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Cómo proteger tu piel de la mascarilla y los geles hidroalcohólicos

mascarilla quirúrgica

Cómo proteger tu piel de la mascarilla y los geles hidroalcohólicos

Alteraciones cutáneas, dermatitis de contacto, acné… son sólo algunas de las consecuencias del uso de la mascarilla y los geles hidroalcohólicos. Aquí tienes 5 consejos para proteger tu piel al tiempo que te proteges del Covid-19

mascarilla quirúrgica

La mascarilla y los geles de hidroalcohol han llegado para quedarse. Al menos por un largo tiempo, y en tanto en cuanto la pandemia mundial de Covid-19 no remita. Son clave para protegernos y proteger a los demás ante este terrible coronavirus. Pero también son productos de uso diario que en muchos casos están provocando reacciones indeseadas en nuestra piel.

La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo y, sin duda, uno de los más importantes. De ahí que sea clave cuidarlo y mantenerlo en el mejor estado posible. Por eso desde la compañía de seguros de salud AEGON nos lanzan estos cinco consejos para proteger nuestra piel ante el necesario uso de la mascarilla y los geles.

Problemas que provoca la mascarilla

Son muchas las consultas de dermatología que se están produciendo en los últimos meses a causa del eso de estos equipos de protección individual (EPIs). Siendo el cuadro más habitual los brotes de dermatitis (por el aumento de sebo en las glándulas de la piel) por el uso de mascarillas. Alvar Ocano, gerente médico de AEGON, señala que “la mayoría de los pacientes acuden con alteraciones cutáneas en el rostro y en las manos, como dermatitis de contacto irritativa y exacerbaciones de enfermedades preexistentes tales como acné, rosácea, dermatitis seborreica, dermatitis atópica y urticaria por presión”.

Y apuntan que el uso habitual de la mascarilla puede provocar, entre otros efectos, sequedad en nuestra piel, heridas o rozaduras, eccemas de contacto, urticarias o empeoramiento de enfermedades de la piel ya existentes. Ocano apunta que son problemas “más frecuentes con mascarillas auto filtrantes, ya que se adaptan mejor a la cara y ejercen una presión u oclusión mayor. Pero también pueden ocurrir con mascarillas quirúrgicas”, que son las que usamos la mayoría de ciudadanos.

¿problemas de piel por el uso de mascarilla?

Esta oclusión genera un ambiente cerrado y húmedo debido al agua del aire exhalado, lo que provoca una alteración en la barrera de la piel que da lugar a sequedad y descamación. Incluso puede acentuar otros problemas de piel como el acné, la rosácea, o la dermatitis seborreica. Debido a que al ocluirse el conducto pilosebáceo, esto favorece la proliferación bacteriana en un ambiente húmedo, al alterarse la microcirculación por la presión de la mascarilla, o por la ruptura de comedones por la presión y fricción de esta.

5 consejos para proteger la piel de mascarillas y geles

La clave está en no dejar de usar las mascarillas y geles hidroalcohólicos que nos protegen del coronavirus, pero sin dejar de cuidar debidamente nuestra piel, para que continúe sana y fuerte. Para ello hay una serie de consejos que nos recomiendan los profesionales, y que sin duda marcarán la diferencia si los pones en práctica:

Lavarse las manos con agua y jabón:

Hacer uso de jabones suaves, sin detergente, o neutros, utilizando agua templada (mejor que caliente, que es más agresiva para la piel), es una buena alternativa a usar siempre geles hidroalcohólicos.

Usar guantes a menudo, sobre todo si no se cambian con frecuencia, puede causar dermatitis irritativa de contacto por la maceración de las manos y, más si las tenemos húmedas antes de enfundarlas en los guantes. Debemos también evitar usar demasiado el gel hidroalcohólico, o en demasiada cantidad, ya que quedan en pliegues interdigitales y anillos, provocando eccemas por el etanol que contienen estos productos.

Evitar el maquillaje:

Los productos cosméticos se convierten en una barrera más para la oxigenación y transpiración de nuestra piel. Si la mascarilla ya dificulta esta tarea de la piel, provocando oclusión, sumarle una capa de maquillaje puede empeorar las cosas y acabar provocando alteraciones cutáneas, como xerosis, eritema, eccema seborreico, acné, rosácea o empeoramiento de patologías ya existentes.

En caso de tener que usar maquillaje, la limpieza del mismo será clave en el cuidado de nuestra piel. Para lo que se recomiendan jabones limpiadores suaves y sin fragancias o químicos agresivos. Y aconsejan también que, en caso de padecer acné, se haga uso de cremas seboreguladoras antes y después del uso de la mascarilla, e incluso cremas con peróxido de benzoílo y antibiótico tópico o cremas con retinoide, en función del tipo de acné.

Hidratar la piel frecuentemente:

Para nuestras manos es recomendable usar cremas hidratantes o emolientes varias veces al día, para así prevenir lesiones cutáneas. E igualmente en el caso de nuestro rostro: En las zonas de roce que más sufren, puede aplicarse un poco de vaselina, que haga de efecto barrera. Siendo una buena opción los productos a base de agua termal para calmar e hidratar la piel en cualquier momento.

Usar la mascarilla adecuada:

No cualquier mascarilla nos va a proteger del virus ni va a proteger nuestra piel. En este sentido, desde AEGON nos recomiendan usar las de fibra textil Regenactiv®, que se fabrican en base a una tecnología de tejido protector y curativo, que, al mantener el equilibrio de la humedad, aíslan nuestra piel del entorno y consiguen un ambiente óptimo que favorece y mejora la recuperación propia de la piel.

Se trata de mascarillas que se pueden reutilizar, ya que se han probados sus propiedades antifúngicas y antibacterianas en 135 lavados, por debajo de los 60º y sin suavizante. Estando especialmente indicadas como protección en pieles sensibles, como prevención en lesiones por presión, dermatitis, micosis, acné, espinillas, y comedones. Aunque no está de más cambiarla cada cierto tiempo para evitar que acumule humedad.

Es importante no aplicar ningún producto que no haya recomendado nuestro dermatólogo ante la aparición de cualquier lesión. Por eso la primera recomendación, aunque sea la última de esta lista, es que acudas a un dermatólogo profesional ante la aparición de cualquier problema de piel relacionado con el uso de las EPIs. Es mucho más fácil y seguro encontrar el producto adecuado si contamos con un profesional.

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