Harina de garbanzo, un nutritivo sustituto de la harina de trigo

La harina de garbanzo se ha convertido en una opción muy saludable frente a las harinas tradicionales. La ausencia de gluten, su poder nutritivo y la multitud de funciones y elaboraciones que pueden realizarse con ella en la cocina hacen de este producto un complemento indispensable.

Harina de garbanzo, un nutritivo sustituto de la harina de trigo

La harina de garbanzo es una deliciosa alternativa a la harina tradicional de trigo. Su principal ventaja es que no tiene gluten, por lo que podrás incorporar recetas que precisaban de este ingrediente sin sufrir los efectos adversos. Además, cada día es más fácil encontrarla en tiendas y supermercados, aunque su elaboración casera es bastante sencilla. Para ello simplemente la tendrás que triturar y pasar el garbanzo picado por un colador. De esta manera nunca te faltará la harina para realizar una receta.

La utilización de harina de garbanzo ha llegado a nosotros desde oriente, donde se utilizada desde hace muchos años. La molienda de esta legumbre tiene unas propiedades nutricionales excepcionales además de contar con todas las ventajas de la harina común, aportando otros beneficios para la salud y siendo fácilmente digestible y asimilable por el organismo.

Para empezar, esta harina te permite conseguir una textura similar a la del huevo si le añades agua, por lo que es muy interesante para las personas alérgicas al huevo como sustituto en rebozados y tortillas. Además, es un espesante con bastante poder aglutinante, por lo que nunca volverás a tener problemas con las salsas de tus guisos.

Propiedades de la harina de garbanzo

La harina de garbanzo es una opción espléndida si necesitas eliminar el gluten de tu dieta. Esta harina es rica en fibra, lo que facilita su digestión. Además, es una fuente de proteínas vegetales y  aporta una buena cantidad de hidratos de carbono de liberación lenta. Por otro lado es rica en lecitina, por lo que se mezcla con las grasas que ingerimos y ayuda a su eliminación.

Según la Fundación Española de la Nutrición, por cada cien gramos de garbanzos obtenemos 19,4 gramos de proteínas y 329 kilocalorías. Al mismo tiempo, sustituir la harina de trigo por la de garbanzo puede suponer una reducción del contenido de acrilamida en nuestro organismo, sustancia que deriva del almidón y que es potencialmente cancerígena.

Por otro lado, la harina de garbanzo contiene grandes cantidades de magnesio y potasio que son elementos básicos para la función normal del cuerpo. El aporte de ácido fólico y otras vitaminas del grupo B, junto con la buena proporción de ácidos grasos omega 6, hacen de esta harina un alimento muy completo.

Harina de garbanzo, un nutritivo sustituto de la harina de trigo

Las propiedades de este rico alimento lo hacen apto para multitud de elaboraciones, siendo especialmente aconsejable para personas que tengan colesterol alto ya que permite disminuir los niveles de grasa en sangre.

La harina de garbanzos es, además, un aliado para aquellos que sufren diabetes, ya que gracias a la absorción más lenta de los carbohidratos se pueden controlar las bajadas de glucosa en sangre, dando a las personas el azúcar necesaria para el funcionamiento diario de manera más regular.

Elaboraciones con harina de garbanzo

Las posibles recetas a elaborar con este producto son infinitas, pero nos ha parecido interesante proporcionar una serie de elaboraciones muy simples que hacer con este producto tan versátil:

  • Tortilla sin huevo. Como ya hemos comentado se puede sustituir fácilmente el huevo por harina de garbanzo. Simplemente añade agua para hidratarla, aproximadamente una parte de harina de garbanzos y tres de agua, y remuévela con un tenedor hasta que quede bien mezclada. Ahora le puedes añadir cualquier ingrediente y a la sartén.
  • Rebozados. Esta harina aporta jugosidad y consistencia a los rebozados, potenciando incluso el sabor de carnes, pescados o verduras sin tener excesiva presencia en boca.
  • Espesante. La presencia de almidón como parte de la composición del garbanzo ayuda a aumentar la densidad de guisos y platos. Además este aporte supondrá un enriquecimiento del contenido nutricional del plato, dando por ejemplo a las cremas de verduras un toque magnífico.
  • Falafel. Es una receta elaborada con garbanzos cocidos pero el empleo de este tipo de harina nos ahorrará trabajo. Simplemente hidratarla hasta que quede una masa manejable con la que elaborar las bolas de garbanzo y una vez rebozadas a freír. Para comerlas es recomendable acompañarlas de salsa de yogur o de sésamo tostado y envolverlas en pan de pita.
  • Bizcocho de chocolate y garbanzos. Este bizcocho se puede elaborar sustituyendo la harina de trigo por una de garbanzo y siguiendo la receta tradicional para esta elaboración. La presencia del chocolate ayudará a atenuar el sabor de los garbanzos por lo que apenas notarán el cambio.
Harina de garbanzo, un nutritivo sustituto de la harina de trigo
  • Crema exfoliante. Realizaremos la hidratación de la harina creando una pasta con la que masajearemos el rostro. Al tener distinta granulometría abrasará ligeramente la superficie facial eliminando las impurezas. Tras esto debemos aclarar con abundante agua. Podemos realizar esta operación un par de veces a la semana sin dañar nuestra piel, siempre que nos hidratemos correctamente después de la exfoliación.
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