Cómo montar a caballo: 7 trucos sencillos para aprender

Si quieres dar el paso de aprender a montar a caballo, te dejamos las nociones básicas para ayudarte con tus primeras experiencias.

Lo primero que debes tener en cuenta es que montar a caballo es una actividad única y divertida, pero que requiere de entrenamiento para poder dominarla correctamente.

Dada la dificultad, la mejor forma de comenzar el aprendizaje es acudir a una escuela o hípica. Allí dispondrán de caballos adaptados a trabajar con alumnos, y que facilitarán las primeras lecciones.

Como montar a caballo

¿Cuáles son los consejos básicos fundamentales para montar a caballo?

Nada de agresividad

El carácter y la fuerza de algunos caballos pueden obligar a que seas firme en tus movimientos a la hora de montar a caballo, o a que necesites imponerte en ciertas ocasiones. Pero nada de ello requiere del sufrimiento, ni la violencia hacia el animal.

Deja a un lado el miedo

El nerviosismo, sobre todo las primeras veces que subimos en un caballo, puede convertirse en el peor enemigo. Si estamos inquietos realizaremos movimientos inadecuados; o por el contrario, estaremos demasiado rígidos como para poder compenetrarnos como es necesario con el animal.

Por ello, antes de subir, respira hondo y confía en tu monitor y en tu caballo.

Ten en cuenta reacciones inesperadas

Ten en cuenta que es un ser vivo, y como tal, puede reaccionar en cualquier momento de maneras algo inesperadas.

Por ello, debemos estar preparados para observarle, comprenderle, y reaccionar de manera adecuada.

La importancia de la montura del caballo y tu equipación

La montura del caballo y tu equipación es fundamental para la práctica segura de este deporte.

No olvides tu casco, botas y ropa adecuada. Además, recuerda revisar que la montura del caballo se encuentra correctamente posicionada y fijada.

No tengas miedo a caer

Es frecuente darse algún golpe cuando estamos aprendiendo a montar a caballo, pero salvo que estés dando un paseo por un terreno complicado, o intentes realizar ejercicios de más nivel del que posees, la caída suele quedar en un simple susto.

Ten en cuenta, que sobre todo si montas en pista, la arena amortigua el golpe, y el profesor parará la clase tan pronto como note que estás perdiendo el equilibrio.

Como montar a caballo

Y ahora que conoces algunas de las nociones indispensables para la experiencia, te enseñamos cómo comenzar la aventura.

Cómo subir en la silla

En primer lugar, te recomendamos que hayas mantenido un tiempo de contacto con tu caballo momentos antes de montarle: peinarle y acariciarle previamente es una forma de transmitirle confianza.

Una vez relajados los nervios, puedes emplear un bloque de montar para subir: se trata de una estructura que permite alcanzar con más facilidad el estribo (sobre todo si eres principiante, éste hará más sencilla la subida).

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En este sentido, una vez encima del bloque de montar (siempre situado en el lado izquierdo del animal), coloca el estribo izquierdo en el pie izquierdo. Todo ello al tiempo que sujetas la cabeza con las riendas, cogiéndolas con la mano izquierda (pero cuidado, con firmeza pero sin añadir demasiada tensión).

Una vez obtenida la posición correcta, y usando como punto de apoyo el pie izquierdo, debes coger impulso y pasar la pierna derecha por encima de la grupa. Una vez que lo hayas conseguido, coloca el pie derecho en el estribo derecho.

Recuerda que, sobre todo las primeras veces, el caballo puede moverse mientras subes. Por ello, te recomendamos que alguien sujete la cabeza mientras logras posicionarte.

Una vez arriba, ¿cómo me coloco?

Lo primero que debes tener en cuenta es que tu cuerpo es la forma de conectar y guiar al caballo. Por ello, mantener una buena posición en el asiento es indispensable para que todo ello funcione. No descuides esto en ningún momento, independientemente del ejercicio que estés realizando con tu caballo.

En general, el cuerpo debe estar relajado en la montura; y para mantener el equilibrio, tiene que dibujar una línea recta a lo largo de oreja, hombro, cadera y talón. Además, debes sentir los dos isquiones de los glúteos en la montura.

En lo que respecta a las piernas, éstas son indispensables para amortiguar los movimientos bruscos de tu cuerpo ante el movimiento del caballo. Por este motivo, las articulaciones de las rodillas y tobillos deben estar relajadas para poder cumplir su función. Para ello, coloca solo la puntera dentro del estribo, manteniendo el talón hacia abajo; deja las piernas hacia dentro, sin girarlas; y mantén la rodilla doblada en el cuerpo del caballo.

Además, las  piernas deben mantenerse constantemente ejerciendo cierta presión sobre el cuerpo del caballo: no solo te mantendrán sujeto a la silla, sino que también son necesarias para salir al galope o al trote.

Por otra parte, las riendas son la forma de contactar con la boca del caballo desde nuestra posición. Pero cuidado, la boca es una parte extremadamente sensible y un mal empleo de las mismas puede molestar y confundir al caballo.

Al igual que las rodillas, los codos deben estar flexionados, y las riendas deben ser sujetadas con ambas manos a los dos lados de la cruz. Para ello, coge las riendas, y agárralas en un puño (la derecha con la mano derecha; y la izquierda, con la izquierda), y deja que el lazo de las mismas mire hacia arriba, colocando los pulgares en la parte superior de las riendas.

Además, ten en cuenta que el caballo sigue en sus andares un ritmo determinado, el cual debe ser acompañado con el movimiento de la pelvis en el asiento, y de los brazos que están sujetando las riendas.

De esta forma, cuando el caballo desplace al andar, trotar o galopar su cuerpo hacia adelante o hacia atrás, nosotros acompañaremos el movimiento. Solo así formaremos un vínculo con el caballo y evitaremos roces innecesarios o molestias.

Como montar a caballo

Y ahora que conoces los aspectos más básicos, te animamos a que pongas en práctica todo lo aprendido y descubras las 5 mejores rutas para montar a caballo en España.

Montar a caballo es una actividad con muchísimos beneficios psicológicos y físicos: disminuye la espasticidad (músculos contraídos), aumenta el equilibrio, incrementa la fuerza corporal, mejora la concentración y disminuye el estrés.

¡Así que adelante, deja atrás tus miedos y disfruta de estos fantásticos animales! Además te enseñamos cuál es la equipación básica para montar a caballo.

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Cómo montar a caballo: 7 trucos sencillos para aprender
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2 Comentarios

  1. Gracias, muy interesante!

    • ¡Gracias Cecilia por tu comentario! Nos alegra que te haya gustado. ¡Un saludo!

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