13 Barcos míticos y legendarios que cambiaron la Historia

Si rememoramos los acontecimientos marítimos más importantes que han sucedido, es imposible que nuestra memoria no saque a relucir aquellas embarcaciones míticas que han dejado huella en la historia. Hazañas, conquistas, batallas, naufragios o misterios por los que estos barcos famosos han grabado su nombre para la eternidad.

Barcos famosos de la Historia.

La navegación ha sido, es y será para muchos una de las mayores pasiones con las que disfrutar en la vida. Surcar los mares y océanos en los que evadirse, relajarse y alcanzar sensaciones únicas que tan sólo el agua nos proporciona. A lo largo de la historia no han sido pocos los que han dedicado su vida a ello, a la de agarrarse a una embarcación con nombre propio a la que amar y con la que vivir momentos inolvidables. Acontecimientos y hechos que han marcado incluso la historia de la humanidad, y que por tanto han dejado señalados a aquellos buques que en la actualidad tienen el honor de catalogarse como memorables, de los que ya siempre te encontrarás en cada lista de barcos famosos que hicieron historia.

Como medio de trabajo, como hogar o como forma de vida, las embarcaciones han significado durante siglos mucho más que simples navíos en los que embarcarse por algún motivo o necesidad. Y es que navegar siempre ha sido útil para el ser humano, tanto para abastecerse de alimentos a través de la pesca como para el transporte de mercancías, o el simple disfrute de la navegación como actividad de ocio mediante la que desconectar, alejarse unas horas de las raíces terrenales y adentrarse en el mundo de sensaciones únicas que nos regala el mar.

Pero para embarcarse en cualquier aventura y vivir nuevas experiencias, el ser humano ha necesitado de barcos con los que ponerse en marcha. Entre los incontables que se han empleado a lo largo de los años, algunos de ellos se han ganado por diversos motivos su hueco en la memoria histórica. Conquistas, hazañas, batallas, naufragios, misterios… ¿Por qué son recordados estos navíos? Cada uno de los buques de los que vamos a hablar a continuación ha sido testigo de experiencias que le han distinguido de tal forma que permanecerán en los anales de la historia.

seguro para barcos

Sabemos que son muchos, somos conscientes de que es posible que pienses que alguno falte (no dudes en comentar y sugerir), pero ten por seguro, bajo nuestra humilde opinión, que aquí encontrarás los 13 barcos más famosos de la historia. Y sí, el número ‘maldito’ no es que no nos importe, es que nos encanta usarlo.

Del mismo modo que ya procedimos con los barcos más famosos del cine y los caballos más célebres que existieron, en Terránea nos fascina y nos importa la historia, así como la huella que ésta deja. Por ello, te invitamos a que continúes tu lectura y te embarques con nosotros en este viaje marítimo a lo largo de la vida, y descubras o recuerdes los nombres de las Embarcaciones que se convirtieron en leyenda.

El USS Enterprise, el portaaviones más famoso de la Armada de EEUU

Antes de llegar a posibles confusiones que nos puede ocasionar su nombre, debemos aclarar que no estamos ante ninguna nave ficticia del universo de Star Trek, (aunque ésta coincidencia como crees no es tal y tiene su explicación, sigue leyendo…). Ante el que estamos es posiblemente el portaaviones más importante de la Armada de Estados Unidos. El USS Enterprise (CVN-65) ostenta el honor de ser el primer portaaviones nuclear de todo el mundo, al mismo tiempo que el buque de guerra de mayor tamaño que se ha utilizado, ya que alcanza los 342 metros. Apodado el «Big E», es el octavo navío de la marina estadounidense que posee ese nombre, siendo el único que atesora más de dos reactores nucleares.

El USS Enterprise, uno de los barcos más míticos de la historia

El barco realizó su primer viaje en la década de los 60 y desde entonces ha sido testigo directo de hechos históricos como la Crisis de los Misiles, en la que participó en el bloqueo, guerras como la Indo-Pakistaní, los últimos compases de la Guerra de Vietnam o la contienda entre iraníes e iraquíes. En los 90 completó su vuelta al mundo tras llegar a los 69.000 kilómetros, y con el comienzo del siglo XXI, los atentados de las Torres Gemelas en Nueva York en 2001 provocaron que, sin recibir orden alguna, el USS Enterprise diera la vuelta cuando se encontraba de regreso del Golfo Pérsico, decisión que es recordada de forma habitual.

Con un retiro previsto para 2014, finalmente éste se anticipó un año tras más de 50 de servicio para convertirse en el primer portaaviones nuclear del mundo en ser dado de baja. Como uno de los navíos con más historia, ha sido utilizado en destacadas películas como Top Gun, La caza del Octubre Rojo y Star Trek IV: Misión Salvar la Tierra. E aquí la cuestión mencionada anteriormente. Y es que el creador de la mítica serie de televisión, Gene Roddenberry, le atribuyó a la famosa nave espacial el apelativo de USS Enterprise en honor al tiempo que él mismo sirvió a bordo del distinguido buque, lo que nos resuelve la duda de la «casualidad» de que la nave insignia de la ficción y la embarcación militar compartan el mismo nombre.

El USS Nautilus, un submarino en honor a Julio Verne

Sólo con su nombre ya podemos adelantar que no estamos ante un barco cualquiera. El USS Nautilus (SSN-571), como el famoso y especial submarino creado por Julio Verne en su novela 20.000 leguas de viaje submarino, al que le debe su nombre, es un submarino nuclear de la US Navy, siendo el tercero de la armada estadounidense que fue bautizado con el mítico nombre. La diferencia con el resto es que tiene el privilegio de ser el primero de la historia con propulsión atómica y que logró atravesar de forma sumergida el polo norte antes que ningún otro navío.

A comienzos de la década de los 50 fue cuando el Congreso de Estados Unidos apoyó el programa mediante el cual se construiría para la armada estadounidense un submarino de 98 metros de largo y más de 3.000 toneladas de peso, dotado con propulsión nuclear y que recibiría el nombre de Nautilus. Su primera salida se llevaría a cabo en 1954.

El USS Nautilus recibe su nombre del célebre submarino de la novela de Julio Verne

Precisamente, la propulsión nuclear permitía al submarino contar con unas particularidades no vistas anteriormente, como tener la posibilidad de estar durante semanas sumergido y llegar a unos 140.000 kilómetros a la velocidad de crucero.

Una fecha sin duda destacada para esta embarcación es la de aquel 4 de febrero de 1957, cuando alcanzó las 60.000 millas marinas, es decir, las 20.000 leguas que Julio Verne relata en su fantástica y célebre novela, haciendo realidad el sueño del autor. Un año después, el submarino hizo historia con la denominada Operación Sunshine, al sobrepasar el casquete polar del Polo Norte, siendo la primera embarcación en lograr tal hito. La anécdota más divertida de ello es que los miembros de la tripulación no desaprovecharon la ocasión de ser los primeros, de manera literal, en realizar cualquier tipo de acción en dicha zona, como ser los primeros en ducharse en dicho lugar. Desde 1982 el USS Nautilus es declarado Lugar Histórico y ejerce como un museo naval.

El Acorazado Bismarck, arma alemana en la II Guerra Mundial

Inevitablemente nos viene a la cabeza el nombre del canciller Otto von Bismarck, y de nuevo tenemos que decir que el nombre de este acorazado también guarda relación con aquel con el que lo relacionamos. La historia de este inmenso buque, sin duda uno de los barcos famosos de la historia, está ligada a la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). En dicho conflicto se convirtió en el primero de los dos acorazados de la clase Bismarck de la marina de guerra alemana (Kriegsmarine), y recibió su nombre en homenaje al mencionado canciller que se convirtió en promotor de la unificación alemana que dio paso al Imperio Alemán en 1871.

Completada su construcción en 1940, el Acorazado Bismarck y su gemelo Tirpitz, se convirtieron en los buques de mayor tamaño que jamás se habían construido en el país alemán, siendo además ambos de los más grandes de la armada europea. Sin duda, el Bismarck era el barco acorazado más rápido y con mejor blindaje, ya que contaba con los cañones más modernizados de la época.

La única operación militar en la que participó dicha embarcación fue aquella en la que el ejército alemán tenía como objetivo derribar la navegación británica y estadounidense en la Batalla del Estrecho de Dinamarca, que se saldó con la destrucción del HMS Hood, crucero de batalla británico que terminó hundido ante los ataques del Bismarck. Este hecho desencadenó una búsqueda incesante por parte de la Royal Navy contra el acorazado alemán.

Un bombardeo de barcos de la armada británica terminó por inmovilizarlo al quedar destrozado uno de sus timones, un primer movimiento que sirvió para rematar el ataque horas más tarde que terminó con el hundimiento del acorazado. Un final que ha servido como tema de debate para los expertos. Y es que los británicos siempre se han otorgado el hecho de hundirlo, investigaciones posteriores han asegurado que la embarcación no poseía agujeros que pudieran haber provocado otros torpedos, por lo que los investigadores llegan a plantearse teorías como que pudieron ser los propios alemanes los responsables de ello para evitar así que el bloque aliado pudiera hacerse con él.

El RMS Titanic y el naufragio más famoso de la historia

El barco de pasajeros más grande del mundo tras su construcción y el mayor y más conocido naufragio que la historia recuerda. A día de hoy muy pocas personas (por no decir nadie) desconocen uno de los sucesos más impactantes del siglo XX que la civilización humana ha guardado en su memoria.

Sin duda uno de los barcos famosos de la historia, el RMS Titanic era el transatlántico propiedad de la compañía británica White Star. De 882 metros de eslora y con capacidad para 2.500 pasajeros, se hundió irremediablemente al chocar con un iceberg la fatídica noche del 14 de abril de 1912, en el que precisamente era su viaje inaugural que transcurriría de Southampton a Nueva York.

El RMS Titanic, uno de los barcos más conocidos de la historia

La tragedia, una de las mayores de toda la historia de la humanidad y también una de las más recordadas. Se hizo evidente con las cifras de fallecidos, más de 1.500 de los 2.223 pasajeros que viajaban a bordo. Entre ellos se incluían tanto algunas de las personas con mayor poder económico en ese momento como inmigrantes de varios países que buscaban una oportunidad en Norteamérica. Uno de los barcos más lujosos y con mayores comodidades, con un diseño de primer nivel que pese a ello no pudo salvarse del catastrófico hundimiento tras la colisión.

El desastre se convirtió en global ante la indignación del resto del mundo y con el paso del tiempo se afianzó una cultura popular alrededor de la catástrofe que se hizo palpable a través de películas, -siendo la más célebre la cinta de 1997 dirigida por James Cameron, que arrasó en las taquillas de todo el mundo y se hizo con 11 estatuillas en los Óscar-, libros, canciones, documentales, exposiciones e incluso videojuegos.

La Amistad y un motín de esclavos para la libertad

La goleta, también llamada buque de vela de dos o más mástiles, perdura en el recuerdo de todos por la famosa rebelión llevada a cabo por un grupo de esclavos africanos en 1839 en el viaje tras el cual el navío La Amistad partió con destino hacia Puerto Príncipe.

El motín nace por la liberación de uno de los prisioneros, que ayudó al resto de cautivos y todos ellos tomaron el barco tras una disputa, aunque los esclavos perdonaron la vida a los dos responsables de la carga humana de a bordo, además de al esclavo del capitán.

Los responsables del levantamiento creían estar de vuelta a África, pero finalmente fueron engañados y conducidos a la costa estadounidense. Allí la embarcación sería tomada de nuevo, esta vez por el bergantín Washington, con el teniente Gedney al mando. Con el objetivo de apropiarse de todos los bienes del buque, incluidos los esclavos, Gedney condujo La Amistad a Connecticut, donde los esclavos serían apresados, pensando que la esclavitud era legal en aquella zona de Estados Unidos.

El caso se tornó célebre en el país americano por su tónica abolicionista. Finalmente una corte federal decretó ilegal tanto el secuestro del barco como su viaje a Estados Unidos, por lo que los esclavos africanos fueron liberados. Historia que quedó grabada como una victoria histórica de la libertad ante la esclavitud. Tanto es así que llegó a inspirar a uno de los directores más respetados y exitosos de Hollywood: Steven Spielberg. Quien contando con un gran reparto de actores, llevaría a cabo una película sobre dichos acontecimientos, llamada Amistad (1997).

La Santísima Trinidad, El Escorial de los mares

Con toda seguridad uno de los navíos españoles más famosos y conocidos que han existido en la historia. 120 cañones -que más tarde serían ampliados a 140- custodiaban el que llegó a ser el barco de mayor tamaño de su época. Siendo además uno de los pocos buques de línea de cuatro puentes que llegaron a existir, por lo que el apodo de El Escorial de los mares se lo tenía bien ganado. Todo ello pese a su lenta navegación, condicionada por su enorme tamaño.

Barco de la Santísima Trinidad

Su período histórico más destacado se centra sobre todo a partir de 1779, tras la declaración de guerra que España llevó a cabo contra Gran Bretaña en defensa de las colonias de Norteamérica, tras la Guerra de la Independencia. Convertido en buque insignia de la flota española, la Santísima Trinidad protagonizó las operaciones en el Canal de la Mancha y fue partícipe de diversas contiendas.. Teniendo finalmente un trágico final tras la batalla de Trafalgar (1805), en la que terminó siendo capturado por el bando británico tras una dura batalla. Ésta terminó con más de 200 fallecidos y El Escorial de los mares en condiciones pésimas. Hasta el punto que acabaría hundiéndose definitivamente días después a unas millas de Cádiz, cuando los ingleses intentaban trasladarlo al puerto de Gibraltar.

El arma de guerra española más poderosa terminó en el fondo del mar, estando su final unido al del poder y dominio marítimo español . Con el tiempo algunas de sus piezas de artillería fueron recogidas e instaladas en el Panteón de Marinos Ilustres en San Fernando (Cádiz).

La importancia del navío se evidencia también con su impacto en la cultural popular, siendo un ejemplo de ello la colección de novelas históricas de Benito Pérez Galdós de los Episodios Nacionales, donde Trinidad es un navío con protagonismo en la serie Trafalgar.

El HMS Victory, el buque insignia de la Armada británica

Y sin movernos de la época ni de la Batalla de Trafalgar de 1805, nos trasladamos de la Santísima Trinidad al HMS Victory, navío de línea que participó en dicha contienda como el buque insignia de la Armada británica, del mismo modo que fue partícipe anteriormente de guerras históricas como la de la independencia de Estados Unidos o las Guerras revolucionarias francesas.

El almirante Horatio Nelson fue el encargado de dirigir al navío más distintivo de la Armada británica durante la contienda de Trafalgar, en la que llegó a contar con más de 100 cañones. La de Trafalgar significaría el fin del dominio francés y español en los mares, asegurando de este modo la supremacía británica hasta la Segunda Guerra Mundial.

EL HMS Victory, buque insignia de la Armada británica

Siendo otro de los barcos famosos de la historia, estamos ante el único buque de línea conservado hasta la fecha en las mismas condiciones que mantenía tras su construcción. De esta manera, ha sobrevivido hasta la actualidad en perfecto estado, lo que le convierte automáticamente en el barco de guerra en servicio más antiguo que existe. A diferencia del USS Constitution de Estados Unidos, que se conserva desde 1795, ya que éste no se puede considerar navío de línea al ser una fragata.

El HMS Victory puede visitarse en el puerto de Portsmouth (Hampshire), donde reside en un dique seco como museo, lo que por otra parte no le impide continuar siendo el navío insignia del Segundo Lord del Mar, distinción de la Marina Real Británica. La restauración del mismo se llevó a cabo por parte de la Save The Victory Fund, tras una petición para honrar la memoria de Nelson y devolver al buque un aspecto lo más parecido posible al que tuvo durante la Batalla de Trafalgar.

La Venganza de la Reina Ana, el barco del pirata Barbanegra

El barco por excelencia del famoso pirata Barbanegra, que hizo suyo al capturarlo en 1717 cuando todavía era un navío francés. Antes de rebautizarlo él como Queen Anne’s Revenge, ya lo habían hecho los franceses, que habían cambiado su nombre original británico (Concord) por una adaptación a la grafía francesa: Concorde. 

Con uno de los piratas más legendarios de la historia al mando, la Venganza de la Reina Ana surcó los mares, sobre todo de la costa occidental de África y el Caribe. Atacando múltiples navíos de países como Inglaterra o Portugal durante sus travesías, y asaltando sin freno alguno las rutas marítimas de barcos encargados del suministro.

Esta fragata, construida en Gran Bretaña en 1710, podía cargar con el peso de hasta 300 toneladas. Fue robada por los franceses para dedicarla al tráfico de esclavos hasta que terminó en poder de Barbanegra. Si bien es cierto que el primer capitán que convirtió el navío en barco pirata fue Benjamin Hornigold, que además le añadió 20 cañones. Pero tras su destitución, Edward Teach acabó asumiendo el mando, modificando su nombre y aumentando su cargamento con otros 20 cañones más.

Barbanegra y La Venganza de la Reina Ana

El buque terminó encallándose en un banco de arena cerca de la costa de Carolina del Norte (Beaufort Inlet), lo que obligó a Barbanegra a abandonar el navío, dejándolo a merced del viento y las olas del mar. En la memoria también han perdurado mitos y leyendas que aseguraban que la Venganza de la Reina Ana poseía una mística y un embrujo con el que estaba a merced de su capitán.

En la década de los 90 se localizaron en la costa de Carolina del Norte piezas auténticas del histórico navío que confirman la evidencia de que se trataba de uno de los barcos piratas más famosos que existieron en la historia. Ya en 2013, arqueológicos recuperaron también un total de cinco cañones de asalto que pertenecieron al legendario buque.

En los ámbitos cultural y popular, La Venganza de la Reina Ana ha acompañado a Barbanegra tanto en multitud de novelas como en varias películas o series de televisión, en las que el célebre pirata tuvo un papel protagonista o secundario. Podemos encontrar a Edward Teach en obras como El libro de los Piratas o Quién es quién en la piratería; en cintas como Piratas del Caribe: En mareas misteriosas (2011) o en series televisivas como Black Sails.

La Nao Victoria, el primer navío de la historia en dar la vuelta al mundo

Otra de las naves españoles históricas más famosas de la historia y con mayor peso que se recuerdan. Y no es para menos, ya que estamos hablando del primer barco en circunnavegar todo el globo terrestre. Formando parte de la primera escuadra que la Monarquía Hispánica utilizó para conseguir llegar a las denominadas como Islas de las especias. De ahí nacen apodos como los de «Armada de la especiería» o «Armada de Magallanes«. Un trayecto que finalmente completaría y que le llevaría a convertirse en el primer navío en dar la vuelta al mundo (1519-1522).

Con una capacidad de carga de unas 100 toneladas, la nave Victoria fue acompañada para lograr el descubrimiento de la especería con otros cuatro barcos: la Trinidad, la San Antonio, la Concepción y la Santiago. Sólo regresaría la Nao Victoria de un periplo que tendría como protagonistas a capitanes como Fernando de Magallanes y Juan Sebastián El Cano.

La Nao Victoria

Una hazaña marítima en toda regla que ha quedado marcada en la historia de la humanidad, siendo la mayor gesta que la navegación española ostenta. Una expedición de la que tan sólo regresarían 20 de las más de 200 personas que iniciaron el camino. Su objetivo era llegar a las Indias, lugar en el que las especias para conservar los alimentos eran uno de los tesoros más valiosos de la época.

En 2019 se cumplirán 500 años de la partida de dicha expedición, de la que la Victoria sería el único barco que retornaría a España tres años más tarde. La réplica de la nave, construida en la Expo de Sevilla, completaría también la vuelta al globo terrestre en 2004, nada menos que 26.000 millas y 17 países. Dicha nave estuvo expuesta durante cuatro días del mes de abril en la Marina de Valencia, en los que el público pudo rememorar el magnífico e histórico viaje desde el interior de sus cubiertas.

El Golden Hind, la Cierva Dorada de Sir Frances Drake

Y de una histórica vuelta al mundo por los mares a otra, unas décadas más tarde, que completó otro de los barcos más famosos y legendarios que existieron en la historia. Nos referimos a la Cierva Dorada, el galeón inglés Golden Hind, que completaría también la circunnavegación al globo terrestre entre 1577 y 1580. Con el corsario Sir Francis Drake a los mandos del navío como capitán. Quien además rebautizaría la nave -llamada originalmente como Pelican- al inicio del viaje, cuando llegaban al Estrecho de Magallanes. El motivo de la decisión sería tener un detalle con el patrón del barco, Sir Christopher Hatton, que poseía un blasón con una cierva dorada.

La Cierva Dorada, el galeón inglés Golden Hind.

Un año después de completar la gesta, Francis Drake fue nombrado Sir en la misma cubierta del barco por la reina Isabel I de Inglaterra. Siendo el navío preservado como muestra y símbolo de todos los logros que Drake había conseguido para la Corona.

El puerto de Deptford fue el lugar destinado para atracar el Golden Hind, lugar en el que el público pudiera visitarlo a modo de museo. Tiempo después se extrajo de su casco una cierta cantidad de madera con la que se construiría una cátedra para la Universidad de Oxford.

La Pinta, La Niña y La Santa María, las Tres Carabelas del Descubrimiento

No podíamos terminar este artículo de los barcos más famosos y míticos que la historia nos ha regalado sin los tres navíos que, con total seguridad, protagonizaron el que es el viaje marítimo más importante que se haya realizado. Las tres carabelas con las que Cristóbal Colón descubrió el Nuevo Mundo son ya parte de la memoria de toda una civilización, marcada por un hecho histórico que cambió el mundo en el que vivimos. El descubrimiento de América marcaría además el inicio de una época llena de exploraciones desde Europa en busca de nuevas tierras.

Acontecimiento histórico inigualable que sucedió en 1492, tras partir del Puerto de Palos de la Frontera (Huelva) el 3 de agosto por mandato de los Reyes Católicos, Isabel y Fernando de Castilla. Tras más de dos meses de viaje, se toparon con la isla americana de Guanahaní el 12 de octubre. Isla que creyeron erróneamente que pertenecía a la India, ya que éste era el destino principal al que buscaban llegar.

Carabelas del Descubrimiento

El encuentro de dos mundos, que evolucionaron de forma independiente desde el origen de la humanidad, es uno de los sucesos más relevantes de la historia universal. Hito que marcaría un cambio en el rumbo histórico para siempre, con el nacimiento del continente americano, por el que las principales potencias europeas competirían en años sucesivos.

Si bien el Nuevo Mundo ya estaba poblado, la llegada de la expedición europea supuso la entrada de nuevas especies tanto vegetales como animales, además de una gran expansión del comercio y la navegación, que con el paso del tiempo llegaría a ser mundial.

A largo plazo, los hechos históricos se fueron sucediendo y el continente americano continuó evolucionando sin pausa. Primero como colonización, en la que intervinieron potencias europeas como España, Portugal o Inglaterra, entre otras. Tras el dominio español, los colonos ingleses estructuraron una nueva sociedad, a partir del siglo XVIII, en la que conceptos como independencia y constitución dieron origen a lo que actualmente conocemos como los Estados Unidos de América. Nación que lograría convertirse en la primera potencia mundial.

La unión de dos culturas llegó de la mano de tres carabelas que pasaron a la historia como las naves que por vez primera divisaron territorio americano. Con protagonismo individual en este caso para Rodrigo de Triana, que según la historiografía fue el encargado de situarse como vigía y gritar a los cuatro vientos la famosa frase de «¡Tierra a la vista!» con la que se convertía en el primer hombre en avistar el Nuevo Mundo aquel 12 de octubre de 1492.

De las tres naves, dos eran consideradas carabelas por su pequeño tamaño, ya que La Santa María era en realidad una nao. Pero en la memoria histórica quedó reflejado el hecho como la partida hacia el descubrimiento de las Tres Carabelas, y el apelativo colectivo ya fue inamovible. Por su tamaño, La Santa María era la mayor de las tres, siendo la nave que capitaneaba la expedición y en la que viajaba Cristóbal Colón.

La Pinta, a diferencia de La Santa María -construida al parecer en Galicia-, tuvo su origen en los astilleros de Palos, donde fue elegida por Martín Alonso Pinzón, otro de los exploradores protagonistas del hallazgo histórico, para ser una de las tres naves que partirían desde el puerto onubense. Sus atributos naúticos fueron determinantes a la hora de ser una de las elegidas, principalmente por su velocidad, de unos 11 nudos, siendo la misma que un carguero de la época actual.

Y también en la provincia de Huelva, en concreto en el puerto de Moguer, fue construida La Niña, el último de los tres navíos que se embarcó en el viaje iniciado en Palos. Capitaneada por Vicente Yañez Pinzón. Esta carabela estaba formada por velas latinas sin rizos, lo que le dejaba sin sistema de cabos para protegerse del fuerte viento, siendo cambiadas por velas redondas a lo largo del viaje.

Las tres naves cuentan con diferentes réplicas en todo el mundo, siendo las más similares a las que partieron las de tamaño real que conmemoraron el V Centenario del Descubrimiento con su construcción en 1992, y que se encuentran en el Muelle de las Carabelas de Palos de la Frontera, muy cerca del Monasterio de la Rábida. Un lugar en el que podemos disfrutar de todas ellas, jugar con nuestra imaginación y rememorar con una visita más de 500 años de historia de un hito único que significó el encuentro con el Nuevo Mundo, el de dos continentes, dos culturas y dos mundos, tras el cual cambió el rumbo de la historia universal.

Réplicas de las Tres Calaberas en Palos de la Frontera (Huelva).

…y hasta aquí nuestra lista de barcos famosos de la historia…

¿Te ha parecido interesante el artículo? Somos conscientes de que nos dejamos alguna que otra embarcación que posiblemente merece su hueco en este recopilatorio, como El Holandés Errante (Flying Dutchman), el Mayflower, el RMS Lusitania, el San Juan Nepomuceno, el Cutty Sark, el Mary Celeste, el HMS Bounty… O incluso navíos más mitológicos, como la Barca Funeraria de Keops, el Argo, la embarcación Naglfar o el Takarabune o barco de la fortuna, además de otros buques de guerra que por su condición merecen un artículo exclusivo.

Te animamos a que nos dejes tu opinión en los comentarios y que nos cuentes si recuerdas otro barco inolvidable e histórico que debemos incluir en nuestra lista.

seguros para embarcaciones

Jesús Rengel

Un comentario

  1. ¡Excelente recopilación! Sin duda faltaron algunos barcos, el Fram que llegó a las latitudes más extremas y que fue concebido para sobrevivir en los polos geográficos, El Gjoa, con el cual Roald Amundsen pudo cruzar el Paso del Noroeste, que otros barco como el Terror y el Erebus no pudieron lograr. El Beagle, con el cual Darwin pudo dar forma a su teoría de la Evolución. Por lo demás me parece muy completo. ¡Muchas gracias!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *