¿Cuáles son los documentos principales del contrato de seguro?

Para poder contratar el mejor seguro, primero es necesario conocer todo lo que te vas a encontrar en el mundo asegurador. Un componente fijo que se cumple en todos los servicios de las empresas son los documentos principales del contrato de seguro. ¡Te contamos cuáles son a continuación!

Hay dos tipos de documentos que nunca te van a faltar a la hora de firmar un contrato con la aseguradora que más te haya convencido de nuestra web. La solicitud y la proposición son los documentos principales a los que nos referimos. Conocerlos con más detalle es un ejercicio muy útil, por eso, este artículo te explica todo lo que debes saber sobre ellos. ¡Sigue leyendo para saber cuáles son las diferencias más destacadas entre estos dos documentos!

 

Documento firmado por un cliente con su aseguradora

La solicitud

Cronológicamente hablando, es el primero de los documentos que van a ejecutarse entre tomador y asegurador. En él, se especifica el nombre del futuro asegurado, además de la intención de este de contratar un seguro. La solicitud muestra los datos necesarios del futuro cliente para establecer las coberturas que cubre la póliza futura y para reflejar cuánto van a costar dichas prestaciones.

Utilidad de este documento

En este punto, sabemos que tu cabeza puede ser un mar de dudas y que te plantearás preguntas referidas a la utilidad y a la eficiencia de dicho documento. El rendimiento que se le puede sacar a la solicitud se resume en los siguientes apartados:

  1. Preparación del contrato

Se trata de una primera toma de contacto entre cliente y empresa. Por ese motivo, el seguro todavía no existe como tal cuando se desarrolla la solicitud. El documento sirve para que las partes se pongan de acuerdo en cómo va a ser el futuro contrato.

  1. Compromiso moral

Una utilidad clara de la solicitud es que el futuro asegurado muestra un compromiso por contratar los servicios de una determinada compañía de seguros. Esto le da cierta tranquilidad a la empresa, aunque no tiene por qué llegarse a un acuerdo final de forma obligatoria entre ambas partes.

  1. Información valiosa para la aseguradora

El posible tomador del seguro comunicará todas las circunstancias conocidas por él que tienen que ver con el riesgo a asegurar. Teniendo en cuenta la información aportada por el asegurado, la compañía le propondrá un determinado seguro con las coberturas y las primas correspondientes.

  1. Provocar la respuesta del asegurador

Cuando el asegurado ya haya firmado y enviado la solicitud, el turno de palabra le corresponde a la empresa aseguradora para que los trámites sigan adelante y se pueda alcanzar un acuerdo final entre ambos.

Requisitos necesarios

Una vez que ya sabes para qué sirve este primer documento que nace entre cliente y empresa, es conveniente conocer los requisitos necesarios que especifica la Ley de Contrato de Seguro. Lo único que detalla esta es que las solicitudes sean formalizadas por escrito, sin poner límites a las partes en el contenido.

La forma de actuación suele ser la siguiente. El asegurador hace llegar al futuro cliente un impreso (distinto según la compañía) para que sea rellenado por el mismo. Este impreso incluirá las cuestiones que describirán el riesgo objetivo de la cobertura –el riesgo del que se hace cargo la empresa al asegurar a dicho cliente-. Por lo tanto, la estructura del seguro dependerá de este cuestionario.

Obligaciones que implica

Puede que te surja la duda de si esta primera toma de contacto entre cliente y empresa supone algún tipo de obligación. Pues bien, según la Ley de Contrato de Seguros, ninguna de las partes queda vinculada a nada jurídicamente hablando cuando se firma una solicitud. El único compromiso es de carácter moral, por lo que no hay ningún tipo de responsabilidad por no llegar a un acuerdo final.

 

Apretón de manos

 

En el caso de que la solicitud se lleve a cabo para contratar un seguro de automóviles, encontramos una excepción que te interesa saber. En esta circunstancia, la compañía que la reciba formalmente tendrá la obligación de cubrir el riesgo de Responsabilidad Civil de suscripción obligatoria durante un periodo de 15 días.

La proposición

Es el documento que contesta la solicitud enviada por el posible asegurado a la compañía. Cuando hablamos de proposición nos referimos a un informe redactado y firmado por la aseguradora, que formula al futuro tomador una oferta de seguro. En dicha oferta se concretan todas las condiciones del contrato (precio de la póliza, coberturas, etc.).

Utilidad de estos documentos

Como ya hemos explicado en la solicitud, nos conviene saber cuáles son las utilizaciones que muestran estos documentos y, de esta forma, comprenderlos de una forma más completa.

  1. Otra fase de preparación del contrato

Las dos partes siguen inmersas en exponer cuáles son las condiciones y las circunstancias que van a tener si se produce un trato entre ambas. Una vez llegamos a este punto, el objetivo principal de tomador y aseguradora es llegar a un acuerdo final.

  1. Traslado de información al posible tomador

Ocurre lo mismo que en la solicitud –informar a la otra parte de las condiciones contractuales-, pero en el otro sentido. En este caso, es la aseguradora la que le transmite datos e informaciones al tomador.

La proposición se caracteriza por una información mucho más completa y tecnificada, ya que la persona que transmite la misma es un profesional del mundo asegurador. La principal intención de este trabajador es dar buena imagen en el mercado.

  1. Provocar la contratación del seguro

La proposición tiene una clara intención de que ambas partes acuerden la contratación del seguro. Tomador y asegurador llegarán a un pacto si están conformes con todo lo expuesto tanto en la solicitud como, finalmente, en la proposición.

 

Documentos rellenados con un subrayador

Requisitos necesarios

La ley también pone una serie de condiciones que debe cumplir estos tipos de documentos. Para empezar, como ya ocurría con la solicitud, la L.C.S. obliga a que la proposición se formalice por escrito.

En este caso, también hay requisitos en torno al contenido del documento, algo que no sucedía con la solicitud. La ley obliga al asegurador a incluir en él las condiciones generales. Gracias a esta exigencia, el futuro tomador puede conocer las características del contrato y decidir si firma o no la póliza.

Obligaciones que implica

Una de las ventajas de este documento previo al contrato de seguro es que el tomador no tiene ninguna obligación de aceptarlo. Analizará con paciencia la proposición y, con total libertad, aceptará o no la póliza que le detalla la aseguradora.

Si el tomador acepta en un plazo de 15 días las condiciones expuestas en la proposición, la aseguradora tendrá la obligación de redactar la póliza reflejando todo lo ofertado en este documento al que nos referimos.

Pero, ¿qué ocurre si el tomador contemplara diferencias entre la póliza y lo que expresaba la proposición? Muy sencillo. El asegurado deberá reclamar la subsanación de las mismas en un periodo de un mes. En el caso de que el mes venza, se dará por hecho que el cliente está de acuerdo con la póliza, aunque no encaje con la reflejada en la proposición.

En Terránea, aparte de contarte todo lo relacionado con tu contrato asegurador, te ofrecemos multitud de servicios que pondrán fin a tus necesidades en el campo asegurador. Asesores, un buen trato al cliente y más de quince años de experiencia en el sector, son los elementos que nos caracterizan para ofrecerte los mejores seguros.

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