Así son las unidades de caballería de la Policía Nacional

Las unidades de caballería de la Policía Nacional necesitan un entrenamiento intensivo para asegurar su eficiencia y su capacidad de actuación en los servicios que les sean encomendados. Esto se consigue mediante un duro programa de formación para jinetes y caballos, que los lleva a convertirse en piezas esenciales en el mantenimiento de la seguridad ciudadana.

Unidades de caballería de la policía Nacional

La historia de la Unidad de Caballería de la Policía Nacional comienza en 1825 con la creación de los llamados “Celadores Reales”, un Regimiento de caballería que tenía la misión de “evitar los robos y tropelías que en su caso se ejecutaran…”.

La Real Orden que en su momento sirvió para crear los “Celadores Reales”, permitió que a día de hoy el Cuerpo de Policía Nacional cuente con una Unidad de Caballería, desplegada como el resto de unidades con el objetivo de cumplir diferentes funciones durante el Estado de Alarma que vive nuestro país.

De manera habitual esta Unidad realiza patrullajes, vigilancias, labores de seguridad ciudadana y orden público, pero como sucede en la actualidad también puede verse movilizada para cumplir los objetivos de “cooperación y auxilio en caso de graves calamidades o catástrofes públicas”.

Hasta mayo de 2007 los caballos de la Policía Nacional eran adquiridos a criadores privados, pero a partir  de ese momento todos los ejemplares que se incorporan al servicio son proporcionados por la Yeguada Militar gracias a un convenio suscrito entre la Secretaría de Estado de Seguridad y el Ministerio de Defensa.

Actualmente, la Policía Nacional cuenta en sus cuadras con 210 caballos, la mayoría de ellos de Pura Raza Española o Hispano-Árabes, y todos los ejemplares elegidos deben contar con una alzada mínima de 1,6 metros,

Un duro entrenamiento

El entrenamiento que reciben las unidades de caballería de la Policía Nacional es muy duro, para así poder estar preparadas para cualquier situación operativa o dispositivo de seguridad donde se requiera de su actuación .

Por su parte, los caballos deben estar acostumbrados a moverse en todo tipo de situaciones, lo que incluye multitudes, humo, bengalas o petardos e incluso la cercanía de helicópteros.

El entrenamiento de estos caballos comienza a los tres o cuatro años de edad y puede durar de uno a dos años, periodo durante el cual el animal interioriza y consigue aprender las habilidades que precisa el desempeño de este servicio policial.

Durante su preparación los caballos son expuestos a situaciones con altos niveles de estrés, que incluyen cegarlos con gases lacrimógenos, desorientación por el uso de banderas e incluso presencia del fuego, una de sus mayores amenazas en la naturaleza, con el fin de que los animales aprendan a templar los nervios.

Por otro lado, los policías destinados a las unidades de caballería, en la actualidad 250, deben realizar y superar dos cursos de formación donde se les imparten conocimientos de equitación y de actuación. Actualmente se están formando veinticuatro nuevos agentes, además de cuatro subinspectores para labores de coordinación y mando.

Dentro de la formación recibida para esta especialidad está un curso teórico-práctico de cinco meses, seguido de una posterior fase de perfeccionamiento técnico. La formación se complementa mediante jornadas de actualización y cursos de especialista (monitores, herradores, potreros o guarnicioneros), para así conocer mejor las necesidades de los animales y poder cubrir ciertas necesidades de los mismos.

Necesarios para grandes eventos

Las grandes concentraciones en espectáculos deportivos, musicales o lugares públicos, hacen necesaria la presencia de Unidades de Caballería de la Policía Nacional. La razón es que desde su privilegiada posición pueden realizar una mejor observación del entorno a la hora de asegurar la seguridad ciudadana.

Además, debido a su accesibilidad y capacidad de adaptación este tipo de unidades son imprescindibles de cara a operativos en parques, playas o entornos de difícil acceso.

Las Unidades de Caballería de la Policia Nacional están distribuidas entre Madrid, Valencia y Andalucía Occidental, desde donde pueden ser movilizados a cualquier punto de la geografía nacional que precise de sus servicios. Para ello cuentan con un total de veintiocho vehículos.

Los partidos de fútbol de especial riesgo son uno de los destinos frecuentes de estas unidades. Grandes eventos como los partidos de la Champions o de Liga precisan en múltiples ocasiones de la presencia de las unidades de caballería.

Los caballos de la Policía Nacional no suelen superar los veintidós años de servicio. En ese momento se produce la jubilación, pasando a ser propiedad de los agentes que los han montado o de terceras personas, aunque también se producen donaciones a favor de asociaciones para ser empleados en tratamientos de equinoterapia.

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TERRÁNEA

Un comentario

  1. Como puedo contactar con este cuerpo de policia

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