En el verano de 1944, antes incluso de la finalización de la Segunda Guerra Mundial, Francia puso en marcha el llamado Plan Pons avalado en ese momento por el incipiente Ministerio de Producción Industrial.
De acuerdo con el mismo Berliet y Renault se limitarían a fabricar vehículos comerciales de 1.000 a 1.400 kg, mientras que Citroën estaría autorizada a producir camiones pequeños de 2 y 3,5 toneladas.

El problema surge cuando Citroën decide saltarse el acuerdo y continuar adelante con el desarrollo de su mítica furgoneta ligera Type H, que se lanzaría al mercado en 1947 y que estaría en producción hasta 1981.
Por su parte, Renault se mantuvo fiel al Plan Pons y hasta 1959 no se decidiría a saltar el listón de los 1.400 kg impuesto por el gobierno francés en 1944, presentando en el Salón de París de ese mismo año la primera generación de la Estafette.
Saltando el listón de los 1.400 kg

El proyecto Estafette comenzó en 1952. Los responsables de Renault estaban convencidos de que en su catálogo de producto había hueco para un vehículo comercial por encima de los 1.400 kg de la versión con más capacidad de carga útil (300 kg) de la gama Juvaquatre «Dauphinoise», algo en lo que curiosamente no creía Fernand Picard, el diseñador de los míticos R4 y Dauphine.
Un año después los ingenieros franceses ya trabajaban en secreto sobre la base de la VW Tipo 2, pero en el caso alemán la presencia de un motor bóxer de cuatro cilindros y de un sistema de tracción trasera eran dos serios obstáculos para conseguir un interior capaz de albergar una carga útil superior a los 600 kg.
La solución al problema vendría de la mano del ingeniero Guy Grosset-Grange, que propuso aplicar en la Estafette la misma técnica de tracción delantera y piso plano que Citroën ya empleaba en su furgoneta Type H y Peugeot en sus modelos D3 y D4. Con su propuesta si era posible conseguir un furgón con 5 metros cúbicos de capacidad.

Aunque para ello se hacía necesario realizar algunas adaptaciones al nuevo motor pensado para el Renault Dauphine y adecuarlo, además, a la presencia de una nueva caja de cambios.
Entre 1959 y 1980 Renault llegó a producir más de 533.000 unidades de la Estafette, un modelo que con el paso del tiempo se ha convertido en el primer vehículo de Renault en utilizar un sistema de tracción delantera.
Los poderes de la Estafette
A los ingenieros franceses les preocupaba que la mecánica de 845 cc y 32 CV del Dauphine no fuera capaz de soportar 600 kg de carga útil,más la propia tara, de la nueva furgoneta, pero estudiando los buenos resultados de la Gutbrod Atlas equipada con un motor de tan solo 622 cc, decidieron poner en marcha la producción de la Estafette.

Con sus 1.600 kg de MMA y una puerta lateral corredera como equipamiento opcional, desde el primer momento la nueva furgoneta de Renault destacó por su economía de utilización y por su practicidad, dos valores que para los clientes estaban por encima de unas prestaciones que inicialmente podían considerarse escasas.
Con un reducido radio de giro de tan solo 5 metros y gracias a un piso bajo y a una amplia apertura en la zona trasera, rápidamente la Renault Estafette se hizo muy popular en las ciudades de toda Francia, incluso en la flota de la propia policía, a lo que se unió una versión de techo alto (1,83 metros) realizada en fibra de vidrio/poliéster pensada para el transporte de mercancías voluminosas.
Hasta 1962 la Renault Estafette ofreció una carga útil de 600 kg (500 kg en los modelos que podían realizar carga y descarga en zonas restringidas y que casi llegó a ser bautizada con el nombre de Trafic), pero a partir de ese año con la presencia del motor de 1.108 cc del R8 Major con una potencia de 45 CV las posibilidades de carga útil se incrementarían hasta los 800-1.000 kg.
A partir de 1980 la Estafette se verá reemplazada por otro modelo mítico en la historia de la firma francesa: la Renault Trafic.

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