Con apenas 10 km2 de superficie la pequeña isla japonesa de Yururi, situada al norte de la gran isla de Hokkaido y bautizada con el nombre de la isla fantasma por las espesas nieblas que la ocultan con frecuencia, es un área protegida que desde 1963 goza de la calificación de monumento natural, un título que la convierte en una reserva de vida silvestre y refugio de fauna que puede considerarse único en el mundo.
Los únicos habitantes de Yururi, además de diferentes especies de aves marinas en peligro de extinción, como el frailecillo moñudo o el arao de ojos blancos, son los caballos Dosanko, que viven en esta isla deshabitada en estado salvaje y lejos de cualquier contacto con humanos.
En un territorio de planicies con escasas o inexistentes protecciones, salvo el Faro de Yururishima, los caballos que habitan la isla de Yururi tienen que enfrentarse a una climatología extremadamente adversa, dado que los vientos invernales procedentes del Ártico llegan a provocar temperaturas que con frecuencia descienden por debajo de los -10ºC.
La historia de los caballos Dosanko
Según datos de la Asociación Japonesa de Equitación en Japón existen ocho razas equinas autóctonas y de todas ellas los Dosanko pueden considerarse los más numerosos.
Los expertos calculan que en todo Japón tan sólo sobreviven un millar de ejemplares de esta raza equina originaria de la isla de Hokkaido y que en el pasado, durante el periodo Sengoku, seguramente sirvieron de montura a los legendarios guerreros samurai.

Tras su pasado militar y aprovechando su gran resistencia y un físico fuerte y musculoso, los Dosanko fueron utilizados en labores agrícolas y como caballos de tiro, unas funciones que desaparecieron con los procesos de mecanización e industrialización provocando que el número de ejemplares se redujera drásticamente.
Los caballos de Yururi
Estos caballos fueron utilizados en el pasado por los recolectores de konbu, un alga comestible que era transportada hasta la orilla por los barcos de pesca y que después era arrastrada por los caballos hasta los secaderos.
Se calcula que los primeros caballos llegaron a Yururi alrededor de 1950 para después ser abandonados en la década de los setenta, cuando los recolectores de konbu decidieron trasladarse a los puertos situados en la isla de Hokkaido, lo que convirtió a Yururi en una especie de santuario equino.

Una de las curiosidades de los caballos que habitan esta isla es que las manadas están compuestas básicamente por hembras, dado que una gran parte de los machos fueron retirados en 2006 con el fin de evitar que el exceso de población de cuadrúpedos se convirtiera en un problema para la flora autóctona.
Durante los días más ventosos del invierno los caballos que habitan Yururi se resguardan del frío ártico en las hondonadas labradas por las corrientes de agua, de donde salen a las planicies nevadas en busca de los tiernos brotes de bambú enano que emergen entre la capa de nieve y que en invierno configuran la base de su dieta alimenticia.
El contorno geográfico de Yururi está conformado por acantilados que suponen para los caballos una barrera infranqueable y por otro lado el punto civilizado más cercano se encuentra a casi tres kilómetros de distancia y en aguas del océano Pacífico, lo que explica por qué razón los Dosanko, sin alas y sin plumas, son los únicos habitantes perpetuos de Yururi.

Terránea es la correduría de seguros en España especializada en Seguros por Días para vehículos y Seguros para Mascotas. A través de su comparador online, ofrece una amplia gama de productos aseguradores procedentes de distintas aseguradoras, poniendo al servicio de sus clientes un asesoramiento profesional e independiente mediante un equipo de expertos que les ayudará a encontrar el mejor seguro adaptado a sus necesidades.
Con casi tres décadas de experiencia en la mediación de seguros y una amplia plantilla de profesionales del sector, Terránea actúa como intermediario entre el cliente y la aseguradora, colaborando estrechamente con las principales compañías del sector para garantizar siempre la mejor opción de seguro.
Además, la correduría cuenta con un equipo de abogados y expertos en siniestros que se encargan de la gestión y tramitación ante las aseguradoras, con el objetivo de defender los intereses del asegurado y ofrecer una atención integral en todo el proceso.
Para obtener más información puedes entrar en www.terranea.es o llamar al 91 640 30 01.