Exóstosis y Pterigión, las enfermedades de los surfistas

El continuo contacto con el agua y la constate exposición al sol, el viento y la arena son las principales causas de la aparición de la exóstosis y el pterigión, dos patologías que afectan al oído y a los ojos de los surfistas, principalmente, pero que también pueden afectar a todo tipo de personas que pasen mucho tiempo en ambientes de playa. Te contamos que son estas enfermedades, sus causas, sus síntomas y su tratamiento.

Exóstosis y Pterigión son las enfermedades de los surfistas

¿Eres de los que les gusta ir a la playa y aprovechar para practicar deportes acuáticos? Pues no te pierdas este artículo en el que te contamos los detalles de dos enfermedades directamente relacionadas con la práctica del surf y que suelen afectar a los oídos y a los ojos de los surfistas. A continuación te contamos todo sobre estas dos dolencias.

Exóstosis o enfermedad del oído del surfista

La exóstosis, también denominada osteotema, consiste en un crecimiento excesivo y benigno de un hueso. En el caso de los surfistas este aumento se produce en los huesos del oído.

La principal causa que explica la aparición de esta dolencia es el contacto continuo con el agua y el viento frío. Aunque es más habitual en surfistas, cualquier persona que practique deportes acuáticos como kayak, submarinismo o pesca, por ejemplo, también puede padecerla.

El aumento del tamaño de los huesos del oído provoca un estrechamiento del canal auditivo y dificulta la salida del agua, el cerumen y otros residuos que se acumulan haciendo que se queden alojados en el oído.

Esta circunstancia favorece la aparición de infecciones muy dolorosasy puede llegar a provocar la pérdida permanente de audición. Además, si no se trata correctamente el crecimiento del hueso puede taponar completamente el conducto auditivo.

Surfistas como ésta pueden sufrir Exóstosis y Pterigión

Para evitar la aparición de esta enfermedad del oído lo mejor es proteger los pabellones auditivos. Para ello bastará con utilizar un gorro de neopreno o tapones, sobre todo en los meses más fríos de año. Después de cada baño es necesario secar bien la zona.

Una vez aparecida la exóstosis el tratamiento quirúrgico es la única medida correctora. La intervención se puede desarrollar de dos formas. La primera consiste en eliminar el exceso de hueso a través de una incisión detrás del oído, mientras que la segunda consiste en lo mismo pero accediendo directamente a través del conducto auditivo. Una vez concluida la cirugía se debe evitar el contacto con el agua y el viento frío durante un periodo de dos a seis semanas.

Pterigión o enfermedad del ojo del surfista

La llamada “enfermedad del ojo del surfista” consiste en la aparición de un pequeño bulto en el globo ocular, primero en la esclerótica, la parte blanca del ojo, y que después puede extenderse por toda la córnea. Por regla general este bulto es de carácter benigno y no causa dolor, aunque su presencia resulta molesta y puede afectar a la visión.

La principal causa para que aparezca la “enfermedad del ojo del surfista” es la continua exposición al agua, el salitre, el sol, las bacterias, el viento y la arena. Las personas propensas a tener los ojos secos y aquellos con edades entre los 30 y los 50 años tienen más riesgo de padecer esta enfermedad.

Exóstosis y Pterigión son las enfermedades que sufren los surfistas

Para que el pterigión no llegue a la córnea es vital aprender a detectarlo a tiempo. En su primera fase, cuando se encuentra exclusivamente en la esclerótica, produce una sensación como de tener algún elemento extraño dentro del ojo. Esta sensación suele ir acompañada de un enrojecimiento de la zona y una visión borrosa.

Una vez detectados estos síntomas lo recomendable es acudir a un médico. Hay que tener en cuenta que mientras más pequeña sea la inflamación más rápido y eficaz será el tratamiento. Además, podrás evitar una operación quirúrgica.

Cuando se detecta de forma precoz para tratar la “enfermedad del ojo del surfista” bastará con unas gotas oftalmológicas. Este tratamiento de corticoides reducirá la hinchazón y el enrojecimiento de la zona.

En casos más avanzados se hace necesario pasar por el quirófano para extirpar el bulto. Esta sencilla intervención se realiza con anestesia local y dura un máximo de treinta minutos. Aunque el postoperatorio supone un tiempo de reposo, la mayoría de los pacientes suele hacer vida normal el día después.

Para evitar la aparición de la “enfermedad del ojo del surfista”, practiques este deporte o cualquier otro en el que pases mucho tiempo expuesto al sol, es recomendable la utilización de gafas de sol con un cristal con la protección UV adecuada. Estas gafas también te protegerán los ojos del viento y la arena.

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