Se abre en una pestaña nueva

Teléfono

91 640 30 01

Veterinario examinando a un caballo durante una revisión clínica

Síndrome de Wobbler en caballos: síntomas, causas y tratamiento

Un caballo que tropieza repetidamente, tiene dificultades para colocar correctamente sus extremidades o parece perder el equilibrio puede estar mostrando los primeros signos de un problema neurológico. Entre las posibles causas se encuentra el síndrome de Wobbler, un trastorno provocado por la compresión de la médula espinal en la región cervical.

El síndrome de Wobbler en caballos, denominado técnicamente mielopatía estenótica vertebral cervical, es una de las causas no infecciosas más importantes de ataxia espinal equina.

Se observa especialmente en caballos jóvenes de crecimiento rápido, aunque existen diferentes formas de compresión cervical y también pueden aparecer problemas semejantes en animales adultos.

Los signos iniciales pueden ser discretos, por lo que detectar cambios en la coordinación, la colocación de los cascos o el equilibrio resulta especialmente importante.

¿Qué es el síndrome de Wobbler?

El síndrome de Wobbler aparece cuando determinadas alteraciones de las vértebras cervicales reducen el espacio disponible dentro del canal vertebral y provocan una compresión de la médula espinal.

Como consecuencia, las señales nerviosas que controlan la posición y el movimiento de las extremidades dejan de transmitirse correctamente.

El resultado puede ser una combinación de ataxia, debilidad y alteraciones de la propiocepción, es decir, de la capacidad que tiene el caballo para saber dónde se encuentran sus extremidades mientras se mueve.

Las patas posteriores suelen verse afectadas con mayor intensidad que las anteriores.

El término inglés wobbler procede de wobble, que significa balancearse o tambalearse, y hace referencia precisamente a la marcha inestable que pueden mostrar los animales afectados.

El Manual Veterinario Merck/MSD recoge definición, predisposición, formas dinámica y estática, diagnóstico y tratamiento.

¿A qué caballos afecta?

La forma clásica del síndrome se observa principalmente en caballos jóvenes durante el crecimiento.

Los signos pueden aparecer desde antes de los seis meses y hasta aproximadamente los cuatro años, aunque muchos casos se diagnostican durante los primeros años de vida.

Se ha descrito una mayor predisposición en:

También existe una mayor frecuencia descrita en machos que en hembras.

Esto no significa que cualquier caballo de estas razas vaya a desarrollar Wobbler ni que otros caballos estén exentos.

¿Cuál es la causa del síndrome de Wobbler?

No existe una única causa.

La mielopatía estenótica vertebral cervical se considera un problema multifactorial, en el que pueden intervenir el desarrollo vertebral, la genética, el ritmo de crecimiento, la alimentación y determinados traumatismos repetitivos.

Alteraciones del desarrollo vertebral

En caballos jóvenes pueden producirse deformaciones durante el desarrollo de las vértebras cervicales.

Estas alteraciones reducen el diámetro efectivo del canal por el que discurre la médula espinal y pueden provocar que determinadas posiciones del cuello aumenten la compresión.

Por ello, no es correcto considerar el Wobbler simplemente una «malformación de nacimiento»: muchas de las alteraciones se desarrollan después del nacimiento durante el crecimiento.

Predisposición genética

La mayor presencia de la enfermedad en determinadas razas sugiere una participación genética.

Sin embargo, aunque existe evidencia de predisposición, no se ha identificado una única mutación responsable que permita explicar todos los casos.

Por ese posible componente hereditario, algunas instituciones veterinarias recomiendan no destinar a reproducción a caballos clínicamente afectados.

Crecimiento y nutrición

El crecimiento muy rápido y una alimentación excesivamente energética durante el desarrollo se han relacionado con un mayor riesgo.

También se han estudiado desequilibrios en algunos minerales, como una deficiencia de cobre o un exceso de zinc, entre otros factores nutricionales.

Esto no significa que un determinado alimento cause por sí solo el síndrome de Wobbler, sino que una nutrición inadecuada puede actuar como uno de varios factores predisponentes en animales susceptibles.

Dos formas de compresión cervical

Desde un punto de vista clínico pueden distinguirse dos patrones principales.

Compresión dinámica

Aparece con mayor frecuencia en caballos jóvenes de crecimiento rápido, especialmente alrededor de los 8-18 meses.

En estos casos el grado de compresión puede cambiar dependiendo de la posición del cuello.

Compresión estática

Tiende a aparecer algo más tarde y puede relacionarse con alteraciones óseas o artrosis de las articulaciones cervicales.

La compresión permanece incluso cuando cambia la posición del cuello y suele localizarse en regiones cervicales más caudales.

Esta distinción es importante porque puede influir tanto en el diagnóstico como en las posibilidades de tratamiento.

Síntomas del síndrome de Wobbler

Los síntomas pueden comenzar de forma sutil y hacerse más evidentes a medida que aumenta la afectación neurológica.

Profesional observando a un caballo durante una evaluación

Entre los signos que pueden observarse están:

  • Marcha inestable o descoordinada.
  • Tropiezos frecuentes.
  • Arrastre de la punta de los cascos.
  • Dificultad para colocar correctamente las extremidades.
  • Balanceo del cuerpo.
  • Problemas al realizar giros cerrados.
  • Dificultad para retroceder.
  • Inseguridad al caminar por pendientes.
  • Menor control de las extremidades posteriores.
  • Debilidad.
  • Disminución del rendimiento.

La alteración suele ser más evidente en las extremidades posteriores, aunque los cuatro miembros pueden estar afectados.

No todos estos síntomas implican necesariamente Wobbler. Existen otras enfermedades neurológicas, lesiones traumáticas y problemas locomotores que pueden provocar signos similares.

¿Qué hacer si un caballo presenta ataxia?

La ataxia debe considerarse un signo que requiere valoración veterinaria.

Además de la salud del caballo existe un problema de seguridad: un animal que no controla correctamente sus movimientos puede caer, lesionarse o golpear accidentalmente a una persona.

Hasta que el veterinario pueda valorar la situación conviene evitar montar al caballo o someterlo a ejercicios que aumenten el riesgo de pérdida de equilibrio.

¿Cómo se diagnostica el síndrome de Wobbler?

El diagnóstico comienza con una historia clínica y un examen neurológico completo.

El veterinario valorará, entre otros aspectos, la marcha, la coordinación, la colocación de las extremidades y las respuestas propioceptivas.

También es necesario descartar otras posibles causas de ataxia.

Veterinaria examinando a un caballo durante una revisión clínica

UC Davis Center for Equine Health cuenta con una ficha muy completa sobre mielopatía compresiva vertebral cervical.

Radiografías cervicales

Las radiografías permiten valorar la forma y alineación de las vértebras y detectar determinadas alteraciones del canal vertebral o de las articulaciones cervicales.

Sin embargo, existe una limitación importante:

la médula espinal no se visualiza directamente en una radiografía convencional.

Por tanto, las radiografías pueden proporcionar indicios compatibles con una mielopatía cervical, pero no siempre permiten demostrar la compresión de la médula.

Mielografía y tomografía computarizada

Cuando es necesario determinar con mayor precisión dónde se produce la compresión pueden emplearse técnicas avanzadas.

La mielografía utiliza un medio de contraste alrededor de la médula para observar si el espacio disponible se estrecha en algún punto.

La combinación de tomografía computarizada y mielografía —TC-mielografía— constituye actualmente una de las mejores técnicas disponibles en vida para visualizar las alteraciones vertebrales responsables de la compresión.

Dependiendo del caso y de la disponibilidad también pueden emplearse otras técnicas avanzadas de imagen.

¿Tiene tratamiento el síndrome de Wobbler?

No existe un tratamiento único válido para todos los caballos.

La decisión depende de:

  • edad;
  • gravedad de la ataxia;
  • tipo y localización de la compresión;
  • número de vértebras afectadas;
  • tiempo de evolución;
  • uso previsto del caballo.

Manejo médico en caballos jóvenes

En algunos animales de menos de un año pueden plantearse programas de crecimiento controlado, reduciendo el exceso de energía de la dieta y modificando temporalmente el nivel de ejercicio.

Estas estrategias siempre deben ser supervisadas por un veterinario y, cuando sea necesario, por un especialista en nutrición equina para evitar generar nuevas deficiencias nutricionales.

Los tratamientos antiinflamatorios pueden utilizarse en determinadas situaciones para reducir inflamación o edema, pero no corrigen por sí solos una alteración estructural que comprime la médula.

Tratamiento de alteraciones articulares cervicales

Cuando existen cambios degenerativos en las articulaciones cervicales pueden valorarse tratamientos dirigidos específicamente a esas articulaciones.

Son especialmente relevantes en determinadas formas observadas en animales adultos.

Cirugía

En determinados pacientes puede plantearse una cirugía destinada a estabilizar el segmento cervical afectado.

Una de las técnicas conocidas consiste en fusionar determinadas vértebras para reducir el movimiento en la zona responsable de la compresión.

Sin embargo, se trata de cirugía especializada, con posibles complicaciones y resultados variables, por lo que la indicación debe valorarse individualmente.

¿Cuál es el pronóstico?

El pronóstico depende fundamentalmente de la edad, gravedad y duración de los signos neurológicos.

Los animales jóvenes, con alteraciones leves y detectadas tempranamente, suelen presentar mejores posibilidades de recuperación funcional.

Por el contrario, los caballos que muestran una ataxia muy avanzada tienen muchas menos probabilidades de recuperar una función neurológica completamente normal.

También hay que tener en cuenta el uso futuro del caballo. Una mejoría suficiente para llevar una vida confortable no significa necesariamente que el animal pueda volver a utilizarse de forma segura para monta deportiva.

¿Se puede prevenir?

No todos los casos pueden prevenirse.

Existe una posible predisposición genética y muchos aspectos del desarrollo vertebral no pueden controlarse completamente.

No obstante, durante el crecimiento sí conviene prestar atención a factores modificables:

  • evitar un exceso de energía en la dieta;
  • mantener una alimentación equilibrada en minerales y proteínas;
  • ajustar la dieta al ritmo de crecimiento;
  • evitar aumentos de peso excesivamente rápidos;
  • reducir el riesgo de traumatismos;
  • realizar controles veterinarios ante cualquier anomalía de movimiento.

Una alimentación correcta no garantiza que un caballo nunca desarrolle Wobbler, pero ayuda a evitar factores nutricionales que pueden contribuir a su aparición.

Preguntas frecuentes sobre el síndrome de Wobbler

¿El síndrome de Wobbler provoca dolor?

No necesariamente. El principal problema es neurológico y se manifiesta fundamentalmente mediante alteraciones de coordinación, propiocepción y equilibrio. Algunos caballos pueden presentar además cambios o lesiones cervicales asociados a dolor.

¿Puede aparecer Wobbler en un caballo adulto?

Sí. Aunque las formas relacionadas con el crecimiento son especialmente características de animales jóvenes, los caballos adultos pueden desarrollar compresión de la médula cervical asociada, entre otras causas, a procesos degenerativos de las articulaciones vertebrales.

¿Un caballo que tropieza tiene Wobbler?

No necesariamente. Los tropiezos pueden deberse a numerosas causas. La repetición de tropiezos junto con alteraciones del equilibrio, la colocación de las extremidades o la coordinación justifica una exploración veterinaria.

¿Puede volver a montarse un caballo con Wobbler?

Depende de la gravedad de la lesión y del grado de recuperación neurológica. Incluso cuando existe mejoría clínica, la seguridad del caballo y del jinete debe valorarse individualmente por el veterinario.

¿El Wobbler es hereditario?

Existe evidencia de una predisposición genética en algunas razas, pero no se ha identificado una única mutación responsable de todos los casos. Por ese posible componente hereditario se recomienda prudencia en la utilización como reproductores de los animales afectados.

La detección temprana puede marcar la diferencia

El síndrome de Wobbler es un trastorno neurológico complejo que puede pasar inicialmente desapercibido cuando los cambios en la marcha son muy leves.

Observar cómo se desplaza el caballo, detectar tropiezos repetidos o cambios en la coordinación y solicitar una valoración veterinaria ante cualquier sospecha permite identificar antes el origen del problema.

No todos los caballos afectados evolucionan de la misma manera y tanto el tratamiento como el pronóstico deben establecerse de forma individual, teniendo siempre en cuenta el bienestar del animal y la seguridad de quienes lo manejan.

Este artículo tiene carácter divulgativo y no sustituye la exploración, diagnóstico o tratamiento realizados por un veterinario.

Terránea es la correduría de seguros en España especializada en Seguros por Días para vehículos y Seguros para Mascotas. A través de su comparador online, ofrece una amplia gama de productos aseguradores procedentes de distintas aseguradoras, poniendo al servicio de sus clientes un asesoramiento profesional e independiente mediante un equipo de expertos que les ayudará a encontrar el mejor seguro adaptado a sus necesidades.

Con casi tres décadas de experiencia en la mediación de seguros y una amplia plantilla de profesionales del sector, Terránea actúa como intermediario entre el cliente y la aseguradora, colaborando estrechamente con las principales compañías del sector para garantizar siempre la mejor opción de seguro.

Además, la correduría cuenta con un equipo de abogados y expertos en siniestros que se encargan de la gestión y tramitación ante las aseguradoras, con el objetivo de defender los intereses del asegurado y ofrecer una atención integral en todo el proceso.

Para obtener más información puedes entrar en www.terranea.es o llamar al 91 640 30 01.

Deja el primer comentario

 

Síguenos en RRSS

¿Tienes dudas sobre
TU SEGURO?

TE LLAMAMOS