunda puede situarse muy por debajo de la media.

El problema aparece cuando un coche aparentemente en perfecto estado se ofrece a un precio muy inferior al habitual y no existe una explicación razonable. En ese caso, más que pensar que hemos encontrado la ganga del año, conviene averiguar por qué.
3. Solicitar toda la información posible
En el mercado de los clásicos es habitual que un vendedor serio conozca bien su vehículo y esté dispuesto a facilitar fotografías, documentación e información sobre su historial.
No hay que tener reparo en preguntar por reparaciones, restauraciones, accidentes, periodos de inactividad o problemas mecánicos. También conviene pedir fotografías de zonas concretas que normalmente no aparecen en los anuncios: bajos, pasos de rueda, vano motor, maletero, interiores o puntos conocidos de corrosión en ese modelo.
Solicitar alguna fotografía realizada expresamente también puede servir para comprobar que el vendedor tiene realmente acceso al coche y que no está utilizando imágenes copiadas de otro anuncio.
Si las respuestas son sistemáticamente evasivas o existen dificultades para obtener información básica, lo mejor es extremar la prudencia.
4. Mantener las conversaciones dentro de la plataforma
Que comprador y vendedor terminen hablando por teléfono o WhatsApp es completamente normal en una operación de este tipo. Lo que debe despertar sospechas es que desde el primer momento exista una insistencia excesiva en abandonar la plataforma o en utilizar enlaces externos para realizar pagos o introducir datos personales.
Mantener inicialmente las conversaciones dentro del sistema de mensajería de la propia plataforma deja además constancia de lo hablado y puede resultar útil si posteriormente surge algún problema.
También conviene desconfiar de cualquier vendedor que introduzca una urgencia artificial en la operación mediante mensajes sobre otros supuestos compradores, reservas inmediatas o señales que deben abonarse en cuestión de minutos.

5. Comprobar la documentación y utilizar medios de pago seguros
Antes de entregar dinero hay que comprobar que la documentación corresponde efectivamente con el vehículo anunciado. Matrícula, número de bastidor y datos del titular deben ser coherentes y, siempre que sea posible, conviene solicitar un informe del vehículo antes de cerrar la operación.
En España, los informes de la Dirección General de Tráfico permiten conocer información relevante sobre el vehículo, como posibles cargas, incidencias administrativas, historial de ITV o datos registrados sobre kilometraje.
En cuanto al pago, nunca debe utilizarse un sistema que no ofrezca garantías suficientes o que resulte difícil de rastrear. Las prisas por recibir una señal, las cuentas a nombre de terceras personas sin una explicación clara o determinados métodos de pago poco habituales son motivos suficientes para detener la operación.
6. Pedir una videollamada y, si es posible, ver el coche
Una videollamada no sustituye a una inspección presencial, pero puede resultar muy útil cuando comprador y vendedor se encuentran lejos.
Durante la llamada podemos pedir que se muestre el coche en tiempo real, comprobar determinados detalles de la carrocería o del interior, escuchar el motor en funcionamiento o verificar elementos que previamente hayamos visto en las fotografías.
Aun así, siempre que el valor del vehículo lo justifique, la opción más recomendable continúa siendo verlo personalmente antes de comprar. En modelos especialmente valiosos o con problemas conocidos también puede merecer la pena encargar una inspección a un especialista independiente.
En un coche clásico, una corrosión importante, una mala restauración o determinadas modificaciones pueden convertir una aparente buena compra en una fuente continua de gastos.
7. Extremar las precauciones con vehículos extranjeros
Las operaciones internacionales exigen todavía más atención. Cuando un coche clásico se encuentra en otro país y carece de matrícula española hay que comprobar cuidadosamente su documentación, titularidad, número de bastidor y situación administrativa.
También es fundamental informarse antes de comprar sobre los trámites necesarios para matricularlo en España, porque una unidad aparentemente barata puede dejar de serlo cuando se añaden transporte, impuestos, homologaciones o posibles problemas documentales.
En estos casos resulta especialmente arriesgado adelantar cantidades importantes sin haber comprobado previamente la existencia y situación real del vehículo.

Prudencia antes que una falsa oportunidad
Comprar un coche clásico por internet no tiene por qué ser una operación insegura. Miles de vehículos cambian de manos cada año a través de plataformas online sin ningún problema, pero la distancia obliga a realizar comprobaciones que en una compra presencial resultan mucho más sencillas.
Verificar al vendedor, conocer el precio real de mercado, pedir información y fotografías adicionales, comprobar la documentación y evitar pagos precipitados son medidas sencillas que reducen considerablemente el riesgo.
Y hay una regla que merece la pena recordar cuando aparece el coche que llevábamos años buscando: si una oportunidad parece demasiado buena para ser verdad, antes de sacar la cartera conviene comprobar que realmente lo sea.

Terránea es la correduría de seguros en España especializada en Seguros por Días para vehículos y Seguros para Mascotas. A través de su comparador online, ofrece una amplia gama de productos aseguradores procedentes de distintas aseguradoras, poniendo al servicio de sus clientes un asesoramiento profesional e independiente mediante un equipo de expertos que les ayudará a encontrar el mejor seguro adaptado a sus necesidades.
Con casi tres décadas de experiencia en la mediación de seguros y una amplia plantilla de profesionales del sector, Terránea actúa como intermediario entre el cliente y la aseguradora, colaborando estrechamente con las principales compañías del sector para garantizar siempre la mejor opción de seguro.
Además, la correduría cuenta con un equipo de abogados y expertos en siniestros que se encargan de la gestión y tramitación ante las aseguradoras, con el objetivo de defender los intereses del asegurado y ofrecer una atención integral en todo el proceso.
Para obtener más información puedes entrar en www.terranea.es o llamar al 91 640 30 01.




