Matar mascotas «sin motivo legítimo» conllevará penas de prisión en Portugal de entre seis meses y dos años, o incluso más si existe perversidad. Se trata de una modificación en el Código Penal con el objetivo de endurecer el castigo por cometer este tipo de actos.

La protección de los animales de compañía se antoja como una cuestión fundamental en Portugal. Algo que queda demostrado ante la modificación realizada en el Código Penal de una norma ya aprobada en 2014 que condenaba los malos tratos a mascotas tales como perros, gatos o hurones. Pero con este nuevo cambio, el castigo será más severo y conllevará penas de prisión de entre seis meses y dos años para todas aquellas personas que «sin motivo legítimo» pongan fin a la vida de un animal doméstico. La sentencia podría ser incluso mayor si existe perversidad en el acto, aunque también menor al dejar el texto abierta la posibilidad de establecer una multa como sentencia.
La propuesta realizada por el partido PAN (Personas, Animales y Naturaleza) y por el marxista Bloco de Esquerda ha tenido sus frutos y los cambios sugeridos se llevarán a cabo para evitar que todos estos procesos queden archivados debido a las lagunas de la ley. De hecho, el caso que se tomó como ejemplo para elaborar esta proposición fue el de Simba, un león de tan sólo cinco años que fue abatido a tiros en 2015 en la localidad de Monsanto (Castelo Branco), y que se juzgó como delito por daños patrimoniales.
La «perversidad» como agravante de la condena
Como decimos, la nueva normativa que se establece en Portugal eleva hasta un tercio las penas en caso de producirse «perversidad» en las circunstancias en las que se produzca el acto en sí, siendo este un elemento que se tendrá en cuenta para agravar la sanción a quien, incluso sin poner fin a la vida del animal, le produzca «dolor, sufrimiento o cualquier maltrato físico», siendo en ese caso el castigo de entre seis meses y un año de prisión o multa.
Inés de Sousa Real, diputada del PAN, aclaró a medios de comunicación lusos que estos cambios en la normativa, que contemplan penas de prisión en caso de fallecimiento o asesinato de la mascota, llegan para «agilizar los procesos de socorro a animales de compañía para evitar situaciones como las vividas en Santo Tirso«. La figura política se refiere al incendio ocasionado en dos refugios ilegales en la sierra de Agrela, que terminó con la vida de 69 perros y 9 gatos que habían sido previamente abandonados.
Una parte de las multas que se recauden será destinada a instituciones privadas de uso público o asociaciones, protectoras y refugios de animales abandonados. La formación PAN también reconoció que se encuentra preparando otra propuesta de ley con la que fortalecer la protección, en este caso, de animales de ganado, puesto que estas especies han quedado fuera de esta última modificación de la normativa.

Periodista | Comunicación corporativa y Marketing Digital en TERRÁNEA