En el caso de los patinetes eléctricos la frecuencia con la que debemos realizar el mantenimiento del sistema de frenado, dependerá siempre del tiempo e intensidad de uso y de cuáles sean las condiciones del terreno por el que circulamos habitualmente, siempre teniendo en cuenta que exista presencia de abundante polvo, barro, arenilla, etc.
Consejos de mantenimiento
Los expertos aconsejan que cuando se trata de un uso ocasional y en circunstancias de tránsito normales, el mantenimiento y revisión del sistema de frenado se realice cada tres meses, mientras que por el contrario los plazos se acortan a un mes cuando utilizamos nuestro patinete eléctrico a diario.
Un síntoma habitual de que los frenos no funcionan correctamente y que deben ser revisados, se produce cuando el usuario observa que existe una disminución de la capacidad de frenado, se producen ruidos inusuales o cuando la maneta de frenado nos transmite una sensación esponjosa.
- Pastillas. La vida útil de las pastillas de freno depende mucho de cuál sea su material y del estilo de conducción, con hasta 1.000 km para las orgánicas, 1.500 km para las semimetálicas y 2.000 km para las metálicas. Es obligado el cambio de pastillas de freno cuando el grosor de las mismas es inferior a 1 milímetro.
- Discos. La reposición de los discos es obligada cuando existan deformaciones, grietas o surcos producidos por pastillas en mal estado. Un disco dañado se traduce en una frenada ineficiente.
- Líquido hidráulico. Durante las labores de mantenimiento hay que comprobar que el líquido hidráulico que hace funcionar los frenos se encuentra en su nivel normal y que no se encuentra contaminado por sustancias extrañas. En caso contrario el cambio del mismo es obligado.
- Manetas y cableado. Debemos asegurarnos de que estos elementos están libres de daños y que presentan un estado de conservación satisfactorio.
Cómo limpiar los frenos
Todos los días antes de utilizar nuestro patinete es aconsejable que realicemos una inspección visual a nuestros frenos, con el objetivo de poder descubrir cualquier anomalía de forma anticipada.
Durante los mantenimientos y labores de limpieza debemos emplear un limpiador específico para frenos y utilizar como herramientas de trabajo un cepillo suave y un paño limpio y seco.
- Desmontar las ruedas con el fin de acceder a los elementos de freno sin obstáculos.
- Aplicar el líquido limpiador en discos y pastillas.
- Con el cepillo procederemos a eliminar la suciedad y con el paño nos aseguraremos de que todos los componentes se encuentran bien secos y libres de humedad.
- Limpiaremos las ruedas, observaremos cual es su estado y las montaremos de nuevo asegurándonos de que dicho montaje es el correcto.
En circunstancias ambientales de mucho polvo, agua o barro, es aconsejable, sin llegar a desmontar las ruedas, limpiar y secar los frenos a diario, y semanalmente realizar una limpieza más profunda.
Lo que nunca debemos hacer
Si desconocemos qué productos debemos utilizar en el mantenimiento y limpieza del sistema de frenado, lo mejor es que pongamos nuestro patinete en manos de un especialista o que previamente busquemos asesoramiento.
La utilización de productos inadecuados o de lubricantes puede reducir la eficiencia del sistema, al igual que sucede si después de circular por pistas de arena o con presencia de barro no procedemos a una limpieza antes del próximo uso.
No debemos ignorar la existencia de ruidos o vibraciones, porque pueden ser síntoma de que algo no está funcionando correctamente.

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