Los perros de Scotland Yard que «visten» calcetines

La Policía Metropolitana de Londres -Scotland Yard- fue creada en 1829 para defender y proteger los derechos de los ciudadanos. Esta filosofía se mantiene actualmente y por ello los perros que participan en registros en domicilios musulmanes o en mezquitas «visten» calcetines para evitar ofender a sus habitantes.

Perros de Scotland Yard.

Desde su creación en 1829 la preocupación de Scotland Yard, nombre con el que popularmente se conoce a la Policía Metropolitana de Londres, ha sido la de defender y respetar los derechos de los ciudadanos londinenses, exceptuada en este caso la «City» que en la normativa del Reino Unido tiene un status y un funcionamiento especial.

El nombre de Scotland Yard vino dado por la primera ubicación que tuvo este cuerpo policial cuya sede se encontraba en aquel momento en el número 4 de Whitehall Place, un lugar donde cuenta la historia que existía una puerta trasera que daba a Great Scotland Yard y que parece ser que era más transitada que la entrada principal.

En todo este tiempo los medios de Scotland Yard se han modernizado, incluso se ha cambiado de sede, pero lo que se ha mantenido inalterable es la filosofía original de que los derechos de los ciudadanos deben ser respetados bajo cualquier circunstancia. En consonancia con este afán los responsables de Scotland Yard han decidido que sus perros de rastreo «vistan» calcetines cuando se realicen registros en domicilios de ciudadanos de religión islámica, una medida que inicialmente comenzó a aplicarse en los registros a mezquitas.

Hay que anotar que en la religión islámica el perro está considerado como un animal impuro, de ahí que los ciudadanos musulmanes consideren una ofensa que un perro pise su casa. Para evitarlo los agentes de Scotland Yard equipan a los perros que participan en este tipo de operaciones con unos calcetines especiales.

Por otro lado, en esto de los perros en Scotland Yard están de suerte porque desde hace poco tiempo cuentan con un «policía de excepción». Se llama Billie, es un cocker spaniel muy activo y juguetón y ha sido especialmente entrenado para su empleo en la investigación de delitos sexuales.

Holanda fue el primer país europeo en emplear perros en el descubrimiento de este tipo de delitos y el Reino Unido acaba de copiar la idea a la vista de su eficacia. Billie ha sido sometido a un concienzudo entrenamiento y su fino olfato es capaz de detectar muestras de esperma de tan sólo un milímetro de tamaño, algo prácticamente imposible para los policías humanos.

seguro para perro


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *