Renault Dauphine: El familiar bautizado como “coche de las viudas”

En 1956 Renault presentaría en el Salón del Automóvil de Ginebra el Dauphine, un modelo que llegaría para dar el relevo al mítico Renault 4 CV. Se trataba de un pequeño familiar de cuatro puertas con cambio de cuatro velocidades y un motor que desarrollaba 26 CV y que le permitía una velocidad máxima de 117 km/h. En España fue conocido como el “coche de las viudas” por el comportamiento errático de su suspensión trasera conjugada con el motor longitudinal trasero. En nuestro país dejó de producirse en 1968, aunque en Europa su fabricación había finalizado tres años antes.

Dauphine Gordini

Corría el mes de marzo de 1956 cuando la edición de ese año del Salón del Automóvil de Ginebra fue testigo de la presentación al mundo de uno de los coches que han marcado un hito en la historia de la automoción. Se trataba del Renault Dauphine.

El nombre de este modelo deriva del vocablo galo “Delfín”, o mejor dicho la “Delfina” ya que en francés se trata de un nombre en femenino, y que guarda relación con el apodo que reciben en Francia los herederos al trono. En este caso el Dauphine tenía como objetivo ocupar el lugar dejado por “El Rey”, o lo que es lo mismo, el Renault 4 CV.

El Renault Dauphine, al igual que sucedió con otros modelos como el Citroën 2 CV o el VW Escarabajo, fue un vehículo diseñado siguiendo la moda que imperaba en la Europa de la época, que no era otra que los coches económicos.

El Dauphine era un pequeño sedán del segmento C con 3,94 metros de largo, 1,52 metros de ancho y 1,44 metros de alto, con cuatro puertas y un motor en posición longitudinal situado en la parte trasera. Esto permitía ofrecer en la parte delantera del vehículo un maletero con gran capacidad de carga.

En cuanto al motor, “La Delfina” montaba una mecánica Ventoux de cuatro cilindros y 845 cc que le permitían desarrollar hasta 26 CV de potencia. Este propulsor, trabajando unido a un cambio de cuatro velocidades, hacían que el Renault Dauphine alcanzase los 117 km/h de velocidad máxima.

Proyecto 109: Un poco de historia

Aunque el Renault Dauphine vio la luz en 1956, lo cierto es que el denominado “Proyecto 109”, el que daría lugar a este modelo, comenzó en 1951 y para su desarrollo se tuvieron en cuenta dos modelos de la compañía.

Dauphine Ondini

Por un lado, el Renault 4 CV del que heredó el concepto de “todo atrás” en lo relativo al motor, y por otro, un diseño inspirado en las líneas estéticas del Renault Frégate, creadas por Barthaud y Ousset en colaboración con Ghia, un reputado carrocero italiano.

Después de cuatro años en la cadena de producción, Renault decidió lanzar una versión más lujosa del Dauphine. Esta nueva gama, creada en 1960 y que vería la luz en 1961, llevaba acabados más lujosos, pinturas metalizadas, tapicerías más cuidadas y respondía al nombre comercial de Ondine.

Además, también existió otra versión pensada para la competición. En concreto se trataba de la gama Gordini, que equipaba un motor más potente que le permitía llegar a las 125 km/h con un recortado consumo de 7 Litros/100 km.

El Dauphine por el mundo

Tal fue el éxito en Europa del Dauphine, que Renault decidió llevar su producción a otros lugares del mundo. El objetivo principal era llegar al mercado estadounidense, pero lamentablemente el gran esfuerzo comercial no tuvo su recompensa.

Dauphine

Buena parte del fracaso se debió a la falta de confianza de los clientes norteamericanos en una marca que no disponía de un servicio técnico cercano y cuyos repuestos dependían de los envíos desde Europa.

Pese a todo, y a pesar del paso en falso dado en Norteamérica, el Renault Dauphine si triunfaría en América del Sur. Pierre Dreyfus, presidente de la compañía en que momento, consiguió que Willys fabricase el Dauphine en Brasil y que IKA (Industrias Kaiser Argentina) hiciese lo propio en Argentina.

De hecho IKA tuvo la licencia para comercializar el modelo Gordini desde julio de 1960 hasta septiembre de 1970. La producción del Dauphine terminaría en 1968 con más de 2.120.000 unidades vendidas.

El coche de las viudas

A principios de 1959 “La Delfina” llegó a España de la mano de FASA-Renault, que a renglón seguido comenzó a producir el Dauphine en su factoría de Valladolid. Este modelo llegaba a nuestro país para ocupar el espacio existente entre el Seat 600 y el Seat 1400.

Dauphine

Hasta esa fecha la fábrica de Valladolid se dedicaba a la producción del Renault 4 CV, del que llegaron a fabricar 26.298 unidades. Con la llegado del Dauphine, y dado que no existía capacidad para producir dos modelos simultáneamente, se hizo necesario abandonar la fabricación del “Rey”.

En 1967 la fábrica vallisoletana abandonaría el montaje de Dauphine para dedicarse al R8 y en esa fecha la producción sumaba 125.912 unidades Renault Dauphine de todas las versiones.

Sin embargo, el éxito comercial no fue lo único que caracterizó a “La Delfina” en España, un modelo que fue conocido en nuestro país como “el coche de las viudas”.

Este apelativo, nada cariñoso, refleja el mal e impredecible comportamiento de la suspensión posterior de ejes oscilantes en combinación con la posición trasera del motor. Además, el Dauphine también sufría de una tendencia al acuñamiento, una circunstancia que se producía cuando la fuerza centrífuga superaba el peso del vehículo y que provocaba que en los apoyos en las curvas la rueda exterior girara sobre si misma en lugar de derrapar.

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Un comentario

  1. Como es posible que quisieran introducir un coche en Estados Unidos si este solo tenia 26 cv o 850 cc.Ahora solo seria un patinete.

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