El Grupo de Endocrinología Equina publica una actualización con nuevas recomendaciones para el diagnóstico y el tratamiento del síndrome metabólico equino.

Los veterinarios internacionales que forman el Grupo de Endocrinología Equina (EEG por Equine Endocrinology Group) han compartido una actualización con nuevas recomendaciones para profesionales veterinarios sobre el diagnóstico y el tratamiento del denominado como síndrome metabólico equino, una enfermedad que afecta de manera frecuente a estos animales.
Estos expertos de relevancia en el campo de la veterinaria son tanto médicos como investigadores que trabajan juntos con el fin de mejorar la comprensión de los trastornos endocrinos en caballos. El grupo contiene líderes de opinión clave en el campo que se reúnen de forma anual para revisar las recomendaciones de diagnóstico y tratamiento y discutir los hallazgos en investigaciones que se han llevado a cabo. Además, asesoran a veterinarios, especialistas, científicos de investigación y al público en general para concienciar sobre los trastornos endocrinos equinos y mejorar el diagnóstico y manejo de estas condiciones.
ACTUALIZACIÓN CON RECOMENDACIONES PARA EL DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO DEL SÍNDROME METABÓLICO EQUINO
Ya han sido publicadas las novedades sobre el EMS, asociada a una reducción en la respuesta normal de la insulina (desregulación) y que aumenta el riesgo de laminitis en caballos, condición extremadamente dolorosa de la pezuña con importantes implicaciones en su bienestar. Siendo la desregulación de la insulina (ID) una característica constante del EMS, es también típico el aumento de la adiposidad, regional o generalizada, además de concentraciones de adipoquina e incretinas posprandiales alteradas, hipertrigliceridemia e hipertensión.
El síndrome metabólico equino puede ser diagnosticado junto con la disfunción de la pars intermedia pituitaria (PPID) en caballos mayores. De hecho, el EMS es resultado de una interacción entre factores genéticos y ambientales, lo que provoca que el riesgo de laminitis dependa de la ponderación relativa de estas influencias.
Algunos caballos desarrollan este síndrome a partir de influencias ambientales leves, mientras que otros con menor riesgo genético lo hacen a través de la exposición a ambientes inadecuados, como dietas de alto contenido en carbohidratos no estructurales. Un diagnóstico preciso con mayor rapidez y un tratamiento óptimo basado en conocimientos científicos actualizados serían factores clave para el correcto manejo del EMS.
Las últimas recomendaciones publicadas señalan por tanto que «podría suponerse que cualquier caballo puede desarrollar EMS si se expone a suficientes factores incitantes, como un manejo inadecuado, la exposición a factores ambientales o influencias epigenéticas en la expresión genética».
Sobre la experiencia que supuso la reunión, la profesora de Medicina Equina en el Royal Veterinary College (RVC) Nicole Menzies-Gow explicó que «ha sido un placer trabajar con médicos e investigadores de todo el mundo para coordinar nuestra investigación sobre esta condición común, que causa gran angustia tanto a los caballos como a sus dueños. El RVC tiene una larga trayectoria en la investigación de la laminitis y me enorgullece continuar con este trabajo».
Además, opinó sobre las pautas actualizadas que «están diseñadas para ayudar a los veterinarios equinos a identificar correctamente a los animales con síndrome metabólico equino y luego recomendar el manejo óptimo para un animal individual, basado en investigaciones de vanguardia».

Periodista | Comunicación corporativa y Marketing Digital en TERRÁNEA