Niksen, el saludable arte holandés de parar y no hacer nada

Vivimos con una gran rapidez y el mundo parece no detenerse por nada y por nadie. En este escenario el éxito y la juventud están ligados al eterno movimiento, a estar en actividad todo el día, mientras que pararse es sinónimo de aburrimiento y de fracaso. Si te mueves eres joven y si te paras eres un viejo. Pero muchos holandeses no piensan de la misma forma y practican el Niksen, el arte de parar y no hacer nada.

Vivimos inmersos en una sociedad que nos anima a estar constantemente en movimiento. Detenerse es sinónimo de aburrimiento y en muchos casos la imagen del éxito y del dinamismo está ligada a viajar, trabajar o hacer deporte de forma incansable. Como decía una frase del 68 “hay que vivir rápidamente”. 

Pues en este mundo de prisas cada vez más sicólogos y neurólogos nos hacen ver los beneficios que la “desconexión” tiene para nuestra mente y en general para la salud de nuestro organismo. E incluso han bautizado a este parón vital con una palabra de origen holandés, Niksen, que significa “no hacer nada”. 

Ni nuestro cerebro ni nuestro cuerpo están diseñados para permanecer en actividad de forma indefinida y de hecho somos de las pocas especies que malgastamos energías en actividades muchas veces insustanciales. De ahí que la práctica Niksen proponga “pisar el freno” como solución. 

El arte de no hacer nada 

Lo que nos dicen los expertos es que en algún momento del día es aconsejable tomarse un tiempo muerto, relajarnos y desconectar nuestra mente. Es beneficioso “hacer un Niksen” y dejar de ser productivos. Este parón servirá para reducir los niveles de estrés y de ansiedad. 

Niksen

En Países Bajos, uno de los lugares con un mayor índice de bienestar y felicidad, el Niksen se ha convertido en una práctica muy popular. Y es que muchos holandeses presumen de ser maestros en el arte de no hacer nada.  

En Holanda el Niksen se ha convertido en una filosofía de vida que en nada tiene que ver con adoptar una aptitud vaga o pasiva. El objetivo es tener tiempo para relajarnos, reflexionar y para mejorar la relación con nosotros mismos. 

No moverse también cura 

Pulsar el botón de pausa y pararnos no es fácil, pero si conseguimos hacerlo esa actitud puede tener más beneficios para nuestra salud de lo que pensamos. 

No hay que investigar demasiado para darse cuenta de que una actividad continuada fomenta la aparición de picos de estrés y para evitarlo los expertos nos aconsejan al menos 2-3 horas de tiempo libre al día. 

Por otro lado, está demostrado que disfrutar de un momento Niksen a lo largo del día nos hace más creativos y productivos, porque precisamente del “aburrimiento” surgen las ideas más creativas. 

Niksen el arte holandés

Además, hacer parones a lo largo del día nos permite “recargar pilas” y recuperarnos del agotamiento físico y mental. Nuestro cerebro necesita momentos de descanso para que sus actividades cognitivas puedan recuperarse. 

No todo es Niksen 

Pero no debemos entender el Niksen como un “tumbarse a la bartola”, ni tampoco sentarnos en el sofá para ver un maratón de cine oriental. A la hora de practicar Niksen no todo vale. 

Si queremos desconectar de forma adecuada tenemos que disponer de un lugar acogedor y confortable, donde podamos relajarnos sin ruidos ni molestias y siempre mejor con poca luz que con mucha, ya que se trata de que nuestro cerebro y todos nuestros sentidos descansen.  

Y para quienes prefieran relajarse en movimiento les aconsejamos pasear.

seguro médico

TERRÁNEA

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *