Perro ratonero bodeguero andaluz, una raza declarada Patrimonio Cultural

Originaria de la provincia de Cádiz, la raza del ratonero bodeguero andaluz fue bautizada con el nombre que precisamente implica una de sus primeras funciones históricas: la caza de ratones escondidos entre las barricas de las bodegas del Marco de Jerez. Reconocida en la actualidad por la Real Sociedad Canina de España (RSCE), aunque todavía no por la Federación Cinológica Internacional (FCI), el perro ha sido declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de Jerez.

perro ratonero bodeguero andaluz

Perro ratonero bodeguero andaluz. Su propio nombre indica la primera función específica para la que fueron empleados y creados estos canes allá por finales del siglo XVIII y principios del XIX, como era la caza de ratones escondidos entre las barricas de las bodegas del Marco de Jerez.

Se trata de un cánido de proporciones no demasiado grandes que es reconocido actualmente como raza por la Real Sociedad Canina de España (RSCE), pero no así todavía por la Federación Cinológica Internacional (FCI). En el sur de España y concretamente en la provincia gaditana es un animal muy especial y querido, tanto que ha sido declarado como Patrimonio Cultural Inmaterial de Jerez.

Origen de la raza

En torno al final del siglo XVIII y en los comienzos del XIX, los perros Fox Terrier de pelo liso trasladados desde Inglaterra a la provincia andaluza, propiedad de los comerciantes vitivinícolas ingleses asentados en la zona de crianza de El Marco de Jerez, fueron cruzados con aquellos que se empleaban en las bodegas y cuadras para cazar ratas y ratones.

El objetivo no era otro que el de obtener canes con grandes habilidades para la caza de estos roedores. Pronto obtuvieron gran homogeneidad, destacando el color blanco para distinguirlos con facilidad en la oscuridad de los lugares donde desempeñaban su trabajo.

Desde hace años, la normativa sanitaria impide que un animal pueda estar en aquellas instalaciones donde se produce el vino, por lo que los ratoneros bodegueros dejaron de ejercer tal labor hace ya bastante tiempo.

Características físicas y carácter

El ratonero bodeguero andaluz destaca por ser un perro de tamaño mediano y constitución delgada y atlética, con la agilidad como una de sus grandes cualidades. Su cabeza es triangular, con un cráneo semiplano y unos ojos oscuros, mientras que la dentadura posee un cierre en tijera. Su pelaje es denso pero muy corto y duro, siendo blanco en prácticamente su totalidad, posee la particularidad de adoptar un aspecto tricolor al mezclar el color fuego, el blanco y el negro en algunas marcas faciales. Las cejas son también de color fuego y están formadas por una máscara melánica negra.

En cuanto al carácter, se le considera un perro muy vivaz y activo, deportivo y con grandes dosis de energía para aprovechar su tenacidad e inteligencia. Es muy nervioso pero también afable y leal con sus propietarios, perfecto de igual forma para convivir en un apartamento.

Patrimonio Cultural, a la espera del reconocimiento internacional

Tras el nacimiento en 1983 del Club Nacional del Perro Ratonero Andaluz, la raza fue presentada a lo largo del país participando en exposiciones caninas y diferentes ferias. Posteriormente se elaboró el estándar oficial de la raza, aprobado en 1998. Dos años después, la Real Sociedad Canina de España (RSCE) la reconoció como raza aprobando el estándar propuesto e incluyéndola en el grupo III de los Terrier de talla grande y media. Algo que todavía no ha aceptado la Federación Cinológica Internacional (FCI). Para ello, se necesita presentar una solicitud, aunque ya es reconocida como raza por algunos países europeos, permitiendo así que compitan.

Ahora, dos décadas más tarde, el Ayuntamiento de Jerez ha aprobado la Declaración del ratonero bodeguero andaluz jerezano como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Ciudad. El nombramiento, para el que han trabajado el consistorio y el Club Español del Ratonero Bodeguero Andaluz, se justifica por parte de ambos por el hecho de ser «la única raza que está ligada de manera íntima a la tradición de una ciudad en particular, como es el caso del desarrollo vitivinícola y ecuestre de Jerez, siendo por tanto esta una característica muy poco común«, como reza en la declaración institucional recogida por La Voz de Cádiz.

Un reconocimiento pionero en España con el que «se pone en valor a una raza autóctona tan ligada a la ciudad y a sus bodegas, con el objetivo también del acuerdo de promover la raza propia del Marco de Jerez, y uno de los representantes de la ciudad junto al flamenco, el vino o el caballo«. De hecho, la RSCE reconoce que en otros países es más habitual conceder a sus razas autóctonas tal distinción, algo que en España no ha sucedido con ninguna de las 24 razas caninas con origen nacional.

El hecho de que el perro bodeguero esté tan ligado a una zona concreta ha facilitado tal reconocimiento por parte del ayuntamiento jerezano.

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Jesús Rengel Ortiz

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