¿Dónde es más caro morirse en España?

Aunque parezca llamativo, existe una gran desigualdad en los gastos asociados a una defunción en nuestro país. Sepelio, incineración, repatriación del cadáver… Morirse sin un seguro de decesos puede ser una pesada carga para nuestros seres queridos. Si además estamos en Madrid, los gastos se disparan…

La muerte siempre es triste, cierto. Pero tan cierto es que todos estamos abocados al mismo final. Sin embargo no hay que olvidar que a la tristeza de perder a un ser querido se le suman otras grandes inconveniencias, tal y como son los gastos irremediablemente asociados a un fallecimiento. Y el estudio ¿Quién paga más por la muerte en España? elaborado por Estamos Seguros (UNESPA) ha analizado más de 200.000 sepelios de nuestro país (el 80% de los cubiertos por el seguro en España) para brindarnos una visión clara de estos gastos.

Sin lugar a dudas el primer dato que llama la atención es la desigualdad de los costes según la provincia o ciudad en que tenga lugar. No es lo mismo morirse en Madrid capital –donde los gastos asociados al sepelio son casi un 60% más caros que la media de toda España– que hacerlo en la localidad tinerfeña de Arona -donde los gastos están un 38% por debajo de la media-.

Si bien es cierto que se trata de uno de los productos aseguradores con mayor tradición cultural en nuestro país, lo cierto es que pocos hablamos del seguro de decesos (o el seguro de los muertos, como lo llaman muchos todavía). Además, muchos son los que ni siquiera se plantean contratarlo hasta que superan la mediana edad. Sin embargo el seguro cubre el 63% de los enterramientos e incineraciones que tienen lugar en España.

En qué provincias y ciudades es más caro o más barato morirse

Si echamos un vistazo rápido al estudio de UNESPA, descubrimos rápidamente que la zona noreste del país alberga algunas de las provincias donde es diferencialmente más caro morirse. Las tres provincias que lideran, por orden, el ranking de lugares más caros en relación a los costes asociados a la muerte son Gerona (donde cuesta un 29% más que en el conjunto del país) , Madrid (un 27% más) y Barcelona (casi un 21% más). Y les siguen Lérida (+19%) y Huesca (+15%).

En el lado opuesto del espectro nos encontramos con regiones castellanas y canarias donde, al parecer, el disgusto económico asociado a un fallecimiento es mucho menor: Zamora ( donde los costes son casi un 40% menores que la media española), Santa Cruz de Tenerife (-36%), Palencia (-29%), Soria (-27%) y Cuenca (-26%).

Si atendemos a las ciudades o municipios también encontramos datos significativos: Madrid, Vigo y Valencia son las ciudades de más de
250.000 habitantes de España donde es más caro fallecer. Mientras que hay también grandes ciudades donde este gasto es inferior a la media del país: Bilbao, Murcia, Zaragoza, Las Palmas de Gran Canaria, Córdoba y Málaga son las urbes donde los gastos son menores.

Costes extraordinarios asociados al entierro

El informe también clarifica cuáles son los gastos a los que podríamos tener que hacer frente en caso de fallecimiento de un familiar en circunstancias menos habituales: el traslado de un cadáver dentro el territorio nacional conlleva, habitualmente, el pago de 424 euros. Mientras que, si lo que nos toca es repatriar su cuerpo desde el extranjero, el coste medio de este servicio asciende hasta los 5.987 euros.

¿Cubre el seguro de decesos todos los gastos?

Pero claro, otra duda surge cuando uno lee sobre el gasto que puede conllevarnos un entierro de un ser querido. ¿Puedo estar tranquilo si tenía un seguro de decesos contratado o tendré que afrontar parte de los gastos? Pues bien, la respuesta es clara: depende. ¿Y de qué depende? Pues del capital asegurado. Es decir, la suma contratada por el fallecido o por la persona que contratase el seguro para cubrir su fallecimiento.

En las pólizas de decesos se suele asegurar una suma con la que se espera que se cubra el coste del sepelio. Pero esta cifra puede variar según el seguro de defunción que contratemos. Como también pueden variar los costes si se dan circunstancias extraordinaria (como la mencionada de fallecer en el extranjero).

Como todos sabemos, el seguro es un producto que cobra una cantidad predeterminada por sus servicios y, si incurre en costes superiores a los esperados, no puede ajustar dicho desequilibrio pidiendo más dinero. Pero un dato debería tranquilizarnos -al menos un poco- en este sentido: sólo un 40% de los sepelios superan la cifra contratada. En este caso habrá que poner más dinero para cubrir los gastos extra.

Un 16% de los sepelios se corresponde exactamente con la suma asegurada. Y hasta un 44% de los percances del seguro de decesos se queda por debajo del coste esperado. Es decir, los casos en los que la compañía aseguradora reembolsa la cantidad sobrante a los clientes.

Lo que la compañía aseguradora siempre va a hacer, independientemente de los costes, es correr con el coste de todos los servicios especificados en el contrato del seguro de decesos.

Seguro fallecimiento

Jorge Monroy Criado

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