Greyfriars Bobby, el perro escocés que tuvo derecho al voto

Hablando de perros el símbolo de Edimburgo es Greyfriars Bobby, un skye terrier que vivió en la capital escocesa en la segunda mitad del siglo XIX, que tiene estatua propia en la ciudad y que consiguió el estatus de “ciudadano” por decisión del pueblo escocés, lo que le valió tener derecho al voto antes incluso que las mujeres. Hoy la tumba de Bobby es lugar de peregrinaje para muchos de los turistas que visitan Edimburgo.

Edimburgo es una ciudad llena de encantos, pero lo que pocos visitantes saben es que uno de los atractivos turísticos de la capital de Escocia se llama Greyfriars Bobby, un skye terrier que perteneció a John Gray, un vigilante nocturno cuyo trabajo era patrullar por el cementerio de Greyfriars.

Cuando John Gray murió en 1858 su perro decidió pasar el resto de su vida -unos catorce años- junto a la tumba de su amo, haciéndose famoso en todo Edimburgo por su fidelidad.

Los expertos dudan que en aquella época un perro pudiera ser tan longevo, pero lo cierto es que igual porque con el paso del tiempo realidad y leyenda se fueron sumando a partes iguales a la historia de Greyfriars Bobby.

Cuando murió en 1872 fue enterrado en el cementerio de Greyfriars Kirkyard y a partir de ahí los ciudadanos y turistas que visitan este cementerio suelen dejar palitos junto a la tumba del perro más popular de Edimburgo, aunque nadie sabe muy bien por qué razón.

Lo que sí es cierto es que de forma involuntaria Bobby fue precursor en su época de los derechos de los animales, e incluso acabó siendo nombrado “ciudadano” por el pueblo escocés, llegando a tener derecho al voto antes que las mujeres, aunque en ningún documento consta que llegara a ejercerlo.

De hecho Bobby fue el primer perro en inscribir su nombre en el censo de animales de Edimburgo aprobado en 1867, cuando el número de perros vagabundos ya era un problema en la ciudad, y también fue el primer perro al que se le hizo una estatua en su honor en la capital escocesa.

El Skye Terrier es una raza canina procedente de la isla atlántica de Skye y sus orígenes se remontan al siglo XVI, aunque hasta 1870 esta raza no tuvo nombre propio y se consideró que simplemente era una variedad del terrier escocés.

Se trata de perros de caza con un peso entre 11 y 18 kg, robustos, muy activos y que requieren una correcta socialización para evitar problemas. Dado su carácter el Skye Terrier es el tipo de perro que tiene un solo amo.

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