Consejos para comprar un Volkswagen Escarabajo clásico

Consejos para comprar un Volkswagen Escarabajo clásico

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Si hacemos un ranking de automóviles clásicos es seguro que el VW Escarabajo figuraría en el Top 5 de los más demandados, dado que se trata de un legendario modelo que VW fabricó entre 1938 y 1978 y del que podemos encontrar en el mercado un gran número de unidades de diferentes versiones y con distintos precios en función de su antigüedad, su rareza o su estado de conservación.

Inicialmente, en 1938 el Escarabajo recibió el nombre de KdF-Wagen, que traducido al castellano vendría a ser algo similar a «fuerza a través de la alegría», una denominación que al periódico norteamericano New York Times le gustó más bien poco, por lo cual uno de sus redactores se inventó para este modelo el sobrenombre de «Beetle» o Escarabajo con el que ha pasado a la historia de la automoción.

Cosas que hay que saber

Lo primero a saber del Escarabajo es que era un vehículo que respondía en todas sus versiones y variantes al concepto «todo atrás», lo que significa motor trasero y tracción al eje posterior.

Por otro lado, antes de enfrentarnos a la compra de un Escarabajo tenemos que saber identificar a simple vista cada una de sus generaciones, lo que nos servirá para poder calcular lo acertado de su valor y que no nos den gato por liebre.

Los faros inclinados y las ruedas con cinco pernos (tornillos) nos permiten distinguir a los Escarabajo más antiguos, fabricados aproximadamente hasta 1967, porque a partir de finales de ese mismo año VW incorporó en este modelo los faros verticales y las ruedas con cuatro pernos.

También desde 1968 podemos observar cómo los capós y las tapas del maletero presentan una menor longitud que en modelos anteriores y como los parachoques son de mayor tamaño y presentan una banda negra a lo largo de los mismos.

Por último, si sabemos mirar correctamente con tan sólo observar la forma de la luneta trasera podemos calcular la fecha de fabricación: tipo split (entre 1938 y 1953), ovalada (entre 1953 y 1957) y alta (a partir de 1971). Y de forma similar sucede con el tamaño del parabrisas y de las ventanillas laterales: pequeñas (entre 1958 y 1964) y grandes (entre 1965 y 1971).

Qué tengo que mirar

  • Motor. En relación con la mecánica no hay que ser muy riguroso, salvo que funcione correctamente y siempre que el precio merezca la pena. La razón es que en el caso del VW Escarabajo el motor es un elemento fácilmente intercambiable. Los primeros modelos incorporaban mecánicas de 25-30 CV y tenían el soporte de la dinamo fundido como parte de la carcasa del motor. Más tarde este modelo iría adoptando de forma paulatina los motores de 1.200, 1.300, 1.500 y 1.600 cc.
  • Suspensión delantera. Los puentes delanteros de pivotes estuvieron presentes en el Escarabajo hasta 1965 y a partir de ahí se incorporó el sistema de rótula (1966). Es importante inspeccionar que esta suspensión se encuentra en buen estado porque la sustitución de determinados componentes exige herramientas especiales.
  • Sistema eléctrico. Hasta 1967 el sistema eléctrico del Escarabajo era de 6 voltios, aunque de ser necesario se puede realizar fácilmente una conversión a 12 voltios a cambio de perder algo de autenticidad.
  • Carrocería. Cualquier VW Escarabajo dispone de múltiples lugares donde la carrocería puede mostrar oxidación en estado más o menos avanzado. Es muy conveniente ir equipado con una linterna y verificar con rigor todos los rincones en busca de óxido. Hay que tener muy en cuenta que el precio de un vehículo clásico depende y mucho de cuál sea su estado de conservación y del dinero que tengamos que gastarnos en él para ponerlo a punto.

    En este caso es fundamental conocer el historial del vehículo, porque si ha pasado parte de su vida en zonas próximas al mar o con un alto grado de humedad el riesgo de oxidación es mayor. Al igual que es muy importante visualizar el estado de la pintura para saber si el vehículo ha permanecido mucho tiempo a la intemperie o por el contrario se trata de un «ratón de garaje».

    Por último, es necesario comprobar que las aletas cuentan con todos los tornillos de sujeción a la carrocería. Con ello evitaremos que accidentalmente pueda desprenderse alguna durante la marcha.
  • Parachoques. En el VW Escarabajo los parachoques son metálicos, por lo que es importante comprobar que se encuentran en buen estado y que los anclajes al chasis también lo están. Cualquier abolladura, oxidación o defecto hará un feo a la vista y probablemente nos obligue a repararlos o sustituirlos, un dinero que debemos ahorrar en la compra.
  • Interior. En cuanto al interior lo habitual, salvo excepciones, es que las tapicerías hayan sido restauradas y en muchos casos personalizadas de acuerdo con los gustos estéticos del último propietario o de propietarios anteriores. Si no queremos dedicar recursos a este apartado debemos cerciorarnos de que el interior está o se aproxima a nuestro gusto y que salpicadero, volante, tapicerías, alfombrillas y recubrimientos de techo y puertas muestran un estado de uso razonable, no necesitanto ninguna intervención a corto plazo.

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