“Las Bestias”: Los coches blindados de los presidentes de EEUU

Los vehículos blindados son habituales en los gobiernos de todo el mundo, pero en concreto el presidente de Estados Unidos nunca se mueve sin “La Bestia”, un automóvil presidencial que hace honor a su nombre y que recientemente acaba de circular por Madrid durante la reunión de la OTAN. Pero curiosamente fue Franklin Delano Roosevelt el primer presidente que 1939 dispuso de vehículo blindado tras el ataque japonés a Pearl Harbor.

La Bestia de Biden, presidente de EEUU

A finales del pasado mes de junio las siete toneladas que pesa “La Bestia” estuvieron en España protegiendo al presidente Joe Biden durante la reunión de la OTAN en Madrid. El primer vehículo presidencial que recibió el apodo de “La Bestia” fue el Cadillac DeVille que George Bush estrenó en el año 2000.

En aquella ocasión el bunker rodante que protegía al presidente de Estados Unidos estaba construido sobre la base de una Chevrolet Suburban. ¿Por qué? Sencillamente porque el bastidor de un Cadillac DeVille no habría soportado el peso del blindaje y el equipamiento de “La Bestia”.

En concreto el vehículo que ha acompañado a Joe Biden en Madrid tiene 5,5 metros de longitud, pesa siete toneladas y su blindaje puede soportar el impacto de proyectiles y granadas y sus bajos con 12 centímetros de grosor están preparados para aguantar la explosión de minas.

Pero no todos los presidentes de Estados Unidos estuvieron tan protegidos en sus viajes. En concreto tan sólo 13 de los 45 presidentes norteamericanos han disfrutado de ese tipo de vehículos blindados.

El primer vehículo presidencial: Roosevelt y Pearl Harbor

En agosto de 1902 el presidente Theodore Roosevelt fue el primero que utilizó un vehículo para sus desplazamientos. En concreto fue durante un viaje realizado por los estados de Nueva Inglaterra, aunque la Casa Blanca todavía tardaría 37 años en disponer de un vehículo presidencial.

El coche oficial de Roosevelt
Franklin Delano Roosevelt el primer presidente que 1939 dispuso de vehículo blindado tras el ataque japonés a Pearl Harbor.

En 1939 el presidente Franklin Delano Roosevelt estrenó el Lincoln Sunshine Special que le acompañaría durante su mandato. Se trataba de un convertible que costó menos de 5.000 dólares y cuyo interior fue modificado para ofrecer confort a un presidente que se movía en silla de ruedas.

A partir del ataque japonés a la base de Pearl Harbor el vehículo presidencial sería blindado y equipado con ventanillas y neumáticos a prueba de balas. Este vehículo fue retirado del servicio en 1950, aunque antes también fue utilizado por el presidente Truman.

Una fortaleza sobre ruedas

Lincoln siguió suministrando automóviles presidenciales a Eisenhower y Kennedy, aunque tras el asesinato de este último en Dallas (Texas) el nuevo vehículo del presidente Johnson -un Lincoln Continental- fue en 1967 el primero en responder al concepto de “fortaleza rodante”.

El coche de John F. Kennedy

Este mismo vehículo blindado acompañaría al presidente Richard Nixon en sus históricos viajes a China y la URSS y durante sus respectivos mandatos también sería utilizado por los presidentes Gerard Ford y Jimmy Carter.

Curiosamente, el Lincoln Continental de 1967 fue sustituido en 1974 por un vehículo presidencial del mismo modelo y en el que Ford (septiembre de 1975) y Ronald Reagan (marzo de 1981) vivieron sus respectivos atentados.

El coche de Ronald Reagan

Bestias Cadillac VS Bestias Lincoln

Una vez repuesto de las heridas en 1982 Ronald Reagan abandonó la anterior fidelidad presidencial por los Lincoln, para confiar por primera vez en un Cadillac como vehículo presidencial, iniciando con ello una pugna que finalizaría momentáneamente en 2000 con la aparición de la primera “La Bestia” sobre chasis Cadillac.

A partir de ese momento Bill Clinton también utilizaría un Cadillac Fleetwood en sus traslados, al igual que ha sucedido con Barack Obama -Cadillac One- y Donald Trump, que solo pudo estrenar su vehículo presidencial veinte meses después de comenzado su mandato.

Cadillac de Obama

“La Bestia” actualmente en servicio tiene en las puertas un blindaje de 8 centímetros de espesor, está movida por un motor de 214 CV y su conductor es un miembro del servicio secreto específicamente entrenado en conducción evasiva y defensiva.

En su interior “La Bestia” puede albergar hasta siete ocupantes, pero del resto de detalles nadie sabe nada. Al final de su vida en activo los vehículos presidenciales son destruidos completamente y en total secreto para evitar que nadie pueda conocer ninguna de sus características.

seguro coche antiguo

TERRÁNEA

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.