Listeria, una bacteria capaz de soportar el frío del frigorífico

Considerada una de las principales bacterias causante de infecciones alimentarias a nivel global, la listeria es capaz de estar presente hasta en el interior de nuestros frigoríficos. Sus efectos no son graves, salvo en mujeres embarazadas y personas de la tercera edad, pero las autoridades sanitarias alertan de que se está produciendo un aumento de los ingresos hospitalarios en nuestro país.

Este año la listeria está siendo uno de los “culebrones” del verano. Se trata de una bacteria que coloniza cualquier tipo de comida y que se multiplica incluso en situaciones de temperaturas muy bajas, lo que se traduce en el hecho de que los alimentos que tenemos en nuestros frigoríficos no están a salvo de estar contagiados por listeria.

La listeria es una bacteria capaz de sobrevivir a bajas temperaturas

Se trata de una de las principales causante de infecciones alimentarias en todo el mundo y aunque no provoca grandes problemas de salud, normalmente gastroenteritis de carácter leve, en ancianos, embarazadas o personas con otros problemas sanitarios puede resultar fatal.

Un estudio realizado recientemente por el Hospital Ramón y Cajal y el Instituto de Salud Carlos III de Madrid pone de manifiesto el aumento en nuestro país de los ingresos hospitalarios a consecuencia de infecciones producidas por la listeria.

Desde 1997 hasta 2015 el total de hospitalizaciones registradas por listeriosis fue de 5.696, partiendo de las 75 detectadas durante el primer año y alcanzando los 448 casos en 2015. De todos los ingresos el 50% fueron personas mayores de 65 años, el 7% mujeres embarazadas y el 4% recién nacidos.

El porcentaje de mortalidad de esta enfermedad es muy alto si tenemos en cuenta a los ancianos, un grupo de población donde alcanza el 67,5%, aunque en líneas generalesla tasa de mortalidad apenas alcanza el 17%.

Para Zaida Herrador, investigadora del Centro Nacional de Medicina Tropical del Instituto de Salud Carlos III y una de las autoras principales del estudio, es difícil conocer cuáles son los motivos por los que se está produciendo un incremento en el número de casos detectados de listeria. En cuanto al aumento de las hospitalizaciones, Herrador apunta hacia la aparición de cepas de la bacteria más virulentas y al incremento del consumo de comida rápida que, por su forma de manipulación y conservación, es más propensa a la contaminación por listeria.

La listeria puede estar presente en alimentos como la verdura

Un problema de salud pública

Aunque no solo en España se han incrementado los casos de listeriosis, lo cierto es que el citado estudio revela que esta bacteria se ha convertido en un problema de salud pública que requiere de una mayor vigilancia y de la puesta en marcha de medidas de prevención que incluyan la educación en seguridad alimentaria y las advertencias a los grupos de riesgo.

Durante la década de los noventa la listeria fue un problema derivado del consumo de embutidos y salchichas, pero actualmente está vinculada a la ingesta de productos lácteos no pasteurizados y frutas y verduras crudas.

Pese a que desde el año 2015 se ha aumentado la vigilancia sobre esta bacteria y se han tomado medidas para mejorar los criterios de higiene, principalmente de zumos de frutas y hortalizas, los investigadores señalan que aún queda mucho trabajo por hacer para mejorar el control de la listeria.

 Los grupos de riesgo

la listeria es una bacteria que pude causar intoxicación alimentaria

Uno de los principales grupos de riesgo son las personas mayores de 65 años. Como mencionábamos anteriormente, la mitad de los casos detectados que necesitaron hospitalización se produjeron en este segmento de la población.

En estas personas la listeriosis puede mostrar síntomas como dolor de cabeza, rigidez en el cuello, confusión, pérdida de equilibrio o convulsiones, e incluso puede llegar a provocar enfermedades de mayor gravedad como meningitis o encefalitis.

Otro de los grupos de riesgo de infección por listeria son las mujeres embarazadas. Estas tienen hasta diez veces más posibilidades de contagiarse debido a las alternaciones de su sistema inmunológico durante la gestación. Por ello es de vital importancia extremar las medidas de precaución y evitar el consumo de productos de riesgo.

En embarazadas los síntomas pueden aparecer entre una y cuatro semanas después de haber ingerido el alimento contaminado. Estos pueden no revestir gravedad y quedarse en los mismos que aparecerían con una gripe pero, por el contrario, la infección por listeria puede ser muy peligrosa para el feto.

Cómo evitar el contagio Para evitar contagiarse por listeria hay que seguir tres sencillas recomendaciones: lavar bien las frutas y verduras antes de ingerirlas; mantener los alimentos bien refrigerados y nunca mezclar hortalizas y comidas preparadas y no consumir lácteos no pasteurizados. Además, una vez abiertos es recomendable mantener todos los alimentos dentro de la nevera.

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